viernes, 16 de noviembre de 2012

La Moneda y los clubes SA: los que mataron el fútbol chileno tras la caída de Borghi. Diputado: “Los hinchas entendieron que hubo una intervención”

Por Guillermo Arellano
Felipe Bianchi, periodista de Chilevisión y Radio Universo, fue el único comentarista deportivo que se atrevió a decir que los accionistas de Colo-Colo, U. de Chile, U. Católica, U. Española, Wanderers, U. La Calera y Ñublense “están todos calladitos” tras la salida del “Bichi”.
El despido de Claudio Borghi como entrenador de la Selección Chilena volvió a instalar la palabra crisis en el siempre polémico fútbol criollo. Crisis donde los verdaderos responsables de la debacle están ubicables fuera del campo de juego.

Es cierto, en lo meramente deportivo, el ex DT de Colo-Colo, Argentinos Junior, Boca Juniors y Audax Italiano no fue capaz de mantener a flote el legado que dejó su antecesor, el también argentino Marcelo Bielsa. El rosarino, mientras dirigió al "equipo de todos", levantó un camarín que estaba en el suelo por casos de indisciplina ("Puertordazo"), farándula y mediocridad (herencia de la "era Acosta"). Además, valorizó a los jugadores en el mercado internacional luego de la clasificatoria para Sudáfrica 2010 y la Copa del Mundo e instaló a Chile en la galería de los países en desarrollo de esta actividad. Se empezaba a gozar de un prestigio impensado.

Pero no. Con el vuelito "la roja" llegó a la segunda fase de la Copa América, quedando eliminado vergonzosamente ante Venezuela, y en las eliminatorias para Brasil 2014 se pasó del primer al sexto lugar de la tabla en tiempo récord, con un pobre trabajo en el rectángulo verde y con nuevos castigados por indisciplina.

Sin embargo, los autores de la operación política que terminó con la gestión de Harold Mayne-Nicholls en la ANFP, la posterior renuncia de Bielsa y la cuestionada llegada de Borghi, hoy guardan un riguroso silencio y ni siquiera son capaces de hacer un mea culpa por el daño causado, menos de pedirle disculpas al que sostiene y financia todo este negocio: el hincha, sea éste del tablón, televisivo o consumidor.

Felipe Bianchi, periodista de Chilevisión y Radio Universo, fue el único comentarista deportivo que se atrevió a decir que los accionistas de Colo-Colo, U. de Chile, U. Católica, U. Española, Wanderers, U. La Calera y Ñublense "están todos calladitos" tras la salida del "Bichi".

Y no sólo eso, el profesional recordó que desde el mismo gobierno se orquestó todo el proceso que buscaba revertir la reelección de Mayne-Nicholls y la continuidad del "loco". El motivo -y esto no lo dijo Bianchi- fue la decisión del entonces timonel de la ANFP de equiparar las utilidades generadas por el Canal del Fútbol (CDF) a todos los clubes de primera y segunda división.

La "igualdad" entre ricos y pobres generó ronchas en Blanco y Negro, Azul-Azul y Cruzados SAD, que querían que la repartición fuera acorde a sus propias necesidades y gustos institucionales y corporativos.
El mismo ex rostro del CDF afirmó el 2010 que desde el propio despacho presidencial de Sebastián Piñera salió el llamado telefónico que buscó -sin resultado- convencer al mandamás de Everton, Antonio Bloise, para comandar la lista opositora a HMN.

Lo refrendó el abogado y ex senador Hermógenes Pérez de Arce, acérrimo crítico del mandatario, junto a otros conocedores de los avatares y vericuetos que se tejen en La Moneda.

Fue así como irrumpieron dos figuras centrales de toda esta historia: Jorge Segovia, empresario español, dueño de la Universidad Sek y de la Unión Española, y por algunas semanas persona non grata de la inocente fanaticada, y Sergio Jadue, representante de La Calera que de la nada pasó de accionista minoritario a presidente de la ANFP.

Ambos dirigentes ostentan el poder omnímodo del balompié nacional y del CDF, pero demostraron el bajo nivel social y cultural que tienen luego de despedir a Borghi en un pasillo cercano al camarín, lejos del glamur con el que lo trajeron; sin besos ni abrazos y con los jugadores caminando hacia las duchas. Es otro episodio más del eterno "pago de Chile"

La avalancha

Según Tucapel Jiménez, diputado PPD de la Comisión de Deportes, "la gente no lo olvida. Aunque hayan pasado años mantiene la relación Bachelet-Bielsa-Piñera-directorio ANFP. Los hinchas entendieron que hubo una intervención que fue inadecuada, cosa que nunca en democracia del mundo había ocurrido".

"Muchos nos dimos cuenta que había intereses muy grandes en el Canal del Fútbol, que sólo factura más que muchos canales juntos, por lo que es un negocio muy lucrativo y que abre muchos apetitos", comentó a Cambio21.

"Junto a Pepe Auth -recuerda- fuimos uno de los primeros que pensamos que el gobierno había intervenido, pero resulta que después vino una avalancha aún mayor, donde recuerdo que el periodista Felipe Bianchi dijo que había recibido presiones porque decía que sabía que el presidente Piñera había llamado para intervenir la elección de la ANFP".

Para terminar, el parlamentario señaló que "la ciudadanía y todos los futboleros nos dimos cuenta que esto partió mal, dado que en ningún país del mundo un proceso que viene bien evaluado, exitoso y con reconocimiento internacional se interrumpe. Y aquí ocurrió eso".

Foto:Agencia Uno.

FUNTE:CAMBIO 21

No hay comentarios:

Publicar un comentario