Michelle Bachelet Jeria: Biografía de una sobreviviente que asume por segunda vez la presidencia de Chile
11/03/2014 |
Por María Elba Troncoso
El carácter de Michelle Bachelet está marcado por lo que fueron sus progenitores. Ángela Jeria, su madre, ha sido hasta ahora su compañía incondicional; el general Alberto Bachelet, su padre, también lo fue hasta el momento de morir víctima de torturas por oponerse al golpe militar. La juventud de esta médico pediatra estuvo marcada por la tortura, el exilio y la muerte, igual que la de miles de víctimas de la dictadura
Verónica Michelle Bachelet Jeria, es la segunda de los dos hijos del matrimonio formado por el oficial de la Fuerza Aérea Alberto Arturo Bachelet Martínez y la antropóloga y arqueóloga Ángela Jeria Gómez.
Su origen paterno se remonta a su tatarabuelo, Joseph Bachelet Lapierre, inmigrante francés que en 1860 abandonó su pueblo en la Borgoña para venir a Chile y ser enólogo de los viñedos Subercaseaux. Entre sus antepasados maternos destaca su bisabuelo Máximo Jeria Chacón, primer ingeniero agrónomo titulado en Chile y fundador de varias escuelas de agronomía.
Infancia y juventud
Desde que vino al mundo es una sobreviviente. Nació con sólo siete meses de gestación, luego que su madre sufriera seis pérdidas. Debido a la carrera de su padre, sus primeros años fueron trashumantes. Nació en la Cisterna y recibió la educación básica en Quintero, Antofagasta y San Bernardo.
Cuando tenía 11 años su padre fue destinado a Estados Unidos por dos años. La educación secundaria la cursó en el Liceo de Niñas Nº 1 Javiera Carrera, donde participó en el coro, en la selección de voleibol y en un grupo de teatro. Fue delegada y presidenta de curso.
Con una profunda vocación social, entró a la Universidad de Chile a estudiar medicina en un año clave para la futuro del país, 1970, cuando Salvador Allende ascendió al poder.
En ese tiempo también comenzó a militar en las juventudes socialistas y adhirió activamente al gobierno de la UP, donde su padre era secretario de la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC), destinada a contrarrestar la dura campaña que la derecha implementó para desestabilizar el gobierno y también se desempeñaba en la Dirección de Contabilidad.
La sobreviviente
Los acontecimientos del 11 de septiembre de 1973 los vivió en la azotea de la Facultad de Medicina. Su padre fue detenido de inmediato, pero dejado en libertad horas después. Sin embargo, su respeto a la institucionalidad y su negativa a avalar el golpe sellaron su destino. Tres días después fue nuevamente detenido y bastaron sólo seis meses para que su cuerpo no soportara más las torturas y apremios - muchos de ellos infringidos por sus propios compañeros de armas - y sufrió un infarto al miocardio que le provocó la muerte.
Junto a su madre decidieron quedarse resistiendo en el país, hasta que el 10 de enero de 1975 fueron detenidas y llevadas al centro de reclusión y tortura de la DINA de Villa Grimaldi y luego a Cuatro Álamos. Las gestiones de cercanos a su padre impidieron que las detenidas corrieran la misma suerte que muchos otros prisioneros políticos de esa época que fueron asesinados o desaparecidos. Fueron liberadas en febrero y de inmediato partieron a Australia, donde vivía el hermano mayor de Bachelet, Alberto.
Posteriormente fue recibida como refugiada política en la República Democrática de Alemania, RDA, donde continuó sus estudios de medicina. En 1977 se casó con Jorge Leopoldo Dávalos Cartes, un estudiante de arquitectura también en el exilio, con quien tuvo a sus hijos Sebastián y Francisca y de quien se separó tiempo después.
En febrero de 1979 - con la venía del general Fernando Matthei, antiguo compañero de armas del general Bachelet - la mandataria pudo volver al país.
Retorno y salto a la política
En 1982 terminó sus estudios de medicina, pero por razones políticas no pudo ejercer en el sector público, por lo que fiel a su profunda vocación de servicio, se dedicó a trabajar por los hijos de detenidos desaparecidos, a través de la ONG Fundación para la Protección a la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia, PIDEE.
Una vez recuperada la democracia trabajó en el Servicio de Salud Metropolitano Occidente y en la Comisión Nacional del Sida, CONASIDA, al tiempo que colaboró con la Organización Panamericana de la Salud, OPS y la Organización Mundial de la Salud, OMS.
En aquel entonces formó pareja con el médico Aníbal Hernán Henríquez, de quien se separó el año 95 y con quien tuvo a su hija menor, Sofía.
Durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, fue asesora del Ministerio de Salud en temas de Atención Primaria y en gestión de Servicios de Salud, momento en que su carrera da un vuelco. Inspirada en su conocimiento del mundo militar a través del legado de su padre, decidió realizar un curso sobre Estrategia Militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos, Anepe y después se ganó una beca para realizar el curso de Defensa Continental en Washington, lo que le permitió a su regreso incorporarse al Ministerio de Defensa.
El camino a La Moneda
Como disciplinada militante socialista, en 1996, aceptó ser candidata a concejal por Las Condes, a pesar que no tenía posibilidades de ganar. Fue miembro del Comité Central e integrante de la Comisión Política del partido y en 1999, formó parte importante de la campaña presidencial de Ricardo Lagos en la capital, primero como encargada electoral para las primarias y encargada territorial, en la presidencial.
En el 2000, al asumir el presidente Lagos, Michelle Bachelet fue designada Ministra de Salud, donde se concentró en la reforma al sistema y en mejorar la atención primaria. El 2002 Lagos reformó su gabinete y la nombró ministra de Defensa, convirtiéndose en la primera mujer en ejercer ese cargo en Latinoamérica y marcando de paso un hito en las relaciones cívico-militares, por su historia familiar.
El año 2004 Bachelet era un verdadero fenómeno político y en las encuestas. Se convirtió entonces en la carta presidencial de la Concertación. Con un carácter afable, empatía y convicción, ella misma destacaba que su figura de "mujer, socialista, separada y agnóstica", concentraba, "todos los pecados capitales en Chile".
Con esa humildad el 11 de diciembre ganó la primera vuelta de elecciones con 45,9% de los votos. En el balotaje superó a Sebastián Piñera con el 53,5% de los sufragios.
A pesar de los problemas que debió enfrentar durante su gobierno, como el fracaso del Transantiago y el terremoto y posterior tsunami, se retiró con los más altos niveles de aprobación.
En la siguiente elección presidencial, la Concertación fue derrotada después de dos décadas y tuvo que entregarle la banda a Sebastián Piñera, representante de la derecha. Hoy, cuatro años después, está de vuelta en La Moneda tras ganar con un 62% de los votos a Evelyn Matthei y es Piñera, quien le entrega el poder.
La lealtad a la patria de su padre
Tras ser detenido por "traición a la patria", el 15 de septiembre de 1973, el general Alberto Bachelet fue trasladado a la Academia de Guerra Aérea de la FACh, que en ese entonces dirigía el coronel Fernando Matthei. Ahí fue objeto de apremios y torturas por parte de sus propios compañeros.
"Me quebraron por dentro, en un momento, me anduvieron reventando moralmente -nunca supe odiar a nadie- siempre he pensado que el ser humano es lo más maravilloso de esta creación y debe ser respetado como tal, pero me encontré con camaradas de la FACH a los que he conocido por 20 años, alumnos míos, que me trataron como un delincuente o como a un perro", relató en una carta a su hijo poco antes de morir.
Entre octubre y diciembre de ese año le otorgaron la libertad domiciliaria, pero nuevamente fue detenido y trasladado a la cárcel pública donde murió el 12 de marzo de 1974, tras sufrir un infarto al miocardio y no recibir atención médica oportuna.
El 2005 se investigó a los ex oficiales Ramón Cáceres Jorquera y Edgar Cevallos Jones, pero la Corte de Apelaciones de Santiago les otorgó la libertad provisional. En 2011 se reabrió la causa. En su declaración ante el juez Mario Carroza, el ex subsecretario de Aviación y también torturado, Raúl Vergara, identificó al coronel Cevallos Jones como uno de los torturadores del general Bachelet.
Basado en un informe del Servicio Médico Legal, estableció que Bachelet había muerto a causa de las torturas. El juez Carroza formalizó a los ex oficiales Cevallos Jones y Cáceres Jorquera como coautores de tortura con resultado de muerte.
Su viuda, Ángela Jeria, y el ministerio del Interior presentaron una querella contra la Fuerza Aérea, mientras que el abogado Eduardo Contreras y la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos han solicitado dos veces el procesamiento del general en retiro de la FACh, Fernando Matthei, como autor o cómplice.
Su madre, la incondicional
La madre de la mandataria no fue la tradicional mujer de militar dueña de casa. Ángela Jeria fue Directora de Finanzas de la Universidad de Chile y en 1969, a los 43 años, cuando ya era abuela, ingresó a estudiar arqueología, pero no pudo titularse porque el golpe militar truncó su carrera y su vida.
Luego de ser expulsada del país, se convirtió en una férrea activista por los derechos humanos y denunció las violaciones de la dictadura en el extranjero.
Como Michelle Bachelet no tiene pareja conocida, doña Ángela, a sus 87 años, acompañó a su hija durante toda su campaña electoral. Tras el triunfo de diciembre, vino el emocionado agradecimiento: "Gracias a mi madre, que ha sido mi aliada y mi guía en la vocación social, en la disciplina, en la responsabilidad", dijo Bachelet. Luego se giró y la miró directamente: "Mamá, ¡no sabes lo agradecida que me siento de tenerte como referente y de que la gente de mi patria te valore y te quiera como te quiero yo!".
Su recuerdo de la tortura
Pocas veces la Presidenta se ha referido a su paso por los centros de detención y tortura de Villa Grimaldi y Cuatro Álamos.
En entrevista al diario El Mercurio, el 2004 dijo: "Soy una sobreviviente. Me amenazaban con matar a mi mamá y a ella con matarme a mí"."Cuando me interrogaban, me decían groserías, me gritaban, me zamarreaban".
No obstante aclaró que sus sufrimientos no fueron "nada al lado de lo que sufrieron otros", ya que por ejemplo, nunca fue sometida a la fatídica parrilla.
Recientemente durante una ceremonia en Villa Grimaldi, ahora Parque Por la Paz, Bachelet se mostró visiblemente emocionada por lo duros recuerdos, pero reconciliada con la vida.
"Venir a Villa Grimaldi, a este Parque de la Paz, tiene el sentido de lo que los familiares esperamos poder construir: un país que sea capaz de avanzar de manera justa, igualitaria y en paz", enfatizó.
"Una herida, si está sucia y contaminada, no se cura", dijo Bachelet a la prensa el finalizar el acto y agregó que "Nunca me ha costado estar acá... por supuesto que hay emociones, hay recuerdos que vuelven y uno trata de ubicarse donde estuvo", señaló.
FUENTE: CAMBIO 21
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