domingo, 14 de abril de 2013

Evelyn Matthei: ¿La Tercera vía de la derecha para las presidenciales de este año?

Por: Javier Insulza M.
“Los candidatos de derecha parecen extraviados, uno muy hosco (Allamand) y el otro (Golborne) alejado de los valores del sector”, dice un líder de la UDI que comenta que la gente ha dejado de hablar de ellos. “En las conversaciones ya no son tema y la figura del tapado es una idea que cobra fuerza en el votante de derecha”, agrega.

“El problema de ambas candidaturas es que no hay credibilidad y que aparecen como débiles, lo que, además, debilita el financiamiento de las campañas”, dicen fuentes empresariales de derecha que no se notan convencidos con el trabajo desarrollado hasta el momento por Allamand y Golborne.

Fuentes de Palacio confirman que el gobierno está haciendo muchas encuestas porque ven que tienen un serio problema y entonces surge la duda de qué hacer si no se entusiasma la “tapada”, dando a entender que, en ese caso, prefieren perder con Allamand que con Golborne.

Hechos como el del video en el que se rescata la ferretería en Maipú del padre de Golborne y sus estudios en el Instituto Nacional son evaluados de forma muy negativa en la derecha, lo que, sumado al estancamiento del ex ministro de Obras Públicas en las encuestas, hacen que en la sede Suecia 286 reine la desazón.

Y, por si todo ello fuera poco, aunque ninguno de los dos se acerca mucho a Bachelet e incluso la posibilidad de que ella sea electa en primera vuelta cobra día a día mayor fuerza, en la UDI ven cómo las opciones de su candidato disminuyen día a día.

Otro factor que ha jugado en contra de la candidatura del ex ministro de Minería, Energía y Obras Públicas son los desatinados comentarios de su hija. “La “Nachi” los tiene enfermos de los nervios. Su insistencia en la independencia de su papá no ayuda a generar cohesión entorno a la candidatura”, explican fuentes de la UDI.

En Palacio confirmaron que algunas encuestas dan a Allamand arriba de Golborne por más de 6 puntos y es por ello que la UDI, que confía en su máquina y en el acarreo que pueden llevar adelante, quiere evitar a toda costa el voto secreto y pide que la gente deba elegir entre votar en una u otra primaria.

Parlamentarios de RN reconocen que la tercera vía existe y cuentan que algunos de sus socios de la UDI les han dicho que el único responsable de que estén al borde de perder con Bachelet en primera vuelta es Allamand, a quien responsabilizan de la caída de Golborne.

Lo cierto e indesmentible es que, de un tiempo a esta parte, La Moneda decidió echar a correr algunas nuevas opciones de posibles “tapados” y por ello es que se le ha permitido a los ministros Pablo Longueira, Alfredo Moreno y Evelyn Mattehi desarrollar una agenda pública más intensa y de mayor presencia mediática con declaraciones frontales que les permita intentar marcar más fuerte en las encuestas y posicionarse como las opciones para ser, cualquiera de ellos, “el tapado”, o en el caso de ella, “la tapada”.
Alta presencia mediática

En las últimas semanas ha sido la titular de Trabajo y Previsión Social la que ha aprovechado más la oportunidad, teniendo dos muestras muy claras de esta nueva estrategia gubernamental.

La primera fue el día en el que se dio a conocer la acusación constitucional en contra del hoy suspendido ministro de Educación, Harald Beyer, oportunidad en la que, junto a la ministra vocera Cecilia Pérez, flanquearon al secretario de Estado e hicieron fuertes declaraciones en su defensa ante la prensa acreditada en la sede gubernamental.

Y, además, de los tres, fue Matthei la que realizó las declaraciones más duras en contra de la oposición. “Les quiero decir que a la Concertación la vamos a sacar al pizarrón (…) durante veinte años ni un solo ministro de educación ni ningún ex presidente de la República pidió que se fiscalizara nada”, dijo.

La segunda oportunidad ocurrió días después, con la llegada de Michelle Bachelet al país. Fue precisamente la ministra del Trabajo, una vez más, quien salió con la frase destacada desde el oficialismo para enfrentar la llegada de la ex mandataria para asumir una nueva postulación presidencial. La ex senadora fue la primera en salir al paso y decir, “es totalmente ganable, va a ser distinto cuando este acá y empiece a responder las preguntas”.

Ella marcó la pauta y días después todos los personeros de gobierno salieron a decir que Bachelet es ganable y a pedirle que responda las preguntas que le tiene la ciudadanía.

La Moneda ha evaluado positivamente las salidas públicas de Matthei, sin embargo, reconocen que cada vez que tiene una pauta de prensa se ponen algo nerviosos, porque temen a que tenga alguna salida de libreto que le haga perder puntos no sólo a ella, sino también al gobierno.

“Si la Matthei tuviera centro real y equilibrio, ya sería presidenta”. La frase es de un alto dirigente de la UDI que asiente, ante el rumor de que en La Moneda están preocupados por lo bajo que están los candidatos presidenciales de la derecha, y los ha instado a comenzar a pensar en una tercera vía, que tenga mayores posibilidades frente a lo que ellos mismos han llamado “el torbellino Bachelet”.

Pero las fuentes están conscientes de que la ministra del Trabajo tiene un problema: “es inmanejable”, dicen en La Moneda y, acto seguido, recuerdan episodios como la pelea “a garabato limpio” con la diputada independiente, representante de Iquique, Marta Isasi.

En Palacio insisten en que, más allá de los nervios que pueda generar, Matthei está haciendo una gran labor, pues ha logrado suplir en la práctica, un cargo que quedó vacío con el cambio de gabinete, que es el de la “vocería política”.

El gobierno asumió que la ministra Cecilia Pérez no es la vocera que esperaban y sólo cumple el rol de ser la persona de confianza del presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, en el comité político, sin embargo son los llamados “UDI Piñeristas” los que se han ido tomando el poder del gobierno y, por lo mismo, la labor de la ministra del Trabajo ha sido fundamental, reconocen las fuentes gubernamentales.

Lo cierto es que el rol que juega Matthei no sólo lo hace en temas álgidos como la llegada de Bachelet o la acusación constitucional a Beyer, sino también lo ha realizado en temas como el cierre de la planta de Agrosuper en Freirina o a la hora de tener que defender el presupuesto de su cartera ante el Parlamento, que es uno de los ejemplos que también ocupan para recordar la “inmanejabilidad” que tiene la ex senadora por Coquimbo.

¿La Tapada?

Pero la duda que algunos ya comienzan a manifestar es, ¿hacia dónde apunta de verdad la estrategia de fortalecer a Matthei?

En la derecha reconocen que la decisión de sacar del gabinete a los presidenciables en noviembre al que más perjudicó fue a Golborne, sin embargo, tampoco Allamand estaría muy bien posicionado con miras a una primera vuelta frente a Bachelet.

En la UDI se apuran en reconocer que la movida de Allamand lo favoreció, pero creen que, al final del día, lo único que hizo fue perjudicar las opciones de tener realmente a un segundo gobierno consecutivo de derecha.

Es en este contexto, en el que todas las encuestas de La Moneda dan que la suma de Allamand y Golborne no alcanza ni siquiera la popularidad de Piñera, que estiman cercana al 40%, que la fuerza de tener un tapado ha tomado fuerza.

“Los candidatos de derecha parecen extraviados, uno muy hosco (Allamand) y el otro alejado de los valores del sector”, dice un líder de la UDI que comenta que la gente ha dejado de hablar de ellos. “En las conversaciones ya no son tema y la figura del tapado es una idea que al votante de derecha se le metió”, agrega.

En La Moneda avalan esta tesis y cuentan que por lo mismo se permitió que el canciller Alfredo Moreno fuera Vicepresidente por unas horas, a propósito del viaje del presidente al funeral de Hugo Chávez, oportunidad en la que lo acompañó el ministro del Interior, Andrés Chadwick.

“La participación de Chadwick en ese viaje fue puramente decorativa y en realidad viajó sólo para darle la oportunidad a Moreno de mostrarse un poco más, como una forma de intentar sondear qué posibilidades tenía el de ser el tapado”, dice una alta fuente de Palacio.

Sin embargo, “Moreno no calienta”, dicen en el oficialismo y, además, explican, es muy probable que el resultado de la demanda peruana ante La Haya no sea del todo favorable a Chile, lo que dejaría al ministro de Relaciones Exteriores en una posición incómoda, justo al comienzo de la carrera presidencial. De esta manera, la opción del Canciller fue descartada.

Luego se evaluó la opción de Longueira, “el candidato natural de la UDI”, sin embargo, la decisión del ministro de Economía junto a sus pares de Interior y Presidencia, Andrés Chadwick y Cristián Larroulet, respectivamente, de formar la “UDI-Piñerista”, que apostaría a una re postulación del actual mandatario en 2018, ha sido la lápida para el ex senador por Santiago Oriente, quien hoy es vetado por su antiguo socio, Jovino Novoa.

Pero no sólo Novoa es el problema de Longueira, también lo es él mismo y sus declaraciones. En la UDI explican que, más allá de estar de acuerdo con el fondo de sus dichos, la propuesta de Longueira de llevar a los dos candidatos hasta la primera vuelta terminó por condenar sus propias opciones de surgir como el tapado.

De esta forma, la única tapada que realmente va quedando en el gabinete es Matthei.

En la UDI la siguen viendo con buenos ojos como la gran opción para enfrentar a Bachelet, especialmente por algunas similitudes que tienen que harían que la contienda fuese algo más pareja de lo que es ahora.

Entre los parecidos de ambas están su carisma, su llegada a la gente, y el que ambas son mujeres e hijas de generales de la FACH, hecho que en el pasado incluso las ha hecho tener alguna cercanía.

Pese a todo, en la derecha entienden que uno de sus principales problemas para ser la candidata es que ella fue, desde el comienzo, una de las principales impulsoras de la candidatura de Golborne, lo que le hace sentirse incómoda ante esta nueva oportunidad que se le está presentando.

Sin embargo, la mezcla de ambos temas son los que han hecho que cobre fuerza una salida anticipada de Matthei desde el gabinete. En Palacio reconocen que un hecho de ese tipo podría generar la apertura de varias aristas nuevas.

La primera opción es que ella tome la jefatura de campaña del disminuido Golborne e intente reflotar una campaña que está en caída libre.“Ella sabe que una de las razones para no crecer es porque no hay compromiso unánime detrás de la campaña de Laurence y su llegada al comando podría colaborar en ese aspecto”, dicen algunos esperanzados UDI.

De no fructificar, una segunda opción es que sus esfuerzos como jefa de campaña, sería la primera carta para ser el enlace entre la UDI, los coroneles piñeristas y el comando de Allamand.

La última arista, la que más entusiasma en la sede de Suecia 286, es que ella asuma la candidatura del partido y se posicione como la opción para derrotar a Bachelet.
Los partidos desmienten

Como no podía ser de otra forma, ante una operación tan delicada como el cambio de los actuales candidatos presidenciales, tanto en Renovación Nacional como en la UDI desmienten de forma tajante que vayan a permitir una operación desde La Moneda para realizar algo que no sea la primaria.

El secretario general de RN, Mario Desbordes admite que ha escuchado rumores pero descarta cualquier opción de que ello ocurra.Me parece una idea ajena a lo que va pasar”, dice el ex subsecretario de Investigaciones, quien agrega que “tenemos candidato fuerte y no estamos disponibles para eso, además, nada de ello es decisión del gobierno y yo lo descarto completamente”.

Por su parte, el presidente de la UDI, diputado Patricio Melero, también echa por tierra la operación gubernamental y reitera su apoyo al ex gerente de Cencosud. “No hay ninguna posibilidad de eso. Vamos con Golborne hasta el final”, concluye.

FUENTE: CAMBIO 21

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