Un proyecto desopilante: Matthei intentará de nuevo llegar a La Moneda
17/05/2015 |
Por Mario López M.
La política tiene cosas extrañas y otras grotescas. En ese marco se ubica la mediática campaña que intenta reposicionar en la carrera hacia la Presidencia a Evelyn Matthei: ataca por igual a la Presidenta y a Jovino Novoa. ¿Quién la entiende?

(*)Desopilante: Cómico, muy divertido, que causa mucha risa. Definición de la RAE
La historia de la exparlamentaria no ha estado exenta de fuertes cuestionamientos, justamente a partir de aquello que ahora pretende representar, la transparencia. Al comenzar su vida política lo hizo a la sombra del apellido paterno, por ser hija del general (r) de la Fuerza Aérea Fernando Matthei, miembro de la Junta Militar y exministro de Pinochet.
La "chica mala"
Sus primeros pasos en la "cosa pública" los dio durante la dictadura como jefa de Estudios de la Superintendencia de AFP. No partió en la UDI, partido en el que actualmente milita. Fue integrante de Renovación Nacional (RN) (1988-1993) donde llegó a ser diputada y parte de la otrora llamada "Patrulla Juvenil", que conformaba junto a los hoy senadores Andrés Allamand y Alberto Espina (a quienes acusaría más tarde de ser consumidores de cocaína). Claro que no duró mucho y salió entre lágrimas y sanciones.
Luego protagonizaría uno de los episodios más vergonzosos de la política nacional, el famoso "Piñeragate". Corría el año 1992 y en Chile, ya recuperada la democracia, al interior de RN, se vivían una agitada precampaña presidencial que buscaba posicionar al candidato del sector. La derecha se debatía, una vez más, en cruentas luchas intestinas.
Los candidatos eran Sebastián Piñera, más liberal y la mismísima Evelyn, la que representaba el alma más conservadora y muy ligada al pinochetismo. Entre ellos se daban, como hoy, relaciones de amor y odio. Matthei había sido alumna y empleada de Piñera, pero estaban en guerra más cuando el poder era el objetivo. La lucha se determinó por una serie de "errores involuntarios" de ambos contrincantes, quedando los dos fuera de combate.
Espionaje y contraespionaje
El 23 de agosto de 1992, Megavisión, un canal de televisión de propiedad de Ricardo Claro, un empresario ligado a la derecha dura y a Pinochet, ponía al aire una grabación del entonces senador Sebastián Piñera con su amigo Pedro Pablo Díaz, en que atacaba durante a Matthei y pedía destrozarla en un programa de televisión a que esta asistiría. La grabación, sin previo aviso se dio a conocer frente al mismo Piñera. Estupor, pánico, vergüenza... no hubo explicación que justificara el ataque a su compañera de partido y tampoco el tenor ni el tono de lo dicho en su contra. Era el Kiotazo.
Con todo su poder económico, Piñera desató la caza de "brujas" y logró probar que Matthei, aprovechando sus contactos militares había obtenido de manera ilegal la grabación originada en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército. Matthei negó de manera altanera tener conocimiento de ello y recalcaba que era ella la víctima. No duró mucho, 76 días después del hecho, llorando reconoció ser la autora de la filtración.
¡Perdón, les he fallado! remató, No sin antes confesar: "Asumo plenamente mi responsabilidad en este lamentable episodio y pido perdón (...) a todos aquellos que depositaron su confianza en mí y a los cuales les he fallado (...) Desde este momento renuncio a mi precandidatura presidencial". Claro que volvió a mentir, pues dijo que la cinta se la proporcionó un radioaficionado, siendo que se la había entregado el capitán Fernando Diez, oficial de Ejército.
"Boquita de caramelo"
Apostando a la poca memoria de los chilenos y a pesar de tremendo desaguisado siguió en la política como diputada y luego como senadora independiente, ingresando luego a la UDI. Reelecta senadora, no alcanzó a terminar su periodo, pues fue llamada a comienzos del 2011 al Ministerio del Trabajo y Previsión Social nada menos que por Sebastián Piñera, entonces presidente de la República. ¡Vueltas y revueltas de la política!
Desde su cargo ministerial hizo gala de una peculiar jerga insultando a parlamentarios a "garabato limpio", llegando a llamarlos "huevones de mierda" en plena sala de la Cámara, cuando no aprobaron un proyecto que ella deseaba. O cuando se enfrentó a la diputada derechista Marta Isasi a quien dijo "rota 'e mierda", "ignorante" y "picante". O cuando increpó a un periodista a quien no quiso responder preguntas señalando: "Las voy a dar cuando yo quiera, no cuando voh me preguntís huevón".
Un episodio lamentable fue cuando se refirió a los niños con síndrome de Down: "Los seres humanos tienen cierta cantidad de cromosomas, hay veces que se produce en la fecundación una falla que en vez de tener dos pares de cromosomas tienen tres... técnicamente tampoco es un ser humano si tienes tres de todos los cromosomas en vez de dos. Yo no veo por qué el Estado te obliga con el embarazo hasta el final, es una decisión de la mujer".
El 2013, después de varios frustrados candidatos presidenciales, se terminó nombrándola como abanderada de la Alianza para enfrentar a Michelle Bachelet en la presidencial de ese año. La derrota fue estruendosa, la peor de la derecha en democracia. Durante la campaña hizo gala de un lenguaje poco "académico" en reiteradas oportunidades, insultando a periodistas y a sus contrincantes electorales.
La "chica díscola"
De la derrota pasó a las aulas en un colegio enseñando matemáticas... gran despliegue mediático que duró apenas un año académico. Y de vuelta a la política, en plena crisis del Pentagate que salpicó a la UDI hasta sus cimientos y que terminó judicializando a varios de sus actuales y ex parlamentarios. Apoyó de manera irrestricta a Ernesto Silva y a su mentor Jovino Novoa en la línea dura de no reconocer nada y contraatacar. Hasta que la verdad hizo insostenible los denominados "errores involuntarios" y desconocimientos de los ilícitos.
Recientemente dio un giro hasta transformarse en "francotiradora", disparando contra lo que se mueve. Ni Jovino Novoa se salvó, a quien pidió dar un paso al costado y acusó que de no hacerlo, terminaría destruyendo a la UDI. Tampoco la Presidenta escapó a sus improperios. A propósito de la ratificación del Director del SII, Michel Jorratt, Matthei señaló: "creo que cuando la Presidenta de la República dijo el domingo 'soy una persona honesta', hoy ya no podría decir eso. No tengo por qué no creerle, pero hoy ya no le creo. Hoy la Presidenta ya no puede decir que es una persona honesta", embistió.
Y no quedó allí: "Desde el mismo minuto que ella confirma en el cargo a una persona que está cuestionada, que además un día antes sale públicamente a decir que no va a haber querellas contra los políticos, eso es el testimonio mismo del arreglín, el arreglín que todos los partidos dijeron que ni iba a haber. Ya lo hubo y, por lo tanto, creo que la Presidenta le está haciendo un daño a sí misma, a su Gobierno pero, sobre todo, a nuestro para nuestro país, un daño de largo plazo gravísimo", arremetió.
"Sin filtro"
Para Matthei no sirve de nada un cambio de gabinete. Afirma estar "impresionada de la incapacidad" de Bachelet y teme que "va a entregar un país estancado y dividido" al final de su período. No se quedó allí y amenazó con volver a la política para 2015 o 2016, afirmando que por la alcaldía de Santiago le ganaría a Carolina Tohá. Tampoco desechó volver a ser una carta presidencial.
Y siguió atacando a la Presidenta Bachelet: "Se ha dejado seducir, o a lo mejor ha creído toda su vida en ellos, por ideologismos de hace 50 años. No entiende, para nada, cómo esas ideologías se llevan a la práctica. Nunca ha diseñado una política pública desde el principio hasta final y no la ha implementado, no sabe cómo hacerlo y no sabe cómo pedírselo a los demás."
También disparó en contra de la ministra del Trabajo Javiera Blanco: "La secretaria de Estado no es "competente" para el cargo, ya que "sabe muchísimo de seguridad ciudadana, pero de trabajo no sabe nada". Y de refilón le dio a la Fiscalía por el caso Penta que involucra a personeros de la UDI: "Esto es un arreglín de punta a cabo. Yo siempre lo he dicho: no tengo ninguna confianza en la fiscalía, en la justicia chilena. En impuestos Internos tampoco".
Las asignaciones de la "profesional"
Luego de su frustrada incursión presidencial, se detectó que en sus dos años y medio de estadía en el ministerio del Trabajo -entre enero de 2011 y julio de 2013-, no sólo recibió la cantidad correspondiente al cargo de secretaria de Estado -unos $ 8 millones brutos-, sino que además también percibió poco más de $ 500 mil mensuales por concepto de asignación profesional, siendo que Matthei no cuenta con el título que acredite dicha condición. De hecho, en el portal web de Transparencia del ministerio se identifica a la ex senadora UDI como licenciada en Economía y Ciencias Sociales.
El artículo 3 del Decreto de Ley 479, que regula estas materias, señala que se concederá "a contar del 1 de mayo de 1974 una asignación profesional, no imponible, a los funcionarios que cumplan jornada completa de 44 horas semanales, (...) que tengan un título profesional universitario y que pertenezcan a servicios o instituciones que a la fecha de publicación de este decreto ley tengan jornada completa de cuarenta y cuatro horas semanales. Para el exclusivo efecto del pago de esta asignación, serán títulos profesionales habilitantes aquellos otorgados por una universidad o instituto profesional del Estado o reconocido por éste, con un programa de estudios de un mínimo de seis semestres académicos y 3.200 horas de clases".
Desde el Ministerio del Trabajo se contactaron con Matthei para pedirle que aclarara el tema. La ex ministra, según fuentes de gobierno, habría quedado de hacerlo, algo que finalmente no habría ocurrido, ante lo cual se decidió pedir el pronunciamiento de Contraloría. Según Matthei, no fue notificada formalmente por lo que no se da por enterada de la existencia de un eventual error. En todo caso, aclaró que si se determina que recibió dineros que no le correspondían, ella devolverá "hasta el último peso".
Escupiendo al cielo
El viejo refrán popular calza de maravillas en este caso. Mientras más arreciaban los ataques de Matthei en contra de lo que estimaba inaceptables irregularidades, se mandó una declaración para el bronce, reconociendo que también estaba involucrada en la facilitación de boletas ideológicamente falsas y con ellas había financiado su campaña: "No me cabe duda de que pedí o de que pidieron por mí (dinero contra boletas por servicios no prestados), era la única forma de hacerlo".
Y no solo eso, también reconoció haber recibido platas bajo cuerda de Sebastián Piñera siendo este presidente de la República y con sus bienes en un supuesto fideicomiso ciego. "Hablé con Piñera varias veces (...) le dije que estábamos súper complicados y que no había plata para nada. Hubo un momento en que ya no se podía seguir con la campaña. No sabía que la donación se había concretado. Tampoco sé si fue poco o mucho. Pero me alegro de que me haya donado", confesó Evelyn Matthei.
Pero claro, son tantos los escándalos y noticias de actos irregulares o ilegales que explotan casi a diario, que sus dichos pasaron casi desapercibidos... ¿o habremos perdido los chilenos la capacidad de asombro? Porque sus palabras equivalen a reconocer sin ninguna impudicia "yo robé y mandé robar o a maté y mandé matar", son un testimonio público de haber cometido un ilícito, pero no pasa nada, nadie investiga, nadie sanciona.
En su calidad de "adalid de la transparencia", la exsenadora anunció la presentación de una querella criminal en contra del Director del SII y de quienes resulten responsables, por no haberse querellado en contra de Giorgio Martelli por la arista SQM, querella que por lo demás fue presentada debidamente por el órgano fiscalizador junto a otros 11 querellados entre los cuales se encuentra el exsenador de la UDI Jovino Novoa. Llama la atención que pocos días antes, Matthei reconociera públicamente haber emitido boletas ideológicamente falsas y dando por hecho que probablemente otros hubieran pedido platas a su nombre por la misma vía.
"La locura es así"
Frente a los constantes ataques que suele lanzar Matthei, las voces de sus detractores -incluso muchos de su propio sector-, no se ha dejado esperar. "Cuando se ataca directamente a la Presidenta de la forma destemplada que ella lo hace, que es propio de su estilo... la locura es así", manifestó el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade.
"Se está poniendo el parche antes de la herida, por si aparece algo". Abogado Héctor Salazar, sobre la confesión de la exsenadora por si se presenta una denuncia en su contra.
"Con igual voluntad de no descalificar sino de hacer recapacitar, a Evelyn Matthei le manifiesto mi convicción de que su tono no es lo que el país necesita y, por lo mismo, tampoco la favorece a ella", respondió Óscar Guillermo Garretón a los ataques de Matthei a sus críticas sobre la economía en el periodo Piñera.
Los dichos de Matthei constituyen un "error profundo", declaró el entonces presidente de la UDI Javier Macaya, acerca de las acusaciones de la exsenadora a Jovino Novoa. (N de R.) No se confunda con "Error involuntario", de otra famosa autora.
Para el senador Manuel José Ossandón, las declaraciones de Evelyn Matthei poniendo en tela de juicio la imparcialidad de los jueces en Chile es un "comentario súper rasca y ordinario". "Es la típica jugada al empate (...) Demuestra su desesperación", señaló.
"Sabís que más Evelyn, retírate de esta huevá, estay haciendo el loco, ¿cachai o no?". Sebastián Piñera en la transcripción de la cinta del Kiotazo.
FUENTE: CAMBIO 21
No hay comentarios:
Publicar un comentario