miércoles, 13 de mayo de 2015

Y advierte que la clave es solucionar el problema ético y no cuántas reformas se aprueben

Marta Lagos aplaude el cambio de gabinete pero advierte: “Si esto sale mal, Chile sale mal”

La analista ve con buenos ojos la llegada Insunza a la Segpres, pese a sus cuestionamientos por haber trabajado para la empresa de lobby de Enrique Correa, Imaginaccion. Para Lagos este cambio es más que un movimiento de piezas, pues “conforma una jugada inédita que logró devolverle el control de la agenda a Bachelet”. Una mirada más amable y dialogante, con ministros que poseen más redes para lograr acuerdos es el sello que Lagos le ve a este nuevo equipo de ministros.
“La elección de la gente es extremadamente adecuada”. De esa forma calificó la analista y directora de Latinobarómetro y especialista de Mori, Marta Lagos, al cambio de gabinete efectuado por la Presidenta Bachelet el lunes pasado. A juicio de la experta en encuestas la jugada de la Jefa de Estado marcó un punto de inflexión en su mandato que le devolvió el control de la agenda desde el minuto en que anunció de golpe el cambio que realizaría al interior del gobierno. Una cuestión que “tomó fuerza” con los cuatro días de silencio que “consolidaron” una movida comunicacional “genial” que la colocó en el centro de la atención.
El golpe comunicacional, para Lagos, logró que la Presidenta volviera a tener una imagen más empoderada y con un control total sobre el Gobierno haciéndose cargo de un cambio que le exigía la sociedad. “Michelle Bachelet se sintió con la presión de hacer un cambio mayor, hubiese sido distinto que cambiara solamente a dos ministros, Peñailillo y Arenas, sin embargo tomó la decisión de un comienzo 2.0. Eso no se había hecho en ningún gobierno desde 1990. Este es el hecho más significativo. Cambiar nueve ministros es cambiar casi la mitad del gabinete”, argumenta la analista.
La entrada de personas “más dialogantes, con capacidad de llegar a acuerdos”, es para Lagos la mayor diferencia entre el antiguo y el nuevo Gabinete: “El principal problema que tenían Peñailillo y Arenas es que ambos eran afuerinos, no tenían redes políticas. Esto no les permitía tener la capacidad de solucionar los problemas informalmente”. Para Lagos eso “provocó que Peñailillo tuviese una actitud constantemente a la defensiva, lo que era hasta angustiante”, en cambio “Burgos es una persona amable, algo que le hace falta a la sociedad chilena. Ese tono hará que el Gobierno encuentre mayores acuerdos”.
Esa capacidad de acuerdos es para Lagos el mayor desafío que enfrentará la Presidenta de ahora en adelante, específicamente en la resolución del conflicto ético de la política. “A Bachelet le cayó este problema mientras llevaba un programa que de por si era desafiante y esto nos puso en punto de quiebre. Esto momento es un match point. Si esto sale mal, Chile sale mal. O solucionamos la ética o no importa pasar cuarenta reformas porque no van a tener impacto en un país donde la ética no funciona”, sentenció Lagos.
“Bachelet llamó a dos ministros que son expertos en desarmar crisis. Esta gente ha trabajado en el tema de comunicaciones, enfrentando conflictos. Hablo específicamente de Burgos y del caso de Insunza que trabajó en la oficina de Enrique Correa”, afirma Lagos y refiriéndose a la relación de Insunza con Correa a través de la empresa lobbista Imaginaccion declara: “Enrique Correa se ha transformado en una especie de mala palabra, esta cuestionado por su trabajo con SQM. Existe una gran contradicción entre el Enrique Correa de los 90 y el que existe hoy, pero eso no descalifica la condición de Insunza como un mediador. La gente que trabaja con Enrique Correa, más que lobbysta, son mediadores. Yo creo que en ese sentido Bachelet acierta”.
¿Qué paso con esta izquierda que era la que defendía a los débiles y que hoy se ve involucrada con los que hicieron el mal? Ese desafío no se puede reducir a un conflicto de interés, es un problema societal, debemos definir qué es lo lícito y que es lo ilícito. La dictadura destruyó la trama de lo correcto e incorrecto entonces me parece que el reto de la Nueva Mayoría es despejar ese tema ético que surge en la dictadura y que se termina concretando en estos hechos.
- En ese mismo aspecto, ¿no abre un flanco poner a Insunza en la Segrpes cuando trabajó para Imaginaccion? ¿No es eso poner a alguien que estuvo en el corazón de lo que está en cuestión hoy? 
-Bueno efectivamente si hubiera una persona que no hubiese trabajado en Imaginación sería aun mejor, pero yo creo que Insunza va a probar sus cualidades rápidamente y se va a legitimar como una persona válida más allá de lo que hizo y de donde viene, por lo tanto no me merece crítica la persona de Insunza. Él hacía una intervención muy interesante, distinguiendo entre los adversarios y los enemigos, que por supuesto para la izquierda y para ellos que sufrieron la represión, evidentemente que es un avance gigante, parte de la reconciliación de este país se basa sobre la lógica de no reproducir la venganza.

Yo creo que el problema de Imaginacción es que ha vendido su progenitura por un plato de lentejas porque se la ha pasado la ralla en la transformación de los enemigos en adversarios, porque han pasado a ser amigos íntimos y eso es algo que a la población le parece inaceptable. Ese es el conflicto ético que tiene Imaginacción y es el conflicto que hay que resolver. Porque es lo que está en el fondo de la crisis de la política

- Pero más allá de la idoneidad de Insunza para el cargo ¿no fue un error llevarlo al gabinete cuando trabajó en el símbolo que representa ese conflicto ético? 
-Lo puedes mirar así, pero también puedes mirarlo pensando que fue llamado para solucionar este conflicto ético, ya que nadie puede entenderlo mejor al haber estado adentro de la organización que lo simboliza. Yo creo que la presidenta comprende absolutamente estos conflictos, entonces yo le doy el beneficio de la duda y veremos si efectivamente esta persona viene a solucionar este tema. Este es el núcleo central de la crisis de la política, acerca de que es lo correcto y que es lo injustificable. El gobierno debe lograr solucionar este problema tanto práctica como comunicacionalmente. Es por eso que salió Peñailillo.

- Entonces, ante este conflicto de interés ¿su posición es que es bueno dejarlo al beneficio de la duda en la medida que el conoce el conflicto y puede solucionarlo?
-Yo no veo un conflicto de interés, es un desafío ético de la transición ¿qué paso con esta izquierda que era la que defendía a los débiles y que hoy se ve involucrada con los que hicieron el mal? Ese desafío no se puede reducir a un conflicto de interés, es un problema societal, debemos definir qué es lo lícito y que es lo ilícito. La dictadura destruyó la trama de lo correcto e incorrecto entonces me parece que el reto de la Nueva Mayoría es despejar ese tema ético que surge en la dictadura y que se termina concretando en estos hechos. Además, podrían haber mucho más, a mi no me impresionaría que todas las empresas de la Sofofa estén metidas en este tema. El punto es como despejamos este dilema ético con un actuar que la ciudadanía esta demandando. Como decía este es el conflicto ético que hay que saldar y se necesita del actuar conjunto de los distintos sectores, pero de momento los partidos le han traspasado el bulto de la crisis a la Presidenta ¿Pero cuál es el peso que asumen los partidos? Me da la impresión de que Quintana se equivoca en ofrecerle el cupo parlamentario a Peñailillo. Él escoge una manera rechazada por la ciudadanía y esto nos dice que los presidentes de los partidos no están entendiéndolo, no han dicho y no han hecho nada al respecto, como el caso de la DC que ha puesto su interés corporativo por delante defendido a Pizarro o la UDI con Novoa. Si estas instituciones como los partidos, o la Sofofa o la CPC no ponen sus aportes más allá de su intereses corporativos, no va a funcionar.

- ¿Ve un giro hacia el centro en este cambio de gabinete como han dicho algunos medios o analistas?
-Desde el punto vista del ambiente de crispación me parece excelente que lleguen estas personas con otro tono. Un tono amigable, cercano abierto y transparente. No creo que esto se traduzca en un giro hacia el centro, a diferencia de otros cambios de gabinete, en otros gobiernos, donde el cambio de la persona, del ministro implicaba realmente en lo que un gobierno hacía. Yo creo que acá la diferencia es que los anteriores cuatro gobiernos de la Concertación no tenían un plan de trabajo tan estricto y acotado como el actual. Por lo tanto no se puede comparar igualmente, porque en la medida que en los otros gobiernos el programa no era tan explícito era posible modificarlo, en este gobierno el plan es muy explícito y claramente ya se dijo que aquí no iba a haber un cambio en el programa. Marcelo Díaz es una persona de la izquierda de la Nueva Mayoría, lo mismo el señor Insunza, acá hay una centralidad que sigue siendo la misma. La diferencia es que esta gente esta metida en las redes de la política, mientras Arenas y Peñaillo eran afuerinos. Eso ayuda a resolver conflictos. Arenas no tenía, por ejemplo, ningún canal informal.

-Pero Valdés no es una figura con grandes redes políticas.
-Sí, tienes toda la razón, pero para que estamos con cuentos a partir de Piñera el ministro de Hacienda toma otro rol, en su gobierno fue él el ministro de Hacienda. En este gobierno el Ministro, hizo una reforma tributaria que ya estaba escrita. Si tú miras la composición de los ministerios de Hacienda antes de Piñera el poder que tenían era absoluto. Eyzaguirre, Aninat, Velazco, Foxley fueron ministros que tenían el control total del estado. Eso después de Piñera no es así. Lo que uno ve con el paso de Arenas es que el mini gabinete que existía y que manejaba el estado ya no está y eso seguirá con este ministro.


FUENTE: EL MOSTRADOR

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