sábado, 16 de junio de 2012

Roberto de Andraca presidente de CAP: "En los gobiernos de la Concertación había reglas más claras"

El empresario mira al país con ojos críticos. Dice que Sebastián Piñera se ha dejado manipular por pequeños grupos de presión y que sin una política energética Chile dejará de estar en un lugar privilegiado en el mundo.
El presidente de CAP, Roberto de Andraca mientras se asoma por la ventana de su oficina, ubicada en el piso 11 de un moderno edificio en el barrio El Golf y conversa con revista Qué Pasa, recalca que el escenario de altas torres muestra que Chile está creciendo -"nunca había habido tantas grúas como hoy"-, pero afirma que está preocupado por la mentalidad chilena que quiere crecer sin ningún tipo de sacrificio. Eso lo dice, sobre todo, por el complejo escenario energético que se avecina. "La gente quiere electricidad, energía barata sin ningún tipo de intervenciones. Eso hará que Chile deje de estar en un buen lugar respecto al mundo. Sobre todo, si grupos de 20 personas siguen teniendo lugar en este gobierno para paralizar iniciativas importantes".

Apunta a una casa -que ya están transformando en nuevas oficinas para la acerera- comenta que en CAP ya han interiorizado lo que producirá en sus negocios la desaceleración china -es su principal mercado- y que pese a ello proyectan inversiones por cerca de US$4 mil millones a 2018. Para avaluar su solidez recalca que "hace seis años nuestra acción valía $1.200. Hoy está a $18.000 y nuestra empresa tiene un valor bursátil de US$5.600 millones". Lo que sí lo inquieta, sin embargo, es cómo la escasez energética va a golpear a la compañía que dirige. Ello explica por qué el tema ha estado sobre la mesa en todos los últimos directorios y la razón por la cual incluso planean generar su propia electricidad.
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-¿Cómo CAP, una empresa que requiere gran cantidad de energía para operar, enfrenta el complejo escenario energético que se avecina?

-Me duele hablar sobre ese tema. En Chile estamos pagando uno de los precios más altos por electricidad. La mayor preocupación que tiene esta compañía para los próximos siete años es la cantidad de energía que se va a producir en el país. Chile va a cambiar de estado si no tenemos una política seria, pública y obligatoria de aquí a fin de año.

-Un escenario poco factible considerando el rechazo ciudadano que existe en torno a varios de los proyectos energéticos en carpeta...

-Efectivamente, no hay una política energética. Es el problema más serio de nuestro crecimiento. Nosotros estamos incluso pensando en generar nuestra propia energía, pero hoy en día la mayor parte de los proyectos se judicializan: el ánimo del país no está en dar los permisos.

-¿El ánimo de las autoridades de gobierno, dice usted?

-El problema está en la gente: quiere comerse la torta sin sacrificarse nada en hacerla. Quiere que el país siga creciendo, que la pobreza disminuya, que sigamos siendo un ejemplo en Latinoamérica; quieren tener energía y pagar poco, pero no quieren tocar la Patagonia, siendo que son personas que nunca han estado allí y que probablemente nunca irán.

- ¿Se equivoca el gobierno en escuchar a esa gente?

-Hay grupos pequeños de diez o doce personas que hoy tienen la fuerza para paralizar todo. El problema del gobierno es que da la impresión que se ha dejado manipular por estos pequeños grupos.

-¿El primero de estos "hitos" lo marcó Barrancones?

-Creo que esa dinámica se ha agravado en los últimos cinco años. En la época de la señora Bachelet aparecen muy fuerte grupos pequeños que prefieren que no se construyan ciertas cosas para defender sus propios intereses. Especialmente bajo el lema de proteger el medioambiente.

Chile está muy dividido: hay un sector que está en contra de todo lo que significa crecer; y hay otro sector, en el cual participa el presidente, que quiere hacerlo, pero intentando mantener a todos felices. Para hacer tortillas hay que quebrar huevos.

-Dado este antecedente, ¿cree que HidroAysén se va a aprobar en este gobierno?

-Pienso que ha habido suficiente tiempo para estudiarlo. Gran parte del país está de acuerdo con que se haga. Si no voy a tener que salir a comprar pilas y linternas para realizar nuestras operaciones. Pero pienso que a fines de este año HidroAysén va a estar decidido.

Piñera vs. Bachelet

-¿Qué ha hecho Piñera para prevenir la crisis energética que viviría Chile en los próximos años?

-Creo que entendió que no sólo HidroAysén sino que varios otros proyectos en el norte deben hacerse y rápido. Él dio una señal muy contradictoria en el país con Barrancones. A mi juicio, rompió el orden con el que las cosas habían sido tratadas. Rompió la institucionalidad porque la institucionalidad había aprobado ese proyecto. Eso no puede pasar.

-¿La furia de los empresarios comenzó a engendrarse allí?

-No hay furia, el empresariado aprecia al presidente.

-¿Usted cree? El presidente ha dado, en los últimos días, muestras varias para acercarse a los empresarios.

- Creo que el empresariado se da cuenta que tenemos un presidente decente, inteligente y serio. Va a terminar bien su gobierno. Eso es lo único que importa.

-Muchos empresarios parecen haber tenido más sintonía con la presidenta Bachelet...

-Porque era fácil. Era una señora buena y simpática. Si usted me pregunta con quién preferiría tomar té, con Bachelet o con Piñera, yo preferiría con ella. Pero aquí no se trata de tomar té, sino de gobernar.

-¿Es Piñera, en su opinión, un presidente que ha gobernado con los ideales de derecha?

-Para mí la derecha o izquierda no tienen mucha importancia. Lo relevante es que haya un presidente que se preocupe por mejorar la situación de la gente de su país, que se preocupe por la educación de las generaciones futuras. Creo que Piñera heredó muchos problemas de la anterior presidencia, que fue una presidencia de cariño, de afecto, pero no de eficiencia.

-¿El empresariado se sentía más cómodo en los gobierno de la Concertación?

-En los gobiernos de la Concertación había reglas más claras. Hoy ha aumentado la intervención. Yo lo atribuyo a un combate interno político del país. Chile está muy dividido: hay un sector que está en contra de todo lo que significa crecer; y hay otro sector, en el cual participa el presidente, que quiere hacerlo, pero intentando mantener a todos felices. Para hacer tortillas hay que quebrar huevos.

-Pero obviamente mucha gente de la Concertación también está por el crecimiento económico.

-La diferencia no está entre quienes son de derecha o izquierda. La diferencia está entre la gente que sabe y la que no. Usted ha visto las declaraciones del presidente Lagos. Él dice que es imprescindible hacer HidroAysén.

-Usted tuvo bastante afinidad con los gobiernos de la Concertación, especialmente con Ricardo Lagos...

-Lagos fue un gran presidente. Yo creo que ahora también tenemos a un gran presidente, que ha intentado solucionar los problemas, pero que ha sido utilizado por grupos de presión externos. Pienso que Piñera hoy se dio cuenta de eso y está actuando en una dirección más firme. Los chilenos no logran percibir el problema que vive la gente en el mundo. Los problemas hoy no giran en torno a si se abre una mina o no; o a si se levanta una planta eléctrica o no; sino a que un gran porcentaje de la población está sin hacer nada por culpa de la pobreza. Todos los días millones de personas se están empobreciendo.
FUENTE:: CAMBIO 21

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