Reportaje
Luego del mini-ajuste obligado del gobierno, el mundo político se pregunta: ¿Pa" dónde va la micro? Analistas y parlamentarios aclaran las dudas
Por Luis Casanova R.
Legisladores de oposición y analistas coinciden en que a la actual administración “ya la dieron por terminada” y que se retrasó en demasía “el que los presidenciables bajen a las bases”. Experto y el rol rol crítico de alcalde Ossandón (RN): “los presidenciables van a comenzar a tomar distancia de Piñera y de su gestión”.
Legisladores de oposición y analistas coinciden en que a la actual administración “ya la dieron por terminada” y que se retrasó en demasía “el que los presidenciables bajen a las bases”. Experto y el rol rol crítico de alcalde Ossandón (RN): “los presidenciables van a comenzar a tomar distancia de Piñera y de su gestión”.
Si
lo que sucedió el pasado domingo 28 de octubre -con la elección
municipal- fue un verdadero terremoto político para la derecha, debido a
la pérdida de las denominadas comunas emblemáticas, lo que ha sucedido
en La Moneda desde ese momento a la fecha son réplicas o pequeños
movimientos telúricos que mantienen tensionado el ambiente.Primero, uno de los ministros-presidenciables del gobierno, Andrés Allamand (RN), cuestionó públicamente el excesivo protagonismo que tuvo su colega de Obras Públicas, Laurence Golborne, en lo referido a la campaña en terreno, la polémica del "balcón" y el festejo que nunca se dio con el derrotado alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett (UDI).
Segundo, la directiva de Renovación Nacional, comandada por el senador Carlos Larraín, volvió al ataque para solicitar la salida casi inmediata de los mencionados secretarios de Estado. A la inversa, la cúpula de la Unión Demócrata Independiente, que dirige el diputado Patricio Melero, era de la idea de que los personeros recién en marzo dejaran el cargo.
Sin embargo, con el correr de los días y fruto de arduas discusiones entre ambos partidos y el Ejecutivo, la UDI optó por retocar las fechas. Por ende, el Consejo General gremialista y la proclamación de Golborne, que estaban agendados para el verano de 2013, se tuvieron que adelantar bruscamente.
Hasta ahí todo bien, excepto por otro gran problema que también generó discusiones en la Alianza: la inclusión o no inclusión de la dupla Golborne-Allamand el forzoso cambio de gabinete que por norma tiene que efectuarse antes de que se cumpla el año de plazo que estipula la ley para todos aquellos ministros que pretenden competir por un cupo al Congreso.
Marcando diferencias, y este es el tercer elemento, Manuel José Ossandón, vicepresidente de RN, asegura que dan lo mismo los tiempos "si no hay autocrítica". En su opinión, "este es un gobierno realizador pero que no tiene afectos" con la ciudadanía.
Y en cuarto lugar, de forma anecdótica, el presidente Sebastián Piñera optó por "reflexionar" sobre los pasos a seguir en el paraíso turístico de Isla de Pascua. A su juicio, ese lugar se sitúa lejos del "ruido infernal que es la política chilena" y "ayuda a pensar no solamente en la cosa pequeña que cautiva la atención de políticos y periodistas".
El resultado de tal intensa y crucial jornada de trabajo fue determinante para el mandatario, quien acordó realizar un solo ajuste ministerial. A la espera de si se trata del segundo, tercer o cuarto tiempo, Andrés Chadwick asumió Interior y Rodrigo Hinzpeter fue trasladado a Defensa; Cecilia Pérez fue nombrada vocera; Catalina Parot renunció a Bienes Nacionales y Rodrigo Pérez (de Vivienda) se hizo de tal cartera y se transformó en biministro.
Para el postre quedaron las dimisiones de Golborne y Allamand y las permanencias en Trabajo y Economía de los otros dos pesos pesados que pudieron sumarse a la lista de contendores: Evelyn Matthei y Pablo Longueira.
El Jumbo sin rumbo
Por ahora, lo único claro, aparte del mini-ajuste, es que la fotografía de Golborne y Allamand en el frontis de La Moneda, a raíz de una entrevista realizada a ambos personeros por el diario El Mercurio, marcó el inicio formal la carrera presidencial, dado que el hito político que aceleró el cambio de ministros lo había entregado el propio ex titular de Minería.
"Estoy dispuesto y disponible para enfrentar el desafío de competir y me siento preparado para vencer a la candidata de la Concertación", declaró en La Tercera. Además, validó la modalidad de primarias en la derecha.
Ante este cuadro, el senador PPD Ricardo Lagos Weber disparó en seco: que el ex ejecutivo de Jumbo "aparezca dando un punto de prensa (peajes) y hablando sobre el tema presidencial, no me parece que sea lo que le pidió el presidente. El propio mandatario y el vocero de gobierno le solicitaron que sea prescindente, pero no lo hizo. Acá primó el interés propio y se le faltó el respeto a Piñera".
"La sensación que queda -agregó- es que a este gobierno ya lo dieron por terminado. Es como si ya hubiese ocurrido la segunda vuelta. Creo que el presidente le debe pegar un tirón de oreja a esta gente. Debe haber autoridad".
A nivel de análisis político, el cientista de la Universidad de Chile, Ernesto Águila, es enfático al señalar que "el liderazgo presidencial está absolutamente debilitado y devaluado, debido a que dos años antes de su término o más estalló el conflicto de la sucesión por la Primera Magistratura al interior del Ejecutivo, cuando un manejo más cuidadoso de la figura del jefe de Estado debía ser capaz de diferenciar entre gobierno y carrera presidencial".
"Es razonable que los presidenciables estén dentro del gabinete. Otra cosa es que sean mantenidos a raya, que es lo que entregó la experiencia de los gobiernos anteriores. No hacían campaña y cuando la situación era inevitable se les ponía en la calle. Por el contrario, en esta administración los ministerios se transformaron en verdaderos comandos de campaña y se retrasó mucho el que los presidenciables bajen a las bases", indicó a Cambio21.
Ejerciendo la labor de contención, Melero sostuvo que "se ha generado un mayor consenso sobre la necesidad de comenzar luego con una suerte de precampaña hacia las primarias a la luz de los resultados de la elección". "No hay que anticiparse a las decisiones del presidente. Él tiene la prerrogativa de decir quiénes son sus colaboradores y en qué circunstancias", añadió el senador UDI Juan Antonio Coloma.
"Si las primarias se desmadran, yo me voy a ir para la casa. Si (Golborne y Allamand) se empiezan a decir cosas torpes, hacer zancadillas, tratar de dejar mal al otro... buenas noches los pastores, me voy a una parte remota y bien oliente", advirtió Carlos Larraín.
La "doctrina Ossandón"
En este mismo esquema de dudas y cuestionamientos aparece la figura del "Cote" Ossandón, alcalde saliente de Puente Alto y precandidato a senador por Santiago Oriente, para muchos un factor de disenso al interior de la derecha, sobre todo de la UDI, que buscaría hasta último minuto una carta de peso para derrotarlo el 2013 (Ena von Baer, designada en tal escaño, no contaría con el respaldo de las encuestas y de algunos sectores del gremialismo).
Sin ir más lejos, en RN se comenta que sus dardos hacia La Moneda se explican de una forma que va mucho más allá de la política. "Es rentable mediáticamente atacar al gobierno desde dentro de la coalición. Acapara la atención de mucha gente y provoca el aplauso gratis y fácil de la oposición", alegó en este espacio el diputado Pedro Browne.
El ex vicepresidente de la mesa larrainista expone que "tiene mucha razón en su crítica, lo hemos hablado en privado, más aún en lo que se refiere a la falta de sintonía con la ciudadanía. Pero, ojalá, él tuviera la misma energía y fuerza para criticar a la Concertación cuando comete errores y es obstruccionista y poco coherente. Eso lo echamos de menos de su parte. Creemos que es bien dañino".
Águila, en tanto, opina que el dirigente en cuestión "ha sido bastante consistente en sus dichos, porque no es una cosa reciente. Es más, tanto impacto ha tenido, que creo que crecientemente los presidenciables van a comenzar a tomar distancia de Piñera y su gestión, lo cual puede acentuar el debilitamiento del Ejecutivo".
Y no sólo eso. "Ossandón marca una línea para las próximas elecciones, en el sentido que puede ser viable desde el punto de vista electoral de la Alianza la idea de alejarse y marcar una disposición muy fuerte ante el actual gobierno y la figura del presidente. No hay que olvidar que en la elección municipal la derecha obtuvo el 32% en materia de concejales, cifra que se parece mucho al nivel de aprobación que hoy tiene este sector. Por lo tanto, se puede hipotetizar de que la adhesión del gobierno desplazó a la Alianza en las municipales. Y este efecto contagio es lo que quiere evitar que les suceda en las parlamentarias", explicó.
Y no se fue
No hay dos opiniones: el empujón final de la administración Piñera, si la intensión del oficialismo es competir en serio contra la oposición el 2013, iba de la mano con la salida de Rodrigo Hinzpeter del gabinete.
La autoridad y mano derecha del mandatario ha sido cuestionada por la Concertación en materia de delincuencia, seguridad ciudadana y la represión de Carabineros en movilizaciones sociales como la de Aysén. Se salvó de una acusación constitucional y por ahora queda pendiente la interpelación que presentó la Cámara de Diputados, trámite que busca establecer responsabilidades políticas luego del "caso sobreprecios" (corrupción en el ministerio del Interior en la compra de instrumental para detectar drogas).
De la misma forma, sectores de la Alianza lo pusieron entre la espada y la pared en cuanto al manejo político y la agenda cruzada que mantuvo con la centro-izquierda en temas ideológicos (uniones civiles homosexuales). Hasta se ganó una carta de reclamo de casi la totalidad de la bancada de la UDI.
Directo a la yugular, el columnista Carlos Peña, en la antesala del traslado del abogado a Defensa, había anticipado que su permanencia en La Moneda "será un síntoma elocuente de que el gobierno está atrapado en la personalidad del presidente" y que "su salida, en cambio, sería la muestra que la política ha entrado al gobierno".
"Lo saben las cabezas más lúcidas de la coalición gubernamental -insiste el académico-: el problema es que Hinzpeter es más leal a la subjetividad de Piñera que a los intereses estratégicos de la coalición y del gobierno", por eso lo definió como un "ministro inexistente" y que su labor fue un "notable fracaso".
Es un "columnista ciego" y un "columnista activista, que es una mala mímesis de columnista comprometido", respondía el secretario de Estado antes de la buena nueva que implica relevar a Allamand en Defensa Nacional y, otra vez, sacarle la lengua a sus detractores.
¿Campaña presidencial desenfrenada o rectificación tardía pero segura? El reloj sigue jugando en contra del oficialismo y la carrera contra la soberbia en tiempos de voto voluntario se inició mirando a Nueva York. Al parecer, lo mejor está por venir...
FUENTE: CAMBIO 21
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