sábado, 20 de junio de 2015

Intrigas de la UDI acosan a fiscal Carlos Gajardo

19/06/2015 |
Por Mario López M.
Como un animal herido y en riesgo, la UDI arremetió contra el Ministerio Público y el fiscal Carlos Gajardo, acusándolo de filtraciones, aliándose con otro fiscal, Alberto Ayala, que busca denostarlo.
• Pero la UDI y Ayala fueron derrotados. Gajardo sigue en la pesquisa de Penta, SQM y Corpesca. Esperan Corpbanca, Ripley, Alsacia y Aguas Andinas. La UDI tiembla.
A medida que crece el descontento y el rechazo de la gente a la corrupción, las "movidas" del gremialismo y sus aliados para escapar del ojo del huracán no han cesado. Cada arista que se abre muestra nuevos casos que principalmente ligan a la UDI y muchos de sus representantes con actos ilegales y deshonestos. La llave ha sido la acuciosa investigación de la fiscalía.

No es bueno que la honestidad se asocie a "llaneros solitarios" que anden por la jungla social persiguiendo la corruptela. Una sociedad sana es la que cuenta con instituciones fiscalizadoras empoderadas en sus mandatos legales y que operan con transparencia y prontitud frente a las anomalías que puedan detectar. "Que las instituciones funcionen", se suele decir de manera cursi.

Pero se percibe socialmente que eso en nuestro país en el último tiempo no ha acontecido. La sensación que se ha instalado en la gente es que la descomposición es generalizada en la clase política y elite dirigencial del país, pero también existe la sensación que de ello escapa el Ministerio Público. En el gran tema que ha paralizado prácticamente la agenda país el último año, los fiscales en general han demostrado cierta sintonía con el sentir de la gente.

Desenredando la madeja

Uno destacó de manera particular, el Fiscal Carlos Gajardo, un "desconocido" hasta que se destapó el caso FUT que descubrió cómo un grupo de trúhanes aprovechaban resquicios para robar al Estado y a la gente recursos vitales para la agenda social, birlando impuestos. Pero no se quedó allí, fue hilvanando de manera sistemática la hebra hasta llegar a las grandes empresas que estaban detrás de la defraudación. Cayó Penta primero, dejando a la luz la manera en que grandes empresarios aumentaban sus riquezas de manera ilícita.

Le siguió el vínculo entre ellas y la política, al destaparse que subvencionaban de manera ilegal y preferente a la UDI. Uno a uno fueron apareciendo nombres de connotados personeros y parlamentarios metidos hasta el cuello en el financiamiento ilegal de campañas.

Otras empresas fueron apareciendo en este verdadero mapa de corrupción que hacía del cohecho un caldo de cultivo del poder. Al mismo tiempo aparecieron otros personajes que buscaron por todas las vías aprovechar la oportunidad para hacer "carrera" en sus propios proyectos de poder. Uno de ellos fue otro fiscal, Alberto Ayala de pasado al menos intrigante.

Gajardo: "Enemigo Público" para la UDI

La UDI se dio cuenta que Gajardo encarnaba un serio peligro pues estaba desnudando sus vínculos con dineros truchos. Había que sacarlo de en medio y para ello comenzó un soterrado ataque en su contra acusándolo de filtrar trascendidos a la prensa sobre la investigación, hasta entonces reservada. La UDI se reunió en secreto con Alberto Ayala, jefe de Gajardo para "denunciarlo". Tras la reunión y de manera sorpresiva y previa a la formalización de Carlos Délano y los primeros empresarios y políticos implicados, Ayala el 25 de febrero llamó a la prensa.

Allí comunicó que se hacía personalmente cargo de la investigación desplazando a Carlos Gajardo a un "apoyo" secundario. Hizo valer su superioridad jerárquica afirmando que "Siempre he estado a cargo del caso Penta. Siempre ha sido mío", y anunció algo más. Que el financiamiento de la política no constituía delito en su parecer y que las boletas ideológicamente falsas no ameritaban persecución penal, solo administrativa.

La amenaza de renuncia de Gajardo a la Fiscalía y la reacción de perplejidad y molestia de la gente en redes sociales y de la prensa independiente hizo insostenible la intentona. Un golpe de timón de Sabas Chahuán echó por tierra las pretensiones de la UDI y las desmedidas ambiciones de Ayala y decidió asumir él mismo todas las investigaciones hasta ese momento abiertas, algo inédito en la corta historia del Ministerio Público... y de paso ratificó a Carlos Gajardo como el hombre fuerte del equipo. Fue el primer revés de la UDI y Ayala, pero no el último.

La UDI ataca de nuevo

La nueva caída de uno de sus líderes el senador Jaime Orpis por cohecho y facilitación de boletas ideológicamente falsas, irritó a la UDI y recomenzó su campaña en contra de Gajardo. Ya no solo eran las filtraciones sino que lo acusaba de "parcialidad" y de "ensañarse" con ese partido y volvieron a recurrir al inefable Ayala. El detonante fue la solicitud de los abogados de Orpis que pidieron "remover" a Gajardo de la investigación de Corpesca que lo involucra.

El Ministerio Público investiga a Orpis por más de 235 millones de pesos que Corpesca -perteneciente al grupo Angelini-, le entregó a través de martingalas utilizando para ello a funcionarios del senador UDI, según reconocieron la propia empresa y el mismo senador a los fiscales Gajardo y Villalobos. Desde todos los frentes del gremialismo se atacó a Gajardo. Incluso el senador Víctor Pérez llegó a afirmar que "Cuando no está Gajardo las cosas no se filtran".

La UDI creyó que había llegado el momento de eliminar a Gajardo y Ayala vio la oportunidad de volver a primera escena pública, retomar su alicaída carrera a la Fiscalía Nacional y de paso cobrarse vendetta de quien lo había dejado en una bochornosa situación. Ayala sugirió que "las filtraciones" provenían de Gajardo "el cambio dice relación con una mejor forma de tramitar las causas en la fiscalía (...) Cuando yo veo permanente que elementos de una investigación están en los diarios y en los medios de comunicación, yo como fiscal regional voy a tomar las medidas del caso", indicó.

Orpis también está ligado a SQM

Gajardo no estaba para bromas y arremetió con todo. Primero volvió a sugerir que renunciaba, pero esta vez sumó a su equipo que lo respaldó plenamente. De hecho Cambio21 corroboró que el día en que Gajardo fue removido por segunda vez, los fiscales aludidos "suspendieron" todas las audiencias fijadas con mucha antelación para ese día. "Yo no he salido de la causa Penta, no he salido de la causa Soquimich, y tengo la esperanza de que tampoco voy a salir de la causa Corpesca", señaló un confiado Gajardo.

No solo eso, solicitó una reunión con Sabas Chahuán y reclamó que era insostenible que Ayala, quien presentaba serios conflictos de interés por trabajar en SQM, dirigiera una investigación que directamente terminaría involucrando a Orpis no solo con Corpesca, sino que con la misma SQM. Nuevamente Chahuán tomó el toro por las astas y ratificó que era él quien llevaba la dirección y volvió a revalidar a Carlos Gajardo en las indagatorias y en su rol.

A la salida de la reunión, Chahuán declaró: "Estuvimos conversando porque Carlos me hizo presente antecedentes de la causa Corpesca que pueden tener algún vínculo con SQM, (...) que está siendo investigada por mí entre otras aristas". También el Fiscal Nacional ratificó el conflicto de interés que afecta a Ayala en este caso: "Ayala me recordó que en febrero me había solicitado inhabilitarse porque había trabajado con SQM", señaló.

El mismo Carlos Gajardo declaró tras la reunión: "Me parecía que habían antecedentes que era importante para una mejor decisión. Esos antecedentes dicen relación con que hay en esa investigación boletas también relativas a la empresa SQM, que por lo tanto puede generar algún tipo de inhabilidad en el fiscal Ayala, como es de público conocimiento (...) Esta investigación es demasiado importante como para que haya un problema de egos. A la Fiscalía lo que le interesa es que esta investigación avance".

Una torpeza

La UDI y su aliado estratégico fueron derrotados. La primera no podrá seguir apostando a paralizar las indagatorias que cada día le hunden más y el segundo ve otra vez postergados, a pocos meses de que expire el mandato de Chahuán, sus afanes de alcanzar la Fiscalía Nacional. Lo que a la una no le interesa y que el otro no ha reparado es al daño que se le ocasiona a la fe pública depositada en la Fiscalía. Daza fue claro: "Se habían escuchado rumores respecto de una asesora del senador Orpis que no sólo habría emitido boletas ideológicamente falsas a la empresa Corpesca, sino también a Soquimich.

Para el abogado de Ciudadano Inteligente, "La salida de Gajardo no beneficia a la causa Corpesca" Mauricio Daza, señaló que "Obviamente la salida del Fiscal Gajardo no beneficiaba a la causa Corpesca, no solamente porque el señor Gajardo ha demostrado ser un fiscal competente, que tiene un buen manejo además en la investigación de causas complejas como la investigación del caso Penta-SQM, sino que además en consideración al hecho de que se le había reasignado esta causa a un equipo de fiscales que no cuentan con la experiencia ni competencias necesarias, ni comprobadas para los efectos de estar a cargo de una indagatoria de esta naturaleza"

Daza fue más allá: "Es evidente que el Fiscal Ayala pretende postular, en menos de tres meses, al cargo de Fiscal Nacional, y obviamente en ese contexto no parece razonable que él aparezca haciendo declaraciones criticando de alguna forma, lo que es la labor del equipo del Fiscal Gajardo, tratando al parecer, a cualquier precio, de tener para sí una causa que tenga algún impacto mediático, lo que objetivamente más allá de las intenciones que pueda tener o no tener el señor Ayala, lo ayudaría a perfilarse como candidato a la Fiscalía Nacional".

El "oportuno aliado" de la UDI

No deja de llamar la atención la actitud contraria a toda lógica que asumió Alberto Ayala. Por qué echar tierra sobre un trabajo que hacía aparecer a las fiscalías como un organismo serio y que escapa al ambiente de sospechas e incredulidad que afecta a las demás instituciones del Estado. Desgraciadamente no es una casualidad lo que estaba sucediendo.

Ayala, empeñado en ser el nuevo Fiscal Nacional, durante años había utilizado a distintas fiscalías como trampolín que buscaban el preciado y obvio premio a su astuta carrera funcionaria. El 2000 asumió como Fiscal Regional de la II Región de Antofagasta, y el 2 de octubre de 2007 fue nombrado Fiscal Regional de la X Región de Los Lagos. Siempre renunció antes de cumplir sus periodos, pues los fiscales regionales pueden estar solo ocho años en sus cargos y no pueden ser reelegidos en el mismo lugar.

La cosa era simple, nombrado fiscal en Antofagasta, renunció antes de terminar su lapso y así accedió a ser nombrado en los Lagos. Allí hizo lo mismo y antes del término de su mandato volvió a renunciar y se vino a la Fiscalía de la Región Metropolitana Oriente, solo le queda la Fiscalía Nacional y está empeñado a obtenerla, a cualquier precio. Eso lo sabe la UDI y lo ha usado a su favor.

Ayala y sus demonios

Dado su vínculo laboral con la Sociedad Química y Minera de Chile S.A. (Soquimich), en donde había trabajado codo a codo con Ponce Lerou y los Contesse de 1989 a 2000, hacía imposible que él liderara la investigación de sus excompañeros de ruta por años. Por eso llamó la atención que reapareciera reclamando para sí nuevamente la investigación, sobre todo cuando existen antecedentes que vinculan a Orpis con la arista Soquimich.

Su trabajo por más de diez años como asesor de SQM, empresa a la que los asesores de Orpis, investigados en este caso, emitieron boletas hacen inconcebible sus pretensiones de liderar las pesquisas. Para el abogado Mauricio Daza del equipo jurídico de Ciudadano Inteligente, "Ayala no da garantías de objetividad e imparcialidad en el contexto investigaciones que involucren a SQM".

Vale la pena recordar que "el fiscal regional don Alberto Ayala Gutiérrez, mediante Resolución FN Nº. 100/2015, fue inhabilitado para conocer de los hechos vinculados con la Empresa SQM, por cuanto el mismo Fiscal Regional informó de los lazos de amistad con ejecutivos y abogados de la referida Empresa, los que señala haber forjado durante el tiempo que prestó servicios para dicha empresa".

Ayala es un tipo contradictorio, para muestra un botón: Él mismo dio a conocer a la prensa su presunto paso por la Vicaría de la Solidaridad en los aciagos tiempos de la dictadura. Consultados varios líderes de esa organización, no recuerdan haberlo visto por allí: "quizás alguna vez firmó alguno de los miles de recursos de amparos que presentamos en ese tiempo, pero nada más", comenta un abogado de esa institución a Cambio21. Por lo pronto deberá conformarse con seguir soñando ser parte de la quina de la Corte Suprema para suceder a Chahuán.


FUENTE: CAMBIO 21

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