lunes, 27 de octubre de 2014

Manuel José Ossandón a la vena en contra de los políticos. Soy como el “Chino” Ríos: No estoy ni ahí

27/10/2014 |
Por Luis Casanova R.
En conversación con Cambio21, el senador de RN confesó que lo trataron de “patán” por desayunar a las 10:00 de la mañana y que sigue yendo a misa los fines de semana. Además, cree que el sacerdote John O´Reilly “debe pagar las penas del infierno”.
Cerca del mediodía senador de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón, nos recibe en su sede parlamentaria de Providencia. El día antes estuvo en CNN Chile y previo al diálogo con Cambio21atendió a otro medio. Su agenda es así. Vertiginosa. Tanto como la vehemencia de su discurso.

A pesar de que sus críticas, el ex alcalde de Puente Alto llama a "cuidar a las instituciones" y dice que es "súper fácil" reunificar a la derecha luego de la derrota de 2013.

A su juicio, "Tenemos que ponernos de acuerdo en un proyecto futuro, en un relato y en una hoja de ruta que no tenemos".

- ¿No será mejor ahora, en el presente, porque el futuro más próximo es la campaña? De hecho hay gente en eso.
- Es cierto, Piñera está en campaña, pero la pregunta es otra: ¿qué derecha nos va a liderar? Lo primero es que la derecha debe trabajar en proyectos trascendentes y sociales que no sean mirados desde el punto de vista de la calidad. El desarrollo de las personas más vulnerables y modestas viene de la mano de políticas públicas, no por la calidad, que es lo que escucho de alguna gente de derecha. No. La calidad es para otra cosa.

- ¿Qué hay que defender entonces?
- Las ideas en las que creemos. Yo aprendí en Pirque y en Puente Alto que el báculo de la educación en la sociedad chilena es la destrucción de la familia y la falta de compromiso de los seres humanos para jugársela por los cabros chicos. Son políticas sin discriminar. Donde nace y duerme el niño debemos ayudar para que llegue bien a la escuela, porque el profesor no puede arreglar todo. Definamos la libertad económica, pero asimismo las regulaciones, porque la codicia se mete. ¿Estamos dispuestos como derecha a aguantar los abusos o los vamos a frenar con todo y con fiscalización? Esa es la derecha que yo creo y que debe marcar los puntos hacia el futuro. La izquierda que está gobernando va a terminar muy mal y por mucho que me critiquen, creo en una oposición que no se comporte como la Concertación lo hizo con Piñera.

- ¿Y en qué se resume eso?
- En una oposición colaborativa, que apoye las cosas buenas y critique las malas. No respaldo a los que creen en la teoría del desastre y que a la Presidenta Bachelet le vaya mal y se caiga al hoyo para después intentar salvar al país. Los problemas no tienen color político ni religión. Por eso quiero que le vaya bien, porque si le va mal nos va mal a todos. Viene una cesantía como avión en 2015 y ella tiene que reaccionar. Y eso no me hace de izquierda. Yo estoy con Chile.

- ¿Se refiere a la UDI, que se ubica en las antípodas de lo que plantea?
- Muchos parlamentarios, no sólo de la UDI, están usando la estrategia que usó la Concertación con Piñera; todo malo, todo duro. Y eso está mal. A la Nueva Mayoría le gusta la oposición colaborativa, pero ellos no fueron colaborativos con Piñera. Al revés. Y eso generó una crisis grave de la política. ¿Cuál es la oposición de la NM hoy? La Concertación poh. Los presidentes de los partidos en el anterior gobierno no pesaban ni un paquete de cabritas, porque la oposición a Piñera fue la calle y los que ahora se dieron cuenta de que la reforma tributaria paró todo fueron los gremios.

"País chanta"

- ¿La gente es tan ingenua como se dice, en el sentido de que sólo con carteles se crea una opinión?
- La calle es súper importante, pero no por los carteles, sino que por la información. En el fondo, que se relacione al candidato con la persona y que si te interesa, lo investigues.

- Suena ideal.
- Nosotros hicimos un estudio, donde mi problema era el desconocimiento. En gran parte del área sur de Santiago, zonas poblacionales, cuando tú hablabas del alcalde de Puente Alto no sabían quién era yo. O que cuando preguntabas por Ossandón no sabían quién era yo. Podían relacionar a Ossandón con el alcalde, pero no lo vinculaban con el candidato a senador. Eso lo sabía mi contendor, que me borró y me botó todo lo que yo tenía. Por consecuencia, tuve de cerrar mi campaña 20 días antes de que terminara, porque ya no tenía ningún cartel. Los carteles sirven para que esa persona investigue sobre ti. Nada más. Es súper importante, a no ser que exista otro mecanismo de información, sean los medios de comunicación, franja televisiva, etc.

- ¿Y cómo se logra eso? La TV se centra en las teleseries, el fútbol y la farándula.
- ¡Carteles regulados poh! Lo que pasa es que en Chile nos acostumbramos a ser un país chanta, que hace una ley que no respeta nadie. Las mismas personas que hacemos las leyes no las respetamos poh. Entonces, pongámonos más duros; que los candidatos que gastaron el doble de lo que declararon pierdan el escaño. Los techos que dan las campañas son súper altos. Sólo en Santiago Oriente son mil millones de pesos, una fortuna. Pero a veces los techos no son tan altos y una persona con poca plata, como yo (entre comillas), pueden hacer campañas normales. Y gano igual.

- ¿Cuánto gastó usted?
- 521 ó 527 millones de pesos.

- Poco al lado de Golborne.
- Es que si analizas la campaña yo tuve cuatro rivales: Moreira, Von Baer, Kast y él, pero fue parte de un proceso de posicionamiento en el que gastaron muchísimo más de lo que declararon. Pero, insisto, no le tengan miedo a los carteles. ¿Qué pasó conmigo? Como fui anulado, estudié los flujos de población. ¿De dónde viene la gente de Peñalolén? Me fui a las zonas de los grandes tacos y durante una semana, de las 6:00 a las 8:30 de la mañana, a repartir bolsitas de basura para los autos. Tomamos cinco mil personas. Ingenioso poh.

"Las banderas valen callampa"

- ¿Está en campaña para el 2017?
- Una cosa es que anden algunos dando vueltas y otra es que uno esté en campaña. Hoy tengo que ser un buen senador. Estoy trabajando, aprendiendo, sacándome la mugre y metiéndome en los temas. Pero no soy candidato a nada. Soy como el "Chino" Ríos: no estoy ni ahí. Eso sí, no puedo negar que me encantaría ser presidente. En ese lugar se pueden hacer grandes cosas para ayudar a la gente y desarrollar los sueños que uno tiene. Hay que ser aterrizado.

- ¿Qué se resiente con su agenda política y mediática?
- Ha sido una etapa súper difícil, pero no se resiente nada. En el fondo, es un trabajo mucho más expuesto respecto al desprestigio de la actividad. La gente cree que se siente con el derecho de insultar a quien sea por el solo hecho de ser político. Eso afecta, a mí no por suerte, pero sí a mi familia.

- ¿Insultos?
- Me ha costado acostumbrarme a las críticas injustas... Venía de trabajar dos días como animal en el Congreso y estaba reventado, y me tuve que quedar a alojar en Valparaíso. Me levanté a las 9:00, porque tenía una reunión a las 11:00 en Santiago, y paré a tomar desayuno cerca de las 10 y escucho en la mesa del lado que dicen: mira a estos patanes, a la hora que toman desayuno. Me hice el leso, porque si me daba vuelta le iba a agarrar el huevo que se había metido en la boca. Uno como senador se tiene que quedar callado, pero creo que es un juicio súper injusto. Él podía estar tomando desayuno a esa hora y yo no.

- Son las reglas del juego.
- En vez de criticar a los políticos, mejor que se metan a trabajar en la política y que se ganen los espacios y les ganen a los consideran malos. Les guste o no, la política es la que manda. Y si queremos un país con futuro y con buenos políticos, tómense los espacios. Criticar es súper fácil y tirarle mierda a los del frente no cuesta nada.

- ¿Le gusta que lo tilden de conservador?
- Siempre he descubierto que cuando hablas de alguien que es conservador, es como la antítesis del progresista o del liberal, que dice ser tolerante y respetuoso, lo que es falso. Siempre me he considerado una persona conservadora en lo valórico, pero mucho más liberal en lo político. La mayoría de los progresistas que se dicen liberales son ultra sectarios. No funcionan con nadie que no opine como ellos. He demostrado en mis años de alcalde y ahora de senador que trabajo con cualquiera. Invité a Alejandro Guillier para una reunión sobre derechos humanos, no él a mí. La reconciliación me preocupa. Todas estas banderas que han puesto los sectores para identificar a las personas, para mí, valen callampa.

El pecador

- La Iglesia Católica está en un momento complejo. ¿Le afecta el juicio al sacerdote John O´Reilly?
- La Iglesia tiene 2015 años y ni los de adentro la han podido votar. Creo que es una crisis que hay que enfrentar, pero separando las cosas. Esperemos que O´Reilly sea condenado, porque en Chile siempre condenamos a la gente antes. Eso sí, el ejemplo de O´Reilly es como los aviones. En este minuto existen miles de aviones volando y se cae uno y es noticia en el mundo. Cuántos curas y religiosas católicos se están rompiendo el lomo en las poblaciones, y nadie sabe. El 80% de los adultos mayores son atendidos en la Fundación Las Rosas, Hogar de Cristo, Pequeño Cottolengo y muchos colegios. Pero eso no quiere decir que si este señor es culpable no deba pagar las penas del infierno.

- ¿Y la polémica de los religiosos Berríos, Aldunate y Puga?
- Es un tema interno. Lo que no sé es por qué en vez de conversar entre ellos, como tiene que hacer cualquier institución milenaria, lo sacan para fuera.

- ¿Sigue yendo a misa?
- Por supuesto, siempre voy.

- ¿Sólo los domingos?
- Cuando puedo en la semana voy a las 8:00 de la mañana. Pero tengo poco tiempo, así que trato de ir los sábados y los domingos.

- ¿Ambos días?
- Sí. Mientras más pecador es uno más necesita a Dios (risas).


FUENTE: CAMBIO 21

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