viernes, 30 de agosto de 2013

Analistas coinciden que desconfianza que genera Piñera (61%) es producto de su nula sintonía con la ciudadanía

30/08/2013 |
Una nueva encuesta CEP dejó en evidencia la poca confianza que genera el Presidente, además de ser visto como alguien lejano y que actúa con debilidad. Todos los porcentajes negativos -bordeando el 60%- dejan en evidencia según los expertos el fracaso de la forma de gobernar de la derecha.
La última encuesta CEP arrojó una vez más resultados negativos en torno a la figura de Sebastián Piñera. Así es como ante la pregunta si el mandatario le da confianza, solo el 39% señaló que sí, mientras que el 59% consideró que no le da confianza. En esa línea, un 72% afirmó que le resulta lejano el Jefe de Estado, por el contrario, un 20% lo considera cercano.

Con respecto a la evaluación de sí el presidente Piñera ha actuado con firmeza o con debilidad, no se registraron cambios significativos, ya que un 26% cree lo primero, mientras que un 61% opina que se ha desenvuelto con debilidad.

Si analizamos esta cifra, podemos señalar que cuando Piñera llegó a La Moneda el 2010 prometía un gobierno de excelencia, de los mejores, eslogan que a estas alturas se ha transformado en un boomerang y que frente a cada error público le sale muy caro. Por ello, todas las expectativas generadas sin duda le están pasando la cuenta, a meses que deje el mandato. Existe un sinfín de promesas incumplidas o bien episodios que dejan en evidencia que los mejores definitivamente no llegaron con este gobierno.

Una desconfianza permanente


Para diversos expertos, dentro de las cosas que más complican al mandatario, se encuentra la credibilidad, atributo demasiado importante para un Presidente de la República y que no logra repuntar,

En conversación con Cambio21, el politólogo Andrés Jouanett señaló que "lo que ocurre con él tiene que ver con etapas en su gobierno. En la primera descalificó absolutamente a Bachelet pensando que lo del terremoto le iba a traer dividendos políticos pero no fue así; le fue mal descalificándola porque la presidenta está en el ADN de la gente desde el punto de vista del cariño. Lo segundo, es que trató de asemejarse un poco en el estilo a ella, algo que no le resultó y, lo tercero, es que tiene una forma muy peculiar de hacer política, es un poco como patrón de fundo".

Para el analista, el presidente ha jugado con la dignidad del cargo y no solo por la "piñerías" o "piñericosas" como son conocidas sus metidas de patas: "Ha jugado tanto con ella que lo que perdió fue la credibilidad. A Piñera no le cree la gente. Hay tantos errores políticos en este gobierno que la gente no lo toma en serio y al Presidente tampoco. Ese es el gran problema".

"El problema de la gente es que a Piñera no le cree, no le tiene confianza porque saben quién es. A este gobierno no le creen porque iba a hacer grandes cosas y no las hizo y juegan tanto con las comunicaciones que se equivocan constantemente y además mienten, por ejemplo en lo ocurrido con la encuesta Casen", señaló.

Mientras que el cientista político de la Universidad de Chile, Alejandro Olivares, dijo a Cambio21 que "hay que considera que es una constante que se ha estado dando no solo con el sondeo del CEP sino que en diferentes encuestas. Sebastián Piñera y su estilo simplemente no prendieron entre la ciudadanía y no generó el impacto que esperaba. No hubo empatía entre la ciudadanía y el estilo Piñera. Los mismos elementos que fueron considerados como positivos durante la campaña presidencial, hoy son tomados como negativos y por lo tanto sale muy mal evaluado en casi todas las encuestas".
 
"Todo lo que antes se consideraba bueno de Piñera, ahora se estima malo y esto da un escenario bastante complejo desde el punto de vista de la confianza sobre la figura del Presidente. Hay que hacer una disociación: la desconfianza es hacia Sebastián Piñera a nivel persona pero no es hacia la institución presidencial. La desconfianza es hacia el estilo de liderazgo y conducción que tiene Piñera".

El cientista político concluyó: "Además está el tema de la creciente pérdida de credibilidad de instituciones que durante mucho tiempo gozaron de esta, por ejemplo todo lo que se vio con la manipulación de los datos en la encuesta Casen o la falta de prolijidad del gobierno para manejar datos por ejemplo de las cifras de empleo, o los problemas con el Censo".
 
FUENTE: CAMBIO 21

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