viernes, 25 de enero de 2013

Una de las “pillerías” del binominal. Experto dice que parlamentarios “no tienen incentivo” para cambiar el sistema porque son “jueces y parte”

Por Luis Casanova R.
Mauricio Morales, académico de la Universidad Diego Portales, señaló a Cambio21 que es prioritario “formar una comisión independiente que se encargue de dibujar nuevos distritos y establecer el número de escaños a elegir”. Además, rechazó idea de Golborne de instalar un sistema uninominal de 120 distritos.
Anote: desde 1992 a la fecha se han generado entre 20 y 25 proyectos de ley que han propuesto modificar el cuestionado sistema electoral binominal.

El último buscaba avanzar en la idea de legislar sobre el tema, pero se rechazó el pasado martes en el Senado con los votos de los legisladores de la UDI y de una parte de la bancada de RN, sumado a las abstenciones de otros dos RN.

Tras este hecho vinieron las recriminaciones de la oposición, que en bloque aprobó la iniciativa que promovió el ex presidente Ricardo Lagos. Por el contrario, los parlamentarios de derecha alegan que el texto era "malo" y carente de seriedad.

Mauricio Morales, académico de la Universidad Diego Portales, profundizó la discusión y señaló en conversación con Cambio21 que hay "tres ejes" de importancia a seguir: primero, el "tamaño de la legislatura", es decir, "elevar o no el número de parlamentarios a elegir, o sea, pasar de 120 a 150 diputados y de 38 a 50 senadores".

A su juicio, "la idea es extraordinariamente impopular, dado que los diputados y los que propusieron esto no han mostrado un argumento consistente para justificar este aumento".

"Se ha dicho que no va a provocar un incremento del gasto fiscal, pero así y todo no hay aún una explicación clara. Sólo se sabe que se trabaja mucho en comisiones, pero no está muy preciso que porque se trabaja más es necesario subir el número de parlamentarios. Parece más razonable decir que el aumento de legisladores va asociada con el incremento de diputados a elegir de acuerdo a los nuevos dibujos de los distritos", agregó.

El segundo punto se vincula al "redistritaje o construcción de nuevos distritos", problema que es de "mayor envergadura", según Morales, "porque los distritos que nos rigen actualmente fueron generados por la dictadura de acuerdo a los resultados del plebiscito del Sí y el No (1988). Con el fin de sobre-representar a la derecha, el régimen militar construyó distritos a su medida".

"En consecuencia, lo que se tiene que hacer en democracia es tratar de que esos distritos respondan más a los pesos poblacionales de cada uno que al rendimiento que tuvo la opción Sí en esa elección", destacó.

El tercer factor "es lo que se conoce como la magnitud de distrito, en palabras simples, cuántos diputados se van a elegir por distrito. Lo que está más o menos claro es que el número de distritos se tiene que reducir de 60 a 30 ó 28, pero que el número de diputados a elegir por distrito aumente".

"Ahora -prosigue-, si ese aumento en la cantidad de diputados a elegir por distrito siempre es par, por ejemplo, sumar los distritos 24 con el 25 y se forma uno grande que elija 4 diputados, eso no va a ser otra cosa que reproducir los mismos equilibrios que hemos visto hasta ahora entre las dos coaliciones más grandes. Y eso para mí es una trampa. Lo que se debiera hacer es que tales distritos sean más competitivos, incluyendo un número impar de representantes a elegir; 3, 5 ó 7".

La locura de Laurence

Luego de exponer los ítems de análisis, "el investigador de la UDP asegura que "esta discusión deja en evidencia que los diputados y senadores no tienen mayor incentivo para cambiar el sistema electoral, porque son jueces y parte".

Para que exista una modificación de verdad al sistema, el experto explica que "debiese formarse una comisión independiente encargada de dibujar los distritos y establecer el número de escaños a elegir, porque los diputados, como pertenecen a sus distritos, no tienen ninguna motivación para que ese distrito se altere. Ellos vienen haciendo campaña hace harto tiempo ahí, por lo tanto, va a ser bien difícil que se abran a esta posibilidad".

De cara a la campaña presidencial que está recién comenzando, Morales anticipa que "lo del binominal va a ser usado como eslogan, aunque si uno mira las encuestas, resulta que a la gente no sólo no le interesa mucho la política, tampoco no sabe cómo funciona el sistema electoral binominal. O sea, si no le importa y no lo conoce, es un arma de campaña que podría tener un efecto nulo".

Para el cientista, "a lo que sí tienen que comprometerse los candidatos es a modificar este sistema. De hecho, Laurence Golborne (UDI) ha dicho que le gustaría aplicar un sistema uninominal de 120 distritos, lo que sería una locura en Chile, porque terminaría provocando más desproporcionalidad de la que ya hay".

"A su vez, en RN proponen una reforma parsimoniosa que consiste en sumar distritos y elegir números de diputados pares. Y la Concertación quiere replicar el ´modelo Boeninger´, que es subir la cantidad de diputados a elegir por distrito, entre 2 y 6, o entre 2 y 8", añade.

"Sin embargo -concluye-, creo que los candidatos presidenciales van a colocar dentro de sus programas la reforma al binominal, pero no va a tener ningún efecto electoral traducido en votos".

FUENTE: CAMBIO 21

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