Para reflexionar!!
Pamela Collado Varela ha añadido 3 fotos nuevas.
Los que no nos fuimos...
Hay una generación criada entre los años 1973 y 1991, durante la dictadura militar en Chile a la que, por distintas situaciones y circunstancias, le tocó quedarse a vivir todo ese horror.
Podría decirse que, quienes formamos parte de esa generación, en muchos casos no teníamos idea de lo que pasaba en política, pero nos fuimos impregnando de ese aroma a neumáticos y barricadas, con o sin la complacencia de nuestros padres.
Entre el olor de las ollas comunes o comedores, que en esos tiempos repartían comida en las capillas de cada población, nos fuimos acomodando a lo que venía; sin embargo crecimos poco por la escasa alimentación, porque si ves, la mayoría de aquellos que vivimos esos tiempos estamos ahora pachachos. Debe ser por lo duro que nos tocó pasar.
Algunos se hicieron demócratas afuera, nosotros desde adentro sin privilegios, sin autos de retorno y sin nada que nos protegiera solo nuestra población y convicción.
Nuestras escuelas eran con número, el pegarle una codera o un parche al pantalón en la rodilla era un orgullo forzado que siempre combinaba con aquel bolso café de cuero y aquella bolsa de colación de género a cuadrillé.
Fueron tiempos que nadie nos reconoce, fuimos conejillos de Indias. Los gobiernos siguientes jamás pensaron qué tan traumados estábamos los que nos quedamos y luchamos por esta democracia. Solo se preocuparon de ayudar a los retornados, muchas veces con justa razón, entendiendo que muchos no se fueron por gusto, que otros salieron de las cárceles y campos de concentración al exilio, y que afuera sufrieron y luchaban mediáticamente desde muchos países, pero ¿y los que NO nos fuimos? ¿Por qué nos dejaron solos? ¿Acaso no teníamos el mismo valor como ciudadanos?
Nos quedamos y aguantamos con lo que había a mano; los que podían mentían en las encuestas para quedar en la universidad, sacando cosas de sus casas para que el puntaje no demostrara que tenían mucho, entre comillas, porque el que tenía un televisor en ese tiempo era rico. Otros no tenían ni TV y esos continuaban pateando piedras después de salir de 4to medio de alguna escuela industrial.
El logro más grande de esa generación fue no cometer errores, fue convertirse en hijos de la dictadura rebelándose a ella, así que tomando Fortesán y “baterol” (butter oil), que nos daban las monjas en los comedores, fuimos urdiendo nuestra salida para salir ilesos.
Los que no nos fuimos, somos los que les enseñan actualmente a las nuevas generaciones, esos que tienen ganas y que, por su propia voluntad, pueden quedarse cambiando este Chile en el que, entre tanto cántico de rabia, aún se logra escuchar en ocasiones: “El Pueblo Unido Jamás será Vencido” , Ufff… llega a dar sueño, verdad, pero no hacerlo debilita los cambios propuestos .
Ahora muchos están en cargos o sencillamente llegaron a puestos con diplomas de muy demócratas, otros hasta presidentes fueron, vendiéndonos esa mal llamada “alegría”.
Creo que muchos tenemos rabia, porque nadie tomó en cuenta nuestra juventud perdida y la enorme lucha que se dio.
Aquí nos quedamos solo votando y votando por alguien que nos llevara a esa tan anhelada democracia con condiciones básicas, tales como educación digna y gratuita y una pensión que te deje vivir y no morir.
Los que no nos fuimos pedimos solo respeto, No pedimos nada más.
Llevamos 25 años esperando pero ustedes vendieron su dignidad y, de paso, la mía y la de otros como yo también. Los primeros años, haciendo pactos indignos con los militares y, después haciendo lo mismo con el gran empresariado.
Y aquí estamos todavía los que no nos fuimos, endeudados de por vida para pagar el dividendo o los estudios de nuestros hijos, aún luchando, protestando y esperando.
Somos los que no nos fuimos y ustedes, las élites que olvidaron por qué los eligieron, son los que se fueron y olvidaron la lucha y el enemigo…le dieron alegremente mano, lo recibieron en el Congreso, dejaron que decidieran y llegaron a acuerdos, pero lo peor es que dejaron que gobernaran nuevamente con groseros escándalos de connivencia.
¿Cuándo y cómo fue que les ganó el afán por poder y dinero?
¿Cuándo fue que decidieron vender la dignidad de nuestros muertos?
Por @chileokulto..



No hay comentarios:
Publicar un comentario