sábado, 20 de junio de 2015

Hablando de desigualdad: Una dieta parlamentaria equivale a 40 sueldos mínimos

19/06/2015 |
Por Mario López M.
• La remuneración parlamentaria es 40 veces superior al salario mínimo de los trabajadores chilenos. Pese a ello, hay congresistas que agregansueldos extra realizando asesorías y redactando informes para empresas privadas
• A pesar de estar desaforado por crímenes de lesa humanidad, Rosauro Martínez (RN) sigue recibiendo sueldo y algunos viáticos para pago de personal y movilización distrital.
La "dieta" suele asociarse vulgarmente a un régimen estricto de alimentos, a privarse de parte de ellos o a comer poco. Bueno, no es exactamente ese el sentido que tiene la "dieta parlamentaria" o remuneración mensual que percibe un senador o diputado durante el periodo para el cual resultó electo. En nuestro país es la propia Constitución Política de la República la que en su artículo 62, señala que equivale a la de un Ministro de Estado.

Y ¿cuánto es eso, pregunta usted? Siéntese. La módica suma de $ 9.121.806. Sí, al mejor estilo de la Teletón, le reitero la cifra: ¡Nueve millones ciento veintiún mil ochocientos seis pesos! Un sueldo "reguleque", diría la exvicepresidenta de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), la RN Ximena Ossandón. El ingreso mínimo fijado según dispone Ley 20.763, es de $ 225.000 mensuales en Chile.

Para que se haga una idea, más de la mitad de los trabajadores chilenos gana menos de 300 mil pesos líquidos al mes y eso que el ingreso per cápita para nuestro país, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), es de más de 2 mil dólares mensuales (algo así como un millón doscientos mil pesos). Cada parlamentario gana bajo esa medida, más de 14 mil dólares en un mes mientras que el 50 por ciento de los chilenos, percibe solo 474 dólares en el mismo periodo.

Campeones mundiales

Si la comparación se efectúa en términos internacionales, nuestros parlamentarios son los que más ganan en el marco de países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que es una Organización intergubernamental que reúne a los 34 países comprometidos con las economías de mercado y con sistemas políticos democráticos, que en su conjunto representan el 80% del PIB mundial. ¿Cómo que los chilenos no ganamos en nada, ah?

De hecho, supera en cerca de 75 mil dólares al país que le sigue que es Estados Unidos y es cinco veces mayor a países como República Checa, Eslovaquia, Suiza y Hungría, todos Estados que no superan los US$50.000 anuales por parlamentario, tomando en cuenta como índice la Paridad de Poder Adquisitivo (PPA). Un parlamentario chileno casi dobla el ingreso de un parlamentario de Japón.

Cerca del 86 % de los parlamentos en el mundo registran ingresos por bajo de los 100 mil dólares al año. En Chile nuestros congresistas ganan cerca de U$ 173.000 en ese mismo periodo (y eso que no se toma en cuenta el PPA, pues en tal caso ganan más de 220 mil dólares comparativamente).

Ganamos la Copa América

Claro que no en fútbol sino que en ingresos de nuestros parlamentarios si los comparamos con los del resto de Latinoamérica. A Argentina, por ejemplo, le ganamos por goleada ya que sus ingresos a congresistas alcanza a unos $ 2.800.000 aprox. A otros como Bolivia,  nuestro próximo rival en Copa América, le pasamos “boleta”… pero no de las ideológicamente falsas, por supuesto. Dichos parlamentarios perciben un millón quinientos mil pesos mensuales.

Entre 2002 y 2003, nuestros parlamentarios aumentaron la dieta de los $2.447.017 a los $ 6.334.099 y de ahí la reajustabilidad le llevó a los más de 9 millones de pesos de la actualidad. En el mismo periodo el ingreso mínimo aumentó de $ 105.500 a $ 115.648 y la discusión demoró meses para que se aprobara la Ley 19.883 que lo fijó.

"Arduo trabajo"

La Cámara de Diputados en cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 53 Nº 21 de su Reglamento, en su cuenta pública anual de las actividades durante la Legislatura 2014, reconoció que celebró "123 sesiones. 102 sesiones ordinarias, 8 especiales legislativas, 12 pedidas y una sesión de consulta a ministros". El promedio mensual de sesiones es de aproximadamente 10 y la asistencia promedio de diputados fue de 96 (de 120) por sesión. En el mismo periodo se publicaron 41 leyes.

Por supuesto que su labor no se circunscribe solo al trabajo en Sala, pues deben sesionar también en Comisiones y desarrollar una labor territorial en su respectivo Distrito o Circunscripción. Pero cuando los medios muestran parlamentarios durante las sesiones durmiendo, viendo una película triple X o derechamente wasapeando o leyendo diarios electrónicos, la sola asistencia a la Sala no equivale justamente a estar "trabajando".

El senador Alejandro Guillier (IND), reconoció a Cambio21 que "Se nos acusa de trabajar poco, esa es la imagen que proyectan los parlamentarios ante la ciudadanía, pero es necesario entender que un diputado o senador (...) no sólo trabaja en Sala, también un parlamentario participa en las Comisiones, debe estudiar las materias, etc., la labor de las Comisiones es sumamente importante (...) súmele a eso el trabajo personal, pues uno tiene que meterse y dominar los temas, como es mi caso, en que a veces debo estar días enteros estudiando las materias que me corresponde ver".

Escandaloso

A la vuelta de la democracia, un parlamentario ganaba $ 2.447.017 mensuales mientras que el salario mínimo alcanzaba a $ 145.219 en ese mismo periodo. Eso hacía una correspondencia de uno a 16. Hoy esa relación ha crecido a más de 40,5 veces en Chile. Si los trabajadores hubieran experimentado un incremento en sus remuneraciones igual a la de los parlamentarios, un trabajador tendría un ingreso mínimo de $ 570.113 mensuales.

El ideal no busca que los congresistas ganen menos (aunque a nivel internacional perciban bastante más que el 90 % de los parlamentos mundiales), sino que los trabajadores ganen más. Pero eso no es lo único que escandaliza al mirar cifras y trabajo. Existen otros casos que hacen aún más arbitraria y abusiva la situación.

Hoy parlamentarios desaforados por crímenes de lesa humanidad y fraude fiscal, siguen percibiendo ingresos a costa de todos los chilenos. Es cierto que mientras no sean condenados subsiste el principio de inocencia, pero ellos perdieron su inmunidad parlamentaria y por lo mismo no están cumpliendo sus labores -aunque RN siga asignando a Rosauro Martínez a Comisiones (sic)-.

"Más que rebajas, trabajo"

Los diputados Gabriel Boric (Ind. IA) y Giorgio Jackson (Ind. RD), ingresaron un proyecto que buscaba rebajar la dieta parlamentaria, que no buscaba solucionar definitivamente la desigualdad imperante en Chile, pero sí puede ser un paso importante y simbólico para avanzar en tal sentido. Acusaron que el Congreso se transformaba en una especie de "cómplice" de la desigualdad al determinar formas de reajustabilidad distintas a la del sueldo mínimo.

"Más que rebajas de sueldos, lo que la gente está cabreada es de la irrelevancia de la labor de los parlamentarios. Si uno contrata a un goleador, es para que haga goles y lo que la gente espera es que los parlamentarios trabajemos en serio en nuestra labor legislativa. Además ahora, con la creación de nuevos distritos y circunscripciones, la idea es no producir nuevos gastos al país, por lo que será necesario distribuir lo que actualmente hay y eso implicará necesariamente una baja en las dietas", afirma el senador Guillier a Cambio21.

El Congreso goza además de un período de receso, cuya justificación, según la misma entidad, se encuentra "en las necesidades de descanso de los congresistas, en la conveniencia de que éstos tengan la oportunidad de acercarse a su electorado y en los requerimientos propios del estudio y preparación de los proyectos de ley" y rige durante el mes de febrero de cada año. El diputado Claudio Arriagada (DC) señala a Cambio21: "es impresentable que se haya eliminado el feriado judicial de los tribunales de justicia, pero nada se dijo acerca del feriado parlamentario. Eso le hace mal a la política, porque implica un privilegio", aseguró.

Algo es algo

La Cámara de Diputados aprobó recientemente una inédita fórmula para congelar el sueldo de autoridades que implica una suerte de "rebaja" gradual a sus propios ingresos. El proyecto fue acordado por la unanimidad de los diputados y al mismo tiempo busca incrementar las remuneraciones del personal público de menores ingresos.

La fórmula fue propuesta por el diputado DC Juan Morano, quien señaló que "la idea nuestra es buscar equidad y justicia social. Puede ser más fácil rebajar la dieta, pero eso no significa que los que ganen menos, ganen mejor", aseguró. El mecanismo consiste en generar un reajuste escalonado para todo el sector público, lo que en un plazo de 5 años provocaría una devaluación de la dieta parlamentaria.

A los parlamentarios y otras autoridades se les aplicaría un incremento del 25% del IPC anualmente, mientras que el personal de grado 31 tendría reajuste del 100% del IPC + un 500% de crecimiento, lo que significa que una persona que hoy cuenta con un sueldo líquido de $245.000 incrementaría sus ingresos a $285.548 en 2016 y a $666.721 para el 2020. En resumen, los parlamentarios plantean bajar sus propios sueldos en el orden de $1.430.000 en un plazo de 5 años.

"Señales para congraciarse"

Cabe recordar que cuando se propuso la primera norma que rebajaba las dietas parlamentarias, el diputado Gustavo Hasbún (UDI) calificó la medida de "populista" y a sus autores de "oportunistas e inconsecuentes". El senador Iván Moreira (UDI) señaló respecto de ella que "la vida es así", y que "algunos (parlamentarios) llegan raspando" a fin de mes en el Congreso (¿le suena conocido?).

Otra "señal" es el acuerdo de la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados, que declaró improcedente el pago de las "asignaciones parlamentarias" (no dietas) a diputados que se encuentran desaforados por resolución ejecutoriada. Esto implica que dejan de percibir las categorías que correspondan a asesoría externa y desplazamiento en Chile y pasajes aéreos.

Sin embargo el desaforado Rosauro Martínez (RN), seguirá gozando de "viático" de movilización al interior de su distrito y puede seguir utilizando los gastos operacionales vinculados a arriendo de inmuebles y los contratos de su personal. Cada parlamentario percibe unos 5 millones de pesos para gastos como viáticos, movilización y pasajes aéreos. Rosauro Martínez mantiene su dieta parlamentaria. Un chiste.



FUENTE: CAMBIO 21

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