miércoles, 24 de diciembre de 2014

Tomás Moulian: “La conducta del consumo desplaza los valores de los seres humanos”

Paula Correa |  13:03 hrs.
Moulian
Para el sociólogo es urgente controlar el consumo. De lo contrario, se seguirá avanzando por la triada del trabajo, dinero y gasto.
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El consumo en navidad es un tema abordado desde diversos aspectos. Para el sociólogo y cientista político Tomas Moulian, es un fiel reflejo del diseño social y de cómo los sujetos y espacios se transforman y disponen para la compra.
En conversación con Patricio López en Radio Universidad de Chile, se refirió al sentido cultural de estas fiestas, a propósito de su libro “El consumo me consume”.
El problema de esta lógica, explicó es que con este punto de vista, la conducta desplaza valores, sentidos de vida y se modifica, además, el centro de la vida social de las personas.
Para Moulian, “esa instalación del consumo como centro, pasión, como sentido de vida es una de las propuestas principales del modelo cultural del neoliberalismo. El momento en el que el consumo se instala como centro de la vida, que se convierte en su sentido principal, estamos viviendo una vida falaz. Una vida donde los valores principales han sido sustituidas por las pasiones del dinero, por una sociedad capitalista que se instala en el centro de la vida”.
Como ejemplo de ello están los grandes centros comerciales, que se han transformado, incluso, en lugares de encuentro. Esto debido a lo que ofrecen a sus clientes, como la seguridad, así como también por lo que ha dejado de ofrecer el espacio público.
“El mall se convierte en la catedral, en el museo, en la plaza pública. A ella acuden los padres con sus hijos y terminan con una serie de comprar. Este espacio incita al consumo. Todo está dispuesto para que se convierta en un sentido de vida”.
Pero, a su juicio, este comportamiento condiciona el futuro de los ciudadanos, ya que cuando uno gasta lo que tiene, consume el ahorro, pero cuando gasta lo que no tiene, se endeuda. Esto tiene serias consecuencias en la vida de las personas, que por lo tanto, se focalizan en el dinero, convirtiendo a las personas en seres crediticios y obliga a “volcarse sobre el trabajo para conseguir ese dinero generado para consumir”.
Se forma así una triada completa: el trabajo, el dinero, el consumo, llegan hasta a relegar valores como la búsqueda de la felicidad y el sentido de comunidad: “En vez de volcarnos en las promesas de la participación lo hacemos en las promesas individualistas de esta pasión desenfrenada”, afirmó.
En ese sentido, Tomás Moulian añadió que “no se trata de eliminar el consumo, sino controlarlo” y apuntó a la necesidad de recuperar la solidaridad, el compañerismo y vida comunitaria.

FUENTE: RADIO U. DE CHILE

martes, 23 de diciembre de 2014

Una política exterior abyecta y sin grandeza

 |  9:36 hrs.
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Un grupo de once países de Latinoamérica y del Caribe ha materializado recién su explícito apoyo a la demanda boliviana por una salida soberana al Océano Pacífico. También el presidente de Uruguay, el prestigiado José Mujica, se manifestó partidario de que los bolivianos encuentren “salida al mar por donde sea y como sea”. A lo anterior, hay que sumarle que prácticamente todos los países de la Región  han expresado una favorable actitud al esfuerzo de Evo Morales por exigir que Chile se abra a una negociación tendiente a este objetivo. Cuestión que lo llevó a recurrir, incluso,  al Tribunal Internacional de La Haya, a fin de que este organismo inste a nuestro país a iniciar un diálogo binacional. Cuando, a juicio de Bolivia, obran documentos y declaraciones históricas de nuestra Cancillería en disposición de otorgarle una compensación a nuestro vecino país por los inmensos territorios que le fueron despojados con la Guerra del Pacífico. Todo un espacio geográfico que mediante la fuerza nos otorgó soberanía,  por ejemplo, sobre los yacimientos cupríferos más ricos del planeta. Los mismos que han cimentado tan crucialmente nuestro desarrollo.
Si agregamos esta situación al hecho de que también nuestra controversia limítrofe con Perú  fuera dirimida por el mismo tribunal internacional, y no de forma bilateral, lo cierto es que nuestro país viene demostrando una incompetencia grave en la resolución de nuestros diferendos fronterizos, cuestión que tiene muy a maltraer nuestra imagen internacional. Es claro que los tratados y acuerdos históricos que Chile puede exhibir para apoyar nuestros derechos territoriales y marítimos van derivando en letra muerta enfrente de la “justicia” que le asistiría a nuestros demandantes por encima de todo lo convenido entre nuestros gobiernos después de un conflicto bélico. Es sabido que La Corte de la Haya, más que interpretar los documentos que les presenten los litigantes que recurren a ésta, debe más bien impartir ecuanimidad y equidad. Esto es, atender a las razones políticas, económicas, culturales y de otra índole que se le exhiban en estos contenciosos. Razón por la cual, muchos temen una resolución poco auspiciosa para nuestro Gobierno, para el Canciller y el equipo de asesores contratado para asumir nuestra onerosa defensa.
A más de 130 años de una guerra es realmente absurdo que los países que estuvieron implicados en ésta no hayan superado todos sus desacuerdos, cuando en muy pocos años  europeos, asiáticos y africanos han resuelto controversias limítrofes muchos más complejas después de las dos conflagraciones mundiales en que el mapa político de las naciones variara tan sustancialmente. Peor, todavía,  cuando en las vastedades de nuestro común Desierto sería posible discurrir una gran cantidad de compensaciones e iniciativas conjuntas que nos lleven a consolidar una zona de paz e integración en beneficio de todas nuestras naciones. Las mismas que gastan ingentes recursos en defensa en la potencialidad de un nuevo conflicto bélico con la adquisición de aviones, barcos, tanques y otros recursos que se han obsoletado varias veces. A la vez que distraer recursos que bien pudieron destinarse a nuestro desarrollo social y económico, como a los comunes emprendimientos en la misma zona.
En el entendido de que nuestras fronteras son meramente artificiales, emerge como un bien superior resguardar la paz y la fructífera convivencia con nuestros vecinos. Una salida boliviana al mar marcaría una delgada raya en la cartografía de una zona tan extensa como despoblada del llamado Norte Grande. La que perfectamente pudiéramos compensar con accesos hacia el flujo de las aguas cordilleranas o al  gas que nuestro litigante produce y podría sernos tan fundamental para nuestro desarrollo energético,  sostener nuestras actividades mineras y garantizar el consumo de nuestras ciudades y pueblos de la zona. De forma, por lo demás, de desahuciar aquellos disparatados proyectos que se proponen traer electricidad desde la lejana Patagonia para abastecer estas necesidades.
No habla bien de nuestra solidez institucional que tengamos que encarar estos asuntos ante los tribunales internacionales y, con ello,  reconocer el fracaso de nuestras relaciones diplomáticas. Situación que pone en entredicho nuestra vocación latinoamericanista, pero denota, también, la ausencia dramática de liderazgo de nuestra clase política.  Cuando es evidente que ésta ni siquiera ha intentado consolidar una posición unida, generosa e inteligente al interior de nuestro país en estas materias, que no sea expresar bravatas y arengas patrioteras que les permiten a ciertos políticos capturar el aplauso de los sectores más ignaros de la población. Si convenimos que es en éstos donde reinan por excelencia los conocimientos y la falta de visión. Comprobado, como está,  que es en el engaño o la ignorancia de los pueblos donde mejor se cultivan los conflictos armados y la subordinación ante aquellos oscuros intereses mundiales que lucran de la compraventa de armas y el militarismo fratricida.
Está más que comprobado que es el nacionalismo insensato, en los afanes hegemonistas y en la pretendida superioridad racial donde los países agreden su crecimiento y bienestar. Inequívocamente, cuando se tiene más apego a las normas que a las razones; a las arbitrarias y rígidas demarcaciones,  que a la posibilidad de garantizarnos soberanía en la cooperación conjunta, en el logro de bienestar colectivo.
Se equivocan nuestras autoridades cuando asumen nuestras relaciones internacionales de forma tan intransigente y despectiva con nuestros vecinos, conjuntamente con la obsecuencia que le tributan a los países más poderosos del mundo. Avergüenza que nuestras autoridades vayan a Estados Unidos y Europa a incentivar la inversión en Chile, invitándolos a establecerse allí donde se encuentran, justamente, nuestras enormes reservas de productos naturales.  Claro: en vez de convocar a los  países vecinos a lograr este cometido y cimentar soberanía conjunta y segura, se puebla nuestro territorio, mar, bosques y hasta las altas cumbres de Los Andes con transnacionales codiciosas y depredadoras que van agotando nuestras reservas y apenas dejan migajas en Chile de sus enormes ganancias. Empresas que, para colmo, se enseñorean en nuestra política, corrompen nuestras instituciones, compran a los medios de comunicación y se saben muy respaldadas por sus potencias a la hora de defender sus intereses de cualquier señalamiento genuinamente patriótico. Es increíble que ante esta realidad, los más vociferantes defensores de “nuestra soberanía” no reconozcan cómo ya no nos queda prácticamente espacio en nuestro territorio que siga libre de la potestad de estos inversionistas extranjeros persistentemente seducidos por nuestro Estado y  por la legislación que les brinda hasta para acometer sus despropósitos medioambientales.
Una política exterior abyecta ante el colonialismo del capital, al mismo tiempo que arrogante con nuestra vecindad regional.  En el cortoplacismo. Sin vuelo estratégico. Sin grandeza alguna.  En la impericia de todo lo que han venido haciendo nuestros gobiernos y una clase dirigente que nos tiene, de nuevo,  en uno de los momentos más mediocres y críticos de nuestra trayectoria política.

FUENTE: RADIO U. DE CHILE



Senador Ossandón hace biopsia a la derecha: "Lo primero que tenemos que hacer es decir por qué estamos destruidos"

23/12/2014 |
El parlamentario realizó un crudo análisis sobre el actual escenario por el que cruza la Alianza, luego de la reaparición de Sebastián Piñera y las críticas que disparó.
El senador de Renovación Nacional (RN) Manuel José Ossandón realizó un crudo análisis de la situación actual al interior de la Alianza tras la reaparición del ex presidente Piñera en ofensiva contra el gobierno de Michelle Bachelet.

"Lo primero que tenemos que hacer nosotros, los que representamos a la derecha es decir por qué estamos destruidos, porque es mucho más fácil hoy día salir a dar cátedras de lo que está pasando cuando estamos destruidos", señaló.

Además, el parlamentario reconoció que antes del gobierno de Sebastián Piñera, "éramos un puzzle armado que fuimos capaces, por lo menos, como Renovación Nacional y la UDI, de llevar a un militante a la presidencia de la República y termina ese período y quedamos absolutamente destruidos", agregó.

En ADN Radio Chile, Ossandón aseguró que la derrota en las elecciones pasadas se debe a que iban en "una micro con un chofer que no quiso oír ni mirar que íbamos a un barranco, entonces, la gente de derecha está muy preocupada ahora, y por qué no habló antes", cuestionó.

lunes, 22 de diciembre de 2014

en nuevo extracto de la conversación con el ex gerente Hugo Bravo

Carlos Eugenio Lavín por Pentagate: “Aquí están todos metidos hasta las masas”

El fundador del conglomerado se refiere a la arista del caso que envuelve a políticos en la supuesta emisión de boletas por servicios no prestados para respaldar donaciones de campaña, dejando entrever la posibilidad de que los involucrados sean de todos los sectores y asegura que los mencionados tienen miedo y "se están moviendo para empatar".
Este lunes fue difundido un nuevo extracto de la conversación entre Carlos Eugenio Lavín, uno de los fundadores del grupo Penta, y el ex gerente del conglomerado, Hugo Bravo. En el audio reproducido por El Mercurio, Lavín aborda la arista política del caso, que partió como la investigación de un fraude tributario.
En el diálogo ocurrido el 7 de septiembre, cuando  Lavín dice: “Si en este momento saliera el tema de estas boletas ¿como se llama? políticas, h… digamos, que ya por lo demás algo salió, con la h de [Iván] Moreira y todo eso (…) sería un cagazo más político que otra cosa”, dice Lavín  en el contexto de cómo esta parte de la investigación podría ser útil para el holding. Y en esa línea agrega : “Los políticos están cagados de susto, esa es la parte buena. Entonces están moviéndose políticamente, en la onda de ‘empatar’, pos h.. ¿entendí? ‘si vos me cagai a mí, yo te cago a vos’, porque aquí están todos metidos hasta las masas”, concluye.
Hasta ahora, una de las estrategias de los políticos supuestamente involucrados en la emisión de boletas por servicios no prestados, o “ideológicamente falsas” ha sido desacreditar la versión de Hugo Bravo, quien fue el primero en mencionar este mecanismo de entrega de recursos a distintos candidatos, en su mayoría de la UDI. Pero el extracto del diálogo que se difunde hoy revela que Carlos Eugenio Lavín, también apoya esta versión. Paralelamente, está en manos de la Corte de Apelaciones de Santiago determinar si esta grabación, presentada por Bravo en el marco de una demanda laboral contra sus ex jefes, es legal o no. De ser así, podría ser utilizada como prueba en la investigación de la arista política que lleva adelante el fiscal Carlos Gajardo.
En efecto, hacia el final del extracto reproducido, Bravo se queja del trato recibido por Carlos Alberto “Choclo” Délano: “Me he sentido realmente mal h… porque el Choclo no ha tenido ganas. No me pagó el 2012, no me pagó el 2013, no me pagó la indemnización que tú dijiste que me iba a pagar, me achicó las vacaciones, osea, me ha tratado en todo como las h…, entonces yo personalmente no sé si creerle”.

FUENTE: EL MOSTRADOR










Dice que es un tema secundario. Propone abordarlo con fiscalización y multas

Walker se opone a penalizar el lucro y abre conflicto con los senadores oficialistas de la Comisión de Educación

El presidente de la DC se opone a castigar el lucro con cárcel mientras Fulvio Rossi y Jaime Quintana creen que es una señal para terminar definitivamente con el negocio en la educación y proponen una figura similar a la que actualmente existe para sancionar por malversación de fondos a un funcionario público.
Este lunes un grupo de senadores de la Nueva Mayoría, encabezados por Carlos Montes y  Ricardo Lagos Weber,  presentó una indicación en el contexto del trámite de la reforma educacional que se gestiona en la Cámara Alta, para penalizar el lucro como una figura de malversación. A ellos se sumaron Alejandro Guillier (Independiente) Adriana Muñoz (PPD) Rabindranath Quinteros (PS) y Alejandro Navarro (MAS) . Pero inmediatamente surgió la voz en contra  del senador Ignacio Walker (DC), quien se manifestó abiertamente en contra de esta iniciativa, que fue rechazada en la Cámara de Diputados.
  
“Tengo una posición muy clara que la he expuesto siempre y muchos en mi partido la hemos expuesto. No creo que el camino sea penalizar, criminalizar con penas de presidio. Hay penas civiles, hay multas, hay fiscalización, hay Superintendencia. Por lo tanto, ahí tenemos una diferencia que vamos a tener que procesar”, dijo Walker a Emol. 

El presidente de la DC consideró que castigar el lucro con cárcel es un tema secundario en el contexto de la reforma educacional. Creo que es desviarnos de lo que es la médula de la reforma educacional, que es cómo avanzar a una educación de calidad para todos, en condiciones de equidad e inclusión. Mas claro, en agua”, afirmó. 

Con esto Walker se pone en veredas contrarias respecto de los otros senadores de la Nueva Mayoría que participan en la comisión. Jaime Quintana (PPD) y Fulvio Rossi (PS), quien preside la instancia. Quintana dijo que penalizar a quienes lucren con recursos públicos “es homologable a lo que le ocurre a un funcionario público cuando malversa fondos públicos, por lo tanto, la impunidad no es el mejor camino”, afirmó. Mientras Rossi dijo que “no sacamos nada con decir que termine el negocio en la educación si no somos coherentes desde el punto de vista de la sanción”.
Fulvio Rossi precisó que “yo he propuesto una fórmula, en donde el sostenedor como tiene, reciba y administra recursos públicos, se asimile al funcionario público que malversa fondos públicos. Me parece razonable”, concluy

FUENTE: EL MOSTRADOR