martes, 13 de noviembre de 2012

Ante lapidario informe sobre violencia de Carabineros en manifestaciones diputados urgen a revisar procedimientos internos

Por Juana Leyton
Según informe del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, en las movilizaciones sociales la policía utilizó fuerza irracional y desproporcionada con los manifestantes, algo que viene a ratificar las diversas denuncias de organismos de Derechos Humanos.
Durante estos últimos años las manifestaciones sociales se tomaron las calles del país, ya sea estudiantes, ciudadanos, pescadores, damnificados por el terremoto 2010, y un sinfín de chilenos indignados con lo que ocurre en el país.

Uno de los factores comunes de las movilizaciones fue la extrema violencia ejercida por parte de Carabineros, como hace años no se veía. Los funcionarios se ensañaban con los manifestantes cada vez que debían intervenir en alguna marcha o protesta, sin importar si había mujeres o niños.

Por ello no resulta sorpresiva una de las conclusiones del informe del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, que en su décima versión anual dedica un capítulo especial a la violencia policial, afirmando que "las movilizaciones ciudadanas de 2010 y 2011 se vieron acompañadas de la utilización irracional y desproporcionada de la fuerza estatal, lo que exige, además de un detallado análisis de su posible causa, la necesidad de concientizar a las autoridades sobre sus responsabilidades políticas en la materia".

En el estudio además analizan la tramitación de la llamada Ley Hinzpeter donde cuestionan la actual regulación de las protestas, "que sirve como fundamento para que las fuerzas de orden utilicen la fuerza policial, de manera frecuente, en contra de legítimos manifestantes".

Asimismo, se cuestiona la irreflexiva invocación de la polémica Ley de Seguridad Interior del Estado, "haciendo caso omiso de la responsabilidad política que involucra su ejercicio".

No usan inteligencia policial

Frente a este tema, Cambio21 conversó con el diputado René Saffirio (DC) quien dijo que "lo que hemos estado señalando durante meses, sino más de un año, es que la policía no está aplicando en el control de los desbordes de las manifestaciones sociales una metodología que haga compatible el orden público con el respeto a los derechos humanos".

"No ha habido uso racional de la fuerza y tampoco se ha recurrido al uso de la inteligencia policial para diferenciar entre manifestantes y delincuentes; la policía arremete en contra de todos por igual. Entonces el deterioro del quehacer policial cuenta con la lógica con que funcionó durante su permanencia en el ministerio del Interior el ministro Hinzpeter, quien se negó a comparecer ante la Cámara para rendir cuenta de sus acciones".

Por último, el parlamentario señala que "la Cámara tenía fijada la audiencia del 21 de este mes para que el ministro Hinzpeter respondiera de estos temas y por otros más, como la red de protección a narcotraficantes de la PDI, la pérdida de droga en decomisos, el abuso de la fuerza pública en las manifestaciones sociales, por casos de sobreprecios y cohecho de funcionarios de su dependencia. Pero lo premiaron con el ministerio de Defensa", afirmó.

Policía debe respetar los Derechos Humanos

En el informe señalan que "para justificar el hecho de que la violencia policial es un tema que está presente en la agenda pública y que requiere ser abordado, es útil recordar que en el último tiempo diversos organismos internacionales han recomendado al Estado de Chile adoptar medidas concretas en torno al tema. Por ello, los esfuerzos comunicacionales que realiza la autoridad política por minimizar los excesos no dan cuenta de la imagen que proyecta el país ante la comunidad internacional".

Ya desde 2007, se agrega, con posterioridad a las situaciones de violencia ocurridas durante 2006 por las marchas de los "pingüinos", el Comité de Derechos Humanos, que monitorea el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), señaló que "observa con preocupación que continúan dándose casos de malos tratos por parte de las fuerzas del orden, principalmente al momento de efectuar la detención y en contra de las personas más vulnerables".

Además el Centro de Derechos Humanos de la UDP menciona que "en primer lugar, cabe destacar que el año 2011 estuvo marcado por numerosas protestas y manifestaciones sociales en que toda la ciudadanía fue testigo de situaciones de exceso o abuso policial. Las principales formas de violencia policial se cometieron con ocasión de manifestaciones sociales.

Como ha quedado demostrado en diversas sentencias dictadas por juzgados de garantía, existen verdaderas "redadas" o "pescas masivas" que no distinguen entre manifestantes y personas que se encuentren flagrantemente cometiendo el delito de desórdenes públicos. Por su parte, un informe de Asesoría Ciudadana que contempla casos que actualmente se tramitan en tribunales da cuenta de la detención ilegal como uno de los patrones sistemáticos más recurrente del abuso policial".

Quien también opinó al respecto fue la diputada Ximena Vidal (PPD) quien dijo a Cambio21 que "desde la comisión de Derechos Humanos hemos estado fiscalizando y acompañando todas las denuncias que han habido en las manifestaciones de maltrato de Carabineros y hemos recibido a las diferentes instancias para que nos den cuenta de ese actuar. Este informe de la universidad coincide con el Instituto de Derechos Humanos y por eso efectivamente las desproporciones en el control de los manifestantes que hace Carabineros es un tema que nos preocupa enormemente".

"La tensión que existe entre controlar efectivamente a la población cuando hacen daño púbico y el control desmedido es un tema frente al siempre estamos alerta para poder hacer los seguimientos pertinentes y fiscalizar a los Carabineros que no cumplen con la labor de controlar las manifestaciones adecuadamente".

Por último, la parlamentaria señala que "hay un desafío pendiente para Carabineros el cual es adecuar las medidas de control que utilizan en las manifestaciones para que no cometan faltas a los derechos de las personas. Además, dentro de la institución deben preocuparse por ello y tomar las medidas necesarias para que cuando un funcionario actúa de forma violenta tenga las sanciones que corresponden, porque los carabineros no pueden maltratar a las personas. Falta mano firme de las jefaturas para supervisar mejor a los subordinados y respetar los derechos humanos".

FUENTE:CAMBIO 21

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