13/07/2013 |
Por María Elba Troncoso
El intento de boicot a la votación del cambio de nombre de Nueva Providencia y la herencia del enclave de la Corporación Cultural, confirman la difícil tarea de la actual administración municipal, para terminar con el pinochetismo en la comuna
Durante años, la comuna de Providencia fue ejemplo de los resabios de la dictadura en democracia y considerada el último bastión pinochetista, debido a la presencia del ex coronel de la DINA, Cristián Labbé, en la alcaldía y la Corporación Cultural, donde además figuraban en altos cargos el amigo de Jaime Guzmán, y fundador de la UDI, Francisco Javier Leturia Mermod, Osvaldo Rivera Riffo, ex jefe de la Dinacos, la oficina que censuraba a los medios de comunicación; , Juan Jorge Lazo, ex subsecretario del Trabajo de Pinochet y Manuel Fuentes, fundador de Patria y Libertad, entre otros.
En forma paulatina, a partir de la elección de Josefa Errázuriz, la comuna se ha ido alejando de esa imagen, especialmente luego que en abril pasado el municipio lograra terminar el contrato con la Corporación, lo que implicó la recuperación del quehacer cultural en la comuna.
Sin embargo, la polémica por el cambio de nombre de Avenida 11 de Septiembre, demuestra que hay sectores que siguen pensando que es legítimo recurrir a prácticas antidemocráticas, como impedir una votación de Concejo para conseguir sus propósitos.
El boicot a la votación
La comuna de Providencia ha sido protagonista de varios enfrentamientos entre adherentes y detractores del gobierno militar. Bastaba recordar la protesta con que cientos de personas repudiaron el homenaje al ex brigadier Miguel Krassnoff condenado a 144 años por violaciones a los derechos humanos, para imaginarse que la votación por el cambio de nombre sería, al menos, polémica.
Sin embargo, cuando se tenía previsto abordar el tema, los cuatro concejales de derecha Pilar Cruz (RN), Manuel Monckeberg (RN), Iván Noguera(UDI) y Pedro Lizana (IND pro RN) no se presentaron en abierto boicot al proceso, ya que para la votación se requería mayoría de Concejales. Una semana después, el RN Monckeberg permitió que se concretara que la Avenida 11 de Septiembre volviera a llamarse Nueva Providencia.
Rodrigo García Márquez, concejal del PPD, criticó duramente esta actitud al ser consultado por Cambio21. "Armaron una escandalera que no correspondía y lo peor de todo es que eran minoría y quisieron impugnar la decisión a través de un acto de fuerza para hace fracasar la sesión. Si no fuera por el gesto democrático de Monckeberg estaríamos empantanados", señaló y los llamó a "darse cuenta que Labbé perdió la elección. Tienen que asumir y saber perder, pero no dedicarse a boicotear."
Uno de los ausentes fue el concejal Pedro Lizana, quien consultado por Cambio21 calificó como un retroceso esta polémica. Dijo que no fue porque estimó que "no había ninguna necesidad de hacer una votación, que lo único que sembró fueron diferencias y nuevamente se polarizaron las posiciones" y agregó que espera que las cosas vuelvan a la normalidad. "Vamos a ver cómo viene la mano en el Concejo, pero sin duda quedó resentido el ambiente".
Otro que faltó fue el ex yerno del general Augusto Pinochet, Iván Noguera (UDI), quien dijo que se oponía al cambio de nombre de la calle asegurando que "es una fecha histórica, donde se liberó a Chile del caos que se vivía en ese entonces".
Noguera lleva tres periodos como concejal. Durante seis años estuvo casado con Jacqueline Pinochet y es el padre de cuatro de los nueve hijos que tuvo la regalona del ex dictador en sus cinco matrimonios. El 2005 fue demandado por pensión alimenticia en el Quinto Juzgado de Menores de Santiago, ocasión en que presentó un contrato falso para evitar pagar los 500 mil pesos que le ordenó el tribunal.
Al analizar esta situación en Cambio21, el ex concejal de la comuna, Pedro Vicuña (PS), atribuyó esta actitud a que "la derecha chilena es profundamente ignorante y no se interesa", lo que se ve reforzado por la falta de una política de Estado de verdadero respeto a los humanos.
En este punto también hizo un mea culpa. "Durante 20 años, la Concertación jamás planteó el tema de derechos humanos y no fue capaz de cambiar la semántica instalada por la dictadura, por lo que no es raro que la gente crea que el nombre 11 de Septiembre no habría que cambiarlo, porque no está instalado en nuestra sociedad el concepto de nunca más".
Enfatizó que muestra de esta herencia persistente de la dictadura es la que "tenemos al señor Chadwick de ministro del Interior, quien junto al ex ministro de Economía, Pablo Longueira, fueron ideólogos del sistema y avalaron la represión, tortura y asesinato por parte de agentes del Estado".
Los millones de la corporación
A principios de este año, sendos reportajes de Cambio21 daban cuenta de una serie de irregularidades administrativas y financieras de la gestión del ex alcalde Labbé, como el pago de millones en horas extras a sus amigos, contratos directos a sus aliados políticos y gasto de millones en publicidad justo en periodo electoral. También advertían de las maniobras con que pretendía mantener su control sobre la Corporación Cultural.
Durante los 16 años en que el coronel Labbé fue alcalde de la comuna, se incrementaron los recursos para la Corporación (donde también ejercía como presidente del directorio) llegando a traspasar más de mil millones de pesos anuales, lo que sumado a los recursos que recibían por concepto de arriendo de inmuebles entregados en comodato por la Municipalidad, suman más de 13 mil millones de pesos en ese periodo.
Según recuerdan los concejales de la época, prácticamente no pudieron ejercer su rol fiscalizador, a lo que se suma la complicidad del departamento de Control interno.
El ex concejal Vicuña insistió en que "en múltiples oportunidades, con el concejal García Márquez planteamos que cumpliera la ley que señala que la Corporación tuviera al menos dos representantes de la Municipalidad, porque era nuestra única posibilidad de tener un control, ya que para tener la información los concejales debemos pedirla al alcalde y éste, a las distintas unidades, por lo que nuestra fiscalización siempre es de forma indirecta. Además, tampoco podíamos poner los temas en tabla, salvo en el acápite varios y éramos minoría".
El concejal García Márquez añadió: "Las rendiciones de cuentas eran muy malas y el año pasado fui el único que se opuso a seguir dando la subvención de mil millones a esta Corporación, donde hacían lo que querían, rendían a regañadientes y malamente, usando toda clase de subterfugios. Además, la dirección de Control del municipio, se tragaba todos los sapos que le mandaban, sin examinar nada prácticamente".
El representante del PPD en el Concejo Municipal lamentó que "en esa insistencia siempre estuve solo frente a este abuso injustificable de una Corporación que estaba al servicio de la UDI y que incurría en prácticas irregulares, como arrendar un camión para poner propaganda de Labbé y los candidatos de la UDI".
Al respecto, Pedro Vicuña dijo que la base del problema fue que eran minoría y que -por ejemplo - "cuando Rivera Riffo exponía para pedir la asignación de recursos, nosotros pedimos que la comisión de cultura analizara el detalle del programa, pero a pesar de que tanto Rodrigo García Márquez como yo alegamos, nunca logramos que se hiciera ese análisis".
Contrario a esta visión, el concejal Lizana dijo "nunca vi cosas ocultas, ni nada por el estilo, lo que pasa es que quieren darle otra orientación, más política". Consideró que "hay un manejo malicioso de la información para hacer ver como que aquí se les regalaba plata, cuando había un programa de cultura con actividades de primer nivel. Esto va en contra de la comunidad misma, porque se gastan energías en buscarle el cuesco a la breva y no hacer los programas".
Los protagonistas
Hasta abril, la Corporación Cultural fue dirigida por Osvaldo Rivera Riffo, jefe de la Dirección Nacional de Comunicación Social, DINACOS entre marzo de 1983 y marzo de 1985. El presidente de su directorio era Francisco Javier Leturia Mermod, uno de los más cercanos colaboradores de Jaime Guzmán, con quien en septiembre de 1983 fundó la UDI y su asesor jurídico era Juan Jorge Lazo, miembro de la comisión política de la colectividad.
También formaba parte del directorio el propio alcalde Cristián Labbé, quien luego de perder la elección desapareció del mapa, hasta que fue sorprendido por la lente de Cambio21 gozando de vacaciones en Miami.
En una entrevista dada a La tercera, reconoció que tras perder el sillón edilicio ha sido víctima de bullying por parte de los alumnos de las universidades donde hace clases y que ha tenido dificultades para "lograr una plataforma económica sólida". Además, descartó volver a la política, aunque parece que esto no será por mucho tiempo, ya que sin duda participará en la campaña a diputado de su hijo José.
Mención especial para el jefe de Comunicaciones Manuel Fuentes Wendling, fundador de Patria y Libertad, cuyo nombre ha salido a la palestra con motivo de los 40 años del Tanquetazo. Actualmente, la justicia investiga la participación de la organización de extrema derecha en la sublevación del Regimiento Blindado Nº 2, ocurrida el 29 de junio de 1997, donde el periodista argentino Leonardo Henrichsen, grabó cuando un soldado le disparó directamente, causándole la muerte.
De acuerdo a la propia declaración de Fuentes, "en la madrugada del jueves 29 nos avisaron en nuestras casas que los oficiales del regimiento Tacna - en una reunión, me imagino con bastante pisco- habían decidido a las 4:00 de la mañana ir al Golpe... Y nosotros rápidamente salimos a la 5:00 de la mañana, como gallinas desplumadas, a una casa de seguridad, y ahí esperamos la evolución de los acontecimientos".
Luego que el levantamiento fue sofocado, tanto Fuentes como los otros miembros de la cúpula de Patria y Libertad, Pablo Rodríguez Grez, John Shaeffer, Benjamín Matte y Juan Hurtado, se asilaron durante una semana en la embajada de Ecuador.
A pesar que fue expulsado por el Colegio de la Orden, hoy en día Fuentes se presenta en su currículum como periodista, escritor e investigador. Además destaca que ha desempeñado cargos de responsabilidad en el ministerio de Relaciones Exteriores, Odeplan (actualmente Mideplan), Secretaría General de Gobierno, ministerio de Defensa Nacional y Universidad de Chile. Por 7 años y hasta 2013 fue Jefe de Comunicaciones de la Corporación Cultural de Providencia.
Las arregladas de bigotes
Sin un efectivo control de la municipalidad, durante años la Corporación se dedicó a realizar actividades en beneficio propio. Ejemplo de ello es la publicación del libro 70 Artistas en 70 Años, creación de 250 páginas, profusamente ilustrada a todo color, escrita por Fuentes Wendling, que fue lanzada el año 2010 en una ceremonia en el Instituto Cultural de Providencia, que incluyó una exposición de las obras. El libro se vendía a 20 mil pesos.
En un reciente reportaje de Ciper, se confirmó la práctica recurrente de pagar boletas por servicios no prestados. El ex director del Centro Cultural Montecarmelo, denunció que antes de ser despedido se negó a firmar el comprobante de un pago por varios millones de pesos a un grupo de flamenco que había actuado gratis.
Además, se pagaron por servicios de iluminación a Daniela Lagos, quien reconoció que entregaba las boletas sin haber prestado los servicios y que por ese favor ella se quedaba con el 10% del impuesto que devuelve el SII. También citan a la funcionaria Patricia González, quien aseguró que Rivera le "pedía duplicar, triplicar y hasta quintuplicar las cifras de asistentes a las exposiciones y talleres".
Cuando el municipio terminó el contrato con la Corporación, previa entrega de la última subvención de 495 millones de pesos, se preocuparon de sus millonarias indemnizaciones. Rivera Riffo recibió más de 22 millones y medio de pesos, situación que dista de los funcionarios que han debido recurrir a la justicia.
Eugenio Llona, encargado de cultura
Más de 60 iniciativas de todo tipo ha llevado a cabo la Municipalidad desde que recuperó la tuición de las actividades culturales.
El encargado de Cultura, Eugenio Llona, adelantó que están trabajando en la implementación de una entidad cultural, que podría ser una fundación, para optimizar la gestión y que se inició la recuperación del Palacio Schacht, que se convertirá en un espacio de encuentro de la comunidad.
Consultado por Cambio21, detalló que "cuando lo recibimos tenía problemas de aguas servidas y lluvias, se inundaba y estaba en general en mal estado de conservación. Este daño se fue generando en el tiempo por una muy descuidada e irregular gestión de mantenimiento del inmueble".
Respecto a la situación de los funcionarios despedidos, señaló que como municipalidad "nosotros estamos impedidos de hacernos cargo de cualquier compromiso de la Corporación antes de la firma del traspaso que fue a fines de abril."
Sobre el presupuesto asignado dijo que, más allá de los montos, "otra cosa es el análisis concreto de la parrilla programática y ver si funcionó bien. Porque el tema no son los mil millones de pesos, el tema es la calidad de las exposiciones."
Finalmente, aseguró que la actual administración "aspira a la máxima excelencia en su gestión y no veo ninguna razón para dudar que esa excelencia se vaya a mantener y aumentar".
FUENTE: CAMBIO 21
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