lunes, 28 de abril de 2014

Manuel Antonio Matta reemplazará a Ximena Rincón por El Maule Sur

Nuevo senador DC toma distancia de la Reforma Tributaria y de proyecto para cambiar el binominal

"Yo tengo que hacer mis propias reservas respecto de esas materias, sobre todo en lo que va en relación con el mundo de las pequeñas y medianas empresas y obviamente será en Sala, en el hemiciclo una vez que asuma, donde claramente fijaré mi posición al respecto", dijo el parlamentario electo, quien teme a los efectos de la eliminación del FUT y duda de la efectividad de aumentar el número de legisladores.
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Si bien declaró su lealtad con la Presidenta Michelle Bachelet y con la “esencia” de las propuestas del gobierno de la Nueva Mayoría, el senador electo de la Democracia Cristiana por El Maule Sur, Manuel Antonio Matta, no ocultó este lunes sus aprensiones con algunos aspectos de la Reforma Tributaria y con el proyecto para modificar el sistema electoral binominal.
En una entrevista con Radio Cooperativa, Matta, quien ocupará el escaño que dejó vacante en la Cámara Alta Ximena Rincón para asumir como ministra de la Segpres, se mostró preocupado en primer lugar por los efectos que podría generar la eliminación del Fondo de Utilidad Tributaria (FUT) en los pequeños y medianos empresarios.
“Yo tengo que hacer mis propias reservas respecto de esas materias, sobre todo en lo relacionado con el mundo de las pequeñas y medianas empresas. Y obviamente será en Sala, en el hemiciclo  una vez que asuma, donde claramente fijaré mi posición al respecto”, dijo.
Agregó que, al mismo tiempo, le es “muy difícil estar en situaciones contrarias al mundo de la pequeña empresa o de la pequeña agricultura familiar campesina o de la pesca artesanal. Me defino más bien por los pequeños y medianos y no necesariamente por los grandes de este país”.
En ese sentido, no ocultó sus temores respecto a que esos sectores más vulnerables sí se vean perjudicados con la reforma, pero anticipó que está abierto a “recibir todo tipo de criterios, de modos, de formas y de argumentos porque, por supuesto, en lo esencial estoy de acuerdo con el envío de la reforma tributaria y en lo programático, por supuesto, soy leal a la Presidenta Bachelet”.
Y respecto al sistema electoral, recordó que sufrió en carne propia los efectos del binominal luego que en la elección pasada viera frustrado su anhelo de conseguir un escaño como diputado por el distrito 40, pese a haber obtenido la segunda mayoría de los votos. Pero, no obstante lo anterior, tomó distancia de la propuesta del Ejecutivo para aumentar el número de legisladores para garantizar la representatividad de grupos más pequeños, tanto por el “centralismo parlamentario” que ésta podría generar, como por los mayores costos que podría acarrear al Estado.
“Yo diría que puede ser una fórmula posible. No estoy todavía absolutamente conforme  y quiero recibir más argumentos sobre el fuerte centralismo parlamentario que podría haber con esa reforma (…) y espero al calor del debate, de las ideas, de las propuestas, evidentemente formarnos un juicio definitivo”.
Al respecto enfatizó: “Yo no soy partidario de aumentar el número de los parlamentarios en Chile y me tienen que dar seguridades muy exactas de que eso no significa ni un peso más al erario nacional. Ni uno, de verdad. Y si es así, uno podría entrar a considerar evidentemente algún tipo de argumento para que todos los grupos finalmente tengan participación en el Congreso Nacional”.

Cuestionamientos a Rincón

Matta, quien el domingo último se impuso con el 47,9% de los votos en la elección organizada por la falange en el Maule Sur, recordó las dificultades que enfrentó durante el proceso y no dudó en apuntar sus dardos hacia la ministra Ximena Rincón, a quien acusó de actuar desde el primer momento como “jefa de campaña” de su principal adversario, el ex canciller Mariano Fernández.
“Participó toda la primera parte de fines de enero y el mes de febrero actuó como jefa de campaña, aun ya siendo ministra nominada por la Presidenta Bachelet. Después tampoco ella dejó de participar activamente de la campaña con las prerrogativas que da el cargo, las influencias y las presiones que se pueden ejercer desde un cargo tan importante y tan cercano a la Presidenta de la República”, sostuvo.
 
FUENTE: EL MOSTRADOR
Claudia Sanhueza, ex miembro de la Comisión de Educación del comando de Bachelet

“No podemos estar hablando de voucher en un sistema de derechos sociales”

La economista de la Universidad de Cambridge e investigadora del Instituto de Políticas Públicas de la UDP, fija posición respecto de los anuncios hechos por el ministro Nicolás Eyzaguirre sobre la reforma educacional. Dice que nada se ha hablado del sistema de financiamiento en el ámbito escolar, donde, a su juicio, se debe acabar con el voucher, o subsidio a la demanda, lo mismo que en la educación superior. “Me parece que se podría ir un poquito más rápido”, plantea la académica, quien también se la juega por que el fin a la selección en los colegios avance a los particulares pagados, sector que el ministro ha dicho que no se va a tocar.
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claudia sanhueza                                                               
Claudia Sanhueza fue de las investigadoras en educación que primero le puso piso académico a la demanda de educación gratuita levantada por el movimiento estudiantil el 2011. En medio de las marchas que inundaron las calles de Chile, señaló en una columna de opinión que esta no era regresiva, y que no se trataba de una injusticia, ni que significaba que los pobres iban a financiar la educación de los ricos.
Su postura en el debate público la llevó a formar parte de la comisión de educación de Michelle Bachelet que trabajó en la elaboración del programa presidencial, el mismo sobre el cual la ahora Presidenta aseguró que “no se trata de una biblia”. Cuando llegó la hora de los nombramientos, no fue llamada al equipo a cargo de Nicolás Eyzaguirre en el Mineduc, y siguió su trabajo de investigación en el Instituto de Políticas Públicas de la UDP.
En conversación con El Mostrador, plantea que existen aristas relevantes que no están siendo abordadas por el actual ministro de Educación, si es que de verdad se quiere cambiar el paradigma que rige el sistema educativo, como la eliminación efectiva del voucher en todo el sistema, y el avance progresivo de la regulación hacia todas las instituciones, incluidas las particulares pagadas. “Si no financiamos a todas las instituciones, y no exigimos gratuidad universal en todas las instituciones, tenemos que saber que eso va a implicar lo mismo que pasa en el sistema escolar: segregación”, asegura.
  Porque en general había acuerdo en que había que terminar con esta lógica de voucher, porque esa lógica tiene directa relación con esta lógica de la competencia. Y eso es lo que no queremos más, la lógica tiene que ser de colaboración. Y entonces hay varias formas de cambiar esa lógica. Una puede ser financiar por sala de clases la educación, por ejemplo. Y ahí ya la pregunta cambia, ya no es el voucher, sino que cómo financiamos a las instituciones. Y en este tema encuentro que el gobierno debiera ser mucho más fuerte en terminar con esta lógica del voucher escolar, y además para que sea coherente con lo que va a pasar en educación superior.
-¿Qué has echado de menos en los anuncios y en el debate que estos han producido?
-He echado de menos una posición más fuerte respecto del financiamiento garantizado de las instituciones de educación escolar. El tema del voucher hay que sacarlo del lenguaje, no podemos estar hablando de voucher en un sistema de derechos sociales. Tanto en el sistema escolar como en el sistema superior. Eso no me ha gustado. No coincide, no combina. El otro día el ministro se refirió al tema de la gratuidad, como al 70%, y no se refirió a la gratuidad universal. Y la Presidenta dijo, cuando estaba de candidata, que en el proyecto iba a estar establecido el tema de la gratuidad universal, y eso no está. Hay que entender que la gratuidad universal tiene que ver con el cambio en el sistema de educación superior. Más que nada es un lenguaje que se ha ocupado, que no es coherente. Pero, aparte de eso, todos los anuncios que se han hecho, son coherentes y esperables.
-Se ha generado un debate en torno al financiamiento de las universidades. Las universidades privadas tradicionales y las no tradicionales se espantaron un poco ante el anuncio del ministro de que se privilegiaría a las estatales y salieron a decir que ellas también cumplen un rol público. ¿Cuál es tu posición en ese debate?
-Hay dos dimensiones que parecen contradecirse. Una es la dimensión de la gratuidad universal, que la misma Presidenta en algún momento lo dijo y lo defendió, en el sentido de defender una política social universal y, por lo tanto, un financiamiento que tiene que ver con financiamiento público y no con un bien de consumo o mercantilizado donde cada uno va y compra lo que puede comprar, sino que se financie con impuestos, esa es la dimensión del derecho social. La otra dimensión es la del fortalecimiento de la educación pública, que también tiene una cara de financiamiento. Entonces, cuando uno dice gratuidad universal y tenemos un sistema mixto de educación, en términos de quienes son propietarios, parece eso contradecir la dimensión del fortalecimiento de la educación pública. Y eso es porque no se está viendo cuáles son las funciones de las instituciones. En Chile hay una historia de instituciones privadas que cumplen funciones públicas, las “privadas tradicionales”. El problema, ahora, es que tenemos un sistema educativo donde las nuevas instituciones privadas, que se crearon con la reforma del 80, no tienen un sentido público originario. La mayoría de ellas se creó con un ánimo de negocio, y puramente docente. No con un ánimo de ser instituciones que alimenten la vida cultural y enriquezcan culturalmente al país.
El problema no tiene que ver con la propiedad, sino con cómo esa propiedad se da hoy día. Por eso es importante el fin al lucro de verdad, porque existe la ley, pero no se cumple, no hay herramientas para fiscalizar. No se ha hecho el trabajo de limpiar el sistema de instituciones que no están en esa lógica. Y por eso yo creo que viene la contraposición. Y, por otro lado, también es cierto que dado como ha funcionado el sistema –mercantilizado–, aquí hay empresas ofreciendo un cartón. No ha habido ninguna lógica de organización del sistema de educación, ni en la parte estatal ni en la parte privada, que se supone que colabora con lo estatal. Por ejemplo, de las 35 universidades privadas nuevas, 31 tienen su principal sede en Santiago, y en cambio, de las 16 universidades estatales, esas tienen una por región casi, y cuatro en la Metropolitana. No hay una lógica de ordenamiento estratégico, de coordinación del sistema.
Las dudas emergen no porque sea una universidad privada, no se cuestiona que la Universidad Austral, la Universidad de Concepción, estén contribuyendo a la creación científica e intelectual del país, pero en el contexto actual sí se cuestiona. Nosotros siempre lo veíamos como una estrategia a largo plazo. Que haya gratuidad universal, pero en un sistema distinto a este, no donde la educación sea un bien de consumo, sino donde la educación sea un derecho social, y eso implica coordinación de la oferta, un plan estratégico de desarrollo de las instituciones a nivel país…
-¿Y eso implica también que las universidades privadas no tradicionales tengan asimismo un sentido público y se les dé igual trato?
-No igual trato. En la Comisión teníamos un esquema de distintos tipos de financiamiento por tipo de institución. Lo que pasa es que la confusión también emerge porque en estos momentos la mayoría de los ingresos de las universidades proviene de los aranceles, son los aranceles los que financian a las instituciones, y todas las funciones de las instituciones. Entonces, lo que nosotros proponíamos era distinguir los financiamientos. El arancel no tiene por qué financiar la investigación ni el vínculo con lo público. Entonces, distinguir el financiamiento a la docencia del financiamiento a la investigación, del financiamiento de lo público…
-Eso va en línea con lo que ha planteado el ministro. De mantener una lógica de subsidio a la demanda en las matrículas, y financiamiento basal para la investigación y un trato preferente para las estatales. ¿Es lo mismo que ustedes discutieron en el comando?
-Es lo mismo. Lo único es que había espacios de discusión en torno a cómo se financia la docencia, porque uno podría decir que es puro subsidio a la demanda, o uno también podría decir que sea financiamiento basal a la docencia. Hay formas de hacerlo.
-Esa discusión estaba abierta…
-Sí, estaba abierta.
-Pero ahora el ministro Eyzaguirre planteó que no, que va a ser puro subsidio a la demanda. ¿Qué te parece?
-Él también ha dicho que va a haber un control de los aranceles y de la oferta. Y si yo controlo la oferta, aunque tenga financiamiento a la demanda, es como si tuviera financiamiento basal.
-¿Es equiparable?
-Sí, pero es súper complejo. Como todo en esta reforma. Es complejo porque nosotros como país no hemos hecho nada al respecto, pero otros sistemas educativos lo hacen todo el tiempo. Hay mucha diversidad, pero en general cuando uno investiga otros sistemas, siempre hay una coordinación, hay una regulación por parte del Estado. Porque la educación tiene que estar ligada con los desarrollos estratégicos del país, y eso no lo va a hacer el mercado, ni los privados, ni los estudiantes con sus demandas.
-Respecto del financiamiento a la demanda. La presidenta de la FECH dijo que con el mantenimiento del sistema de voucher se perpetuaba un sistema de competencias en la educación superior y que eso se alejaba de lo que había demandado el movimiento estudiantil…
-Dos cosas. Primero, en educación superior, todo depende de cuánto pese el voucher. Si la mayor parte del financiamiento va a ser basal. A la investigación, a lo público. Lo que exista de subsidio a la demanda va a ser poco, entonces todo depende de cuánto peso le estemos dando.
-Si el ministro dice que la docencia se va a financiar con subsidio a la demanda, no es un gasto menor, considerando que hay universidades que son puramente docentes…
-No es un gasto menor de acuerdo a los aranceles que hay hoy en día. Pero tú deberías cambiar esos aranceles, no puedes funcionar con los aranceles de hoy día, los aranceles de hoy día están financiando otras cosas.
-¿Pero qué pasa con las universidades que son puramente docentes, deben estar financiadas sólo por voucher?
-Ahí teníamos una discusión abierta. ¿Hay universidades puramente docentes? ¿No debería exigírsele, a una institución de educación superior, condiciones mínimas de investigación? Porque en el fondo importa la calidad, y ¿cuál va a ser la docencia de una universidad puramente docente versus la docencia de una universidad donde sus académicos son de planta e investigan? Esos factores, el porcentaje de académicos de planta. En la comisión había quienes creían que una universidad sólo docente también cumplía un rol público, pero yo soy de la idea de que deben existir mínimos en relación a investigación.
Mira, cuánto pese el voucher va a depender de cómo estimemos los aranceles de referencia, eso es lo fundamental.
-Pero la crítica de los estudiantes es que se va a mantener un modelo competitivo, donde las universidades van a competir por los alumnos. Y ellos propugnan un modelo de colaboración…
-Por eso yo confío en el tema de la regulación de la oferta. Hay herramientas para lograrlo, hay experiencias de países que se han movido de un sistema a otro. Va a haber que crear institucionalidad en el Estado en este tema.
-¿Por qué crees que se apuesta por financiar la docencia a través de vouchers y no de financiamiento basal?
-Si haces financiamiento basal, automáticamente estas controlando la oferta. Si haces financiamiento a la demanda con control de la oferta, llegas al mismo objetivo. Ahora, yo creo que se perpetúa el financiamiento a la demanda por un asunto de gradualidad. El cambio es más brusco si pasas de un sistema donde hay puros aranceles y se financian algunas becas, a un sistema de gratuidad universal. Además, como se ha planteado que los primeros cuatro años se financiará gratuidad hasta el 70% de escasos recursos, tiene que haber algo que determine el individuo.
-¿Cuánto debiera pesar el voucher?
-De acuerdo a la institución. En una institución podría pesar casi 100% si esta es sólo docente. Si exigen unas condiciones mínimas de investigación, 95%. En algunas va a pesar más que en otras.
-Ya, pero en el largo plazo, ¿se habló de porcentajes en la comisión?
-Sí, había algunos valores estimados, de 50% y 30%. En un sistema en régimen. Se sacó un promedio ponderado de las instituciones.
-¿Y con ese porcentaje del financiamiento como voucher sería un sistema ideal?
-La verdad es que yo soy más partidaria del financiamiento a la oferta. En sistema de educación superior, la composición del financiamiento a las instituciones tiene distintos ítems. Entonces, una institución recibe financiamiento por su infraestructura, por la investigación, por la docencia. Hay siempre un financiamiento que es variable según el número de estudiantes que tiene, y no sólo eso, sino que también por las carreras que estudian, porque es distinto Medicina que Derecho. Hay un componente variable, ese componente variable lo puedes hacer igual como financiamiento basal, o multiplicado por N, como si fuera un voucher.
Yo soy más partidaria de ese tipo de financiamiento por ítems, aunque haya un componente variable por docencia. Ahora, yo creo que el nombre de voucher está mal puesto, porque si es voucher con control de oferta, ya no es voucher. Y además hay selección en el sistema de educación superior.
Ahora, en el sistema de educación escolar esta situación es muy distinta, ahí sí que el financiamiento a la demanda es muy poderoso. Y yo ahí sí tengo una posición de que debiera ser mucho más financiamiento basal. Y en estos momentos eso ni siquiera se ha conversado.
Hay varias formas de avanzar en eso. En la comisión discutimos formas. Porque en general había acuerdo en que había que terminar en esta lógica de voucher, porque esa lógica tiene directa relación con esta lógica de la competencia. Y eso es lo que no queremos más, la lógica tiene que ser de colaboración. Y entonces hay varias formas de cambiar esa lógica. Una puede ser financiar por sala de clases la educación, por ejemplo. Y ahí ya la pregunta cambia, ya no es el voucher, sino que cómo financiamos a las instituciones.
Y en este tema encuentro que el gobierno debiera ser mucho más fuerte en terminar con esta lógica del voucher escolar, y además para que sea coherente con lo que va a pasar en educación superior.
-¿Por qué crees que ese tema no se ha tocado, cuando todos los expertos dicen que la clave está en la educación escolar?
-Creo que están dándoles prioridad a otros temas, desmunicipalización, fin al financiamiento compartido… en general, en la comisión había acuerdo en este tema.
-En el debate educacional hay quienes han planteado que el Estado no tiene por qué financiar proyectos confesionales, ¿estás de acuerdo con esa premisa?
-Esa es una discusión muy interesante, y que no es local. Muchos países discuten este tema. La pregunta es ¿para qué educar? Si el sistema de educación también es funcional a la creación de ciudadanía, y se entregan ahí valores de integración social, con la tolerancia… el Estado debiera resguardar ciertos niveles de integración y, por lo tanto, yo creo que perfectamente podría financiar proyectos confesionales o de otra índole, sujetos sí a ciertas condiciones mínimas que tienen que ver justamente con ese proceso. En Francia, por ejemplo, prohibieron el uso de la burca y de cruces, por un tema de respeto. Uno debiera tender a privilegiar el respeto por las distintas culturas en todas las escuelas, y ahí el tema de no seleccionar al estudiante ya es un paso. El Estado se está haciendo cargo de que no se seleccione a nadie. Entonces, ¿por qué no financiar un proyecto confesional? El tema es que estamos en un régimen público que tiene que velar por ciertas normas que tienen que ver con la ciudadanía. El fin a la selección es uno de los pilares de la reforma.
-Tú publicaste un tuit donde planteabas que la idea de la comisión que trabajó en el comando era avanzar al fin de la selección también en la educación particular pagada…
-En un principio, al menos hasta antes de las primarias, las propuestas eran integrales en todo el sistema educativo. Y estaba la idea de tener programas de integración en los colegios particulares pagados, inclusión en todo el sistema educativo. Inclusión se refiere a la inclusión de niños con capacidades diferentes. Esa era la lógica, y ese es el pilar del fin a la segregación en todas sus dimensiones. No creo que se haya descartado eso, pero creo que están anunciando las cosas de a poco.
Ahora, creo que eso tiene que estar de todas maneras. Porque, imagínate, estoy terminando con la selección por habilidad en el sistema público, porque estoy terminando con el financiamiento compartido en todas las escuelas con recursos públicos… bueno, si estoy con una lógica del derecho social, entonces todas las instituciones educativas debieran estar en la misma lógica y se debiera avanzar gradualmente en todas ellas.
-Hasta ahora el ministro ha dicho que no se va a tocar la educación particular pagada, porque no recibe fondos públicos…
-No he hablado con el ministro. Pero, en mi opinión, todas las formas de educación son responsabilidad del Estado. Hay currículos que tienen que cumplir todas las instituciones, incluidas las particulares pagadas. Y es justamente eso lo que genera la mayor segregación socioeconómica en el sistema educativo, los precios. El fin del financiamiento compartido va a avanzar en esa lógica, entonces debería ir avanzando en ir incorporando a toda esa elite privilegiada para que esos colegios estén disponibles en algún minuto para cualquier niño.
-¿No te da la impresión de que la reforma se ha ido suavizando con el paso de los días, respecto de lo que se anunció inicialmente?
-Puede ser. La verdad es que eso lo dice en escolar. Porque en educación superior se ha dicho educación gratuita universal para todas las que tengan compromiso público. De todas maneras, esa lógica de no obligar a todas las instituciones… desde un inicio se dijo que se debería firmar un compromiso público para ser parte de la gratuidad universal. En el sentido que esos compromisos también sean requerimientos para recibir el financiamiento del Estado y esos compromisos no están definidos.
-¿Por qué se dejaría una libertad especial a las universidades que, por ejemplo, reciben muchas donaciones de empresarios y no quieran recibir dineros públicos?, ¿se discutió eso en la comisión?
-Te puedo decir lo que yo opino del tema. Yo creo que en las actuales condiciones es difícil imaginarse que no haya ninguna firma de compromiso, porque, por ejemplo, si tú miras en un mapa de dónde provienen los estudiantes de la Universidad de Los Andes, te das cuenta que todos viven por ahí cerca, están muy segregados. Entonces, yo le exigiría cierto compromiso de integración social mínimos. Si no financiamos a todas las instituciones, y no exigimos gratuidad universal en todas las instituciones, tenemos que saber que eso va a implicar lo mismo que pasa en escolar: segregación. Yo pienso que uno debería luchar por que sí haya gratuidad universal, para que no tengas un sistema educativo segregado. Uno podría igual exigirle a una institución de educación superior gratuidad, sin necesidad de darle financiamiento público. Tienen donaciones, da lo mismo cómo lo hagan. Pero no me puede dejar a nadie fuera porque no tenga los recursos.
-¿Pesa mucho la derecha y ciertas visiones más conservadoras en esta discusión? Porque algo pasa. Hay ciertos sectores que no se tocan, que no se habla de ellos.
-Sí. Creo que pesan por un tema de que hemos estado con este sistema muchos años, más de los que quisiéramos. Ahora, si comparamos con diez años atrás, nos damos cuenta que estamos discutiendo en otro nivel. Hemos avanzado. Yo quisiera que siguiera avanzando. Esto va a ser empujado de alguna forma. Pero tampoco podemos esperar que de un día para otro todos los actores estén de acuerdo con una reforma de ese estilo. Se ha avanzado en el debate público, y ese debate ha bajado, se ha hecho más público. Se conversa en las familias. Dejó de ser un debate de la elite.
 
FUENTE: EL MOSTRADOR
“Si el padre Joannon tiene información, que la entregue ya”

Adopciones irregulares II: Habla Matías Troncoso, otra de las guaguas dadas en adopción por el doctor Monckeberg

 
gustavo_monkemberg El 18 de abril CIPER reveló la historia de dos recién nacidos, hijos de madres solteras, entregados en adopción con la ayuda del doctor Gustavo Monckeberg y el sacerdote Gerardo Joannon. Ese viernes, Matías Troncoso leyó el reportaje y supo que allí estaba la pieza que faltaba en la búsqueda de su madre biológica. En su caso todo ocurrió hace 33 años. Los patrones de conducta y personajes se repiten: el doctor Monckeberg y la férrea defensa de los secretos de familia. Pero la historia de Matías tiene un dato que estremece: su madre lo buscó durante cinco años. El tiempo que tardaron en inscribirlo.
El viernes 18 de abril, Matías Troncoso recibió una invitación para sumarse a un grupo de facebook que armó una joven conocida suya. Lo que parecía un simple ejercicio cotidiano, terminó provocando un fuerte remezón en su vida. En ese grupo estaba el link al recién publicado reportaje de CIPER que hablaba de niños dados por muertos y entregados en adopción por el padre Gerardo Joannon (ver reportaje). Así relata Matías lo que le sucedió:
-Cuando terminé de leer me temblaban las piernas. Ahí parecía estar la pieza que me faltaba para el puzzle que llevo años tratando de reconstruir, gota a gota. Por primera vez alguien me confirmaba que lo que yo buscaba era posible de encontrar. Antes, yo contaba esta historia a mis amigos y pasaba por loco, pero yo siempre supe que había algo más detrás de mi adopción, que mi historia no estaba completa. Sentí una alegría tremenda, porque me di cuenta que ya no estaba solo en esto, que había otros en mi situación, y que entonces, se abría una posibilidad para descubrir finalmente la identidad de mi mamá biológica. Había esperanzas de que asomara toda la verdad.
Matías llamó inmediatamente a su mamá para preguntarle si conocía al padre Gerardo Joannon, sin mencionar el reportaje. Ella le respondió con toda naturalidad: “Sí, claro, ese cura es muy amigo de tu tía”. El dato encajaba en el rompecabezas que durante años había ido armando:
-Mi madre se refería a su hermana, casada con un abogado quien fue el que supuestamente hizo todos los trámites con el doctor Gustavo Monckeberg para regularizar mis papeles. Esa información tan importante sólo me la entregaron cuando mi tío murió hace exactamente seis años. Todo calzaba: Joannon era el nombre que me faltaba.
Llegaba a sus manos una nueva pista, quizás decisiva, en una búsqueda que ha cruzado física y emocionalmente sus 33 años de vida. Un esfuerzo solitario que no ha hecho más que tropezar con obstáculos, silencios, puertas cerradas e información conseguida a cuentagotas, “como sacando pequeñas capas de una cebolla sin poder llegar al centro”, grafica.
Hoy Matías tiene una gran certeza: “Comprobé que mi adopción fue ilegal y que si las personas que tienen información la entregaran, quizás yo podría saber quiénes son mis padres biológicos”.
Matías Troncoso siempre supo que fue adoptado al nacer. “En ese aspecto me siento bendecido, porque siempre me dijeron la verdad y fue un tema tratado con naturalidad, todo el mundo sabía, nunca fue un tema encubierto. Tengo el recuerdo de imágenes muy bellas, todo rodeado de un inmenso amor”.
Hasta los nueve o diez años fue para él fue una verdad absoluta, sin bordes ni dudas. Pero llegó el momento de hacer preguntas más directas. Y ese día lo recuerda con nitidez.
-¿Qué les preguntaste exactamente a tus papás?Estábamos los tres y les pregunté directamente de quién soy hijo. Yo quiero saber quiénes son mis padres biológicos, por qué no me dan esa información, les dije. Ellos me respondieron que no sabían, que nunca supieron. Hasta el día de hoy es lo que me responden, con algunas variaciones. Insistí en distintas oportunidades y siempre me respondieron lo mismo. Yo siempre les he dicho que para mí ellos son mis papás y me siento parte de mi familia, pero tengo derecho a saber la verdad sobre mi historia y mis orígenes.
A medida que Matías fue creciendo, sus preguntas se fueron haciendo más inquisitivas: “Bueno, aceptando que ustedes no saben quienes son mis padres, quiero saber en qué condiciones ocurrió que yo llegara a esta familia, cómo fue que me adoptaron, quiero detalles. La respuesta de ellos fue: ‘te elegimos a ti’. Nada más”.
-¿Qué te contaron del momento previo a la llegada a tu casa, del proceso mismo de tu adopción?Todos los antecedentes desde el día que llegué a mi casa están. Me dijeron que me fueron a buscar una noche y que llegué de madrugada, pero nadie me sabe decir si venía directo de la clínica o de otro lugar. Tengo fotos de ese  día, mi mamá me tiene en brazos, era un recién nacido y mi papá me contó que ellos mismos me cortaron el cordón umbilical, así es que no debieron pasar más de quince días del parto. Los antecedentes que no existen es todo lo que pasó antes.
-¿Por qué comenzaste a sospechar que había información que no calzaba en tu historia de adopción?Es que a medida que fui creciendo, las versiones iban cambiando, no había una sola respuesta frente a mis preguntas, muchas veces eran opuestas las versiones que me daban por separado mi papá y mi mamá. Entonces estaba claro que algo no me estaban diciendo. Cuando estás solo en esta búsqueda, no le puedes creer a nadie. Esto ha sido difícil, porque cada miga de pan que vas recibiendo te sirve para ir componiendo tu propia historia. Pero estos datos están llenos de contradicciones.
-¿Y qué te imaginabas sobre esa información que presentías te estaban ocultando?Nada específico, la verdad. Por una razón que no me explico, yo tuve consciencia desde muy chico de que no podía formarme ninguna expectativa ni esperanza sobre el tema de mis padres biológicos. Tenía asumido que esta era mi realidad y que yo vivía feliz con mis padres. Sentía que era inútil tratar de imaginar esa realidad paralela, aunque en el fondo quisiera saberlo.

“TÚ TIENES QUE HABLAR CON EL DOCTOR MONCKEBERG”

Las fechas exactas se vuelven algo difusas para Matías en su reconstrucción cronológica de estos años de búsqueda. Sin embargo, recuerda con nitidez dos conversaciones fundamentales con sus papás durante su adolescencia:
-Recuerdo que a los quince años tuvimos una conversación más en profundidad, donde yo los presioné mucho. Les dije: necesito que me digan exactamente cómo fueron las condiciones, porque yo estoy emocionalmente preparado para saber. Yo estoy totalmente seguro que ustedes son mis padres y no tengan miedo porque nada va a pasar, pero por favor, les pido que me digan la verdad. Allí, por primera vez, me aparece el nombre de Monckeberg. Mi mamá me dijo: “tú tienes que hablar con el doctor Gustavo Monckeberg”, y me dio su número de teléfono.
-¿Te explicó por qué ese médico era importante en tu historia?Me dijo que él se había hecho cargo de mi adopción. Y que ese doctor además, atendió en el parto a mi madre biológica. Hasta ahí yo pensaba que estaba bien que un doctor ayudara a una mamá que quiere dar en adopción a su hijo. Me parecía entendible. Lo que me hizo ruido es que ese médico había atendido otros partos en mi familia y era una persona conocida en mi núcleo familiar.
-Y decidiste entonces contactar al doctor Monckeberg…Sí, no recuerdo si fue en ese momento o unos días después. Lo llamé por teléfono, le dije quien era y que necesitaba que me dijera quién era mi madre biológica. Monckeberg no se puso nervioso ni nada parecido. Me dijo: ¿en qué año fue esto? En 1981, le respondí. ¿Y ahora en qué año estamos?, le escuché decir. Fue una sensación extraña, como de alguien que no está totalmente cuerdo. El doctor Monckeberg no me dijo nada. Mis papás estaban al lado mío en ese momento y me dijeron que no tenían más información para ayudarme.
Matías no se dio por vencido. Meses después, logró ubicar la dirección de una oficina privada del doctor Gustavo Monckeberg, en el sector de Apoquindo. El médico se había jubilado de la medicina diez años antes:
-No era una consulta, era un departamento y había una secretaria. Me presenté ante ella y pedí hablar con el doctor. Ella me preguntó mucho de dónde venía y para qué quería verlo. Le expliqué que era adoptado, que atendió a mi mamá biológica y que necesitaba ver el registro de partos del médico. La mujer me dijo que tenía que pedírselo a él, pero que no estaba disponible y además, que él ya no se acordaba de nada. Es tremendo toparse con un portazo así, cuando sabes que esa persona sí tiene la información y podría ayudarte. Me fui con la espina clavada. Él no me iba a ayudar y ya no me quedaba más que hacer con la información que tenía hasta ese momento. Nadie me iba a entregar esos registros. De eso estaba seguro.
Ante esa muralla que se le instaló al frente, Matías decidió volver a la carga con sus papás. Entonces, un nuevo antecedente salió a la luz:
-Mi papá me contó que un tiempo antes de mi nacimiento, fue con mi tío abogado a una casa en Vitacura. Ese tío estaba casado con la hermana de mi mamá, la misma tía que hoy sé era muy amiga del padre Gerardo Joannon. Ante mi insistencia por conocer el nombre de mi mamá biológica, mi papá entonces me confesó que le hicieron firmar un documento en el que se comprometió a renunciar a cualquier acción para saber quién era mi madre biológica. Me insistió en que esas fueron las condiciones bajo las cuales pudieron adoptarme. Y me dijo que en función de ese compromiso, los papeles se habían destruido y que no había forma de rastrear esa pista legalmente porque yo soy hijo biológico de mis padres.
En la ardua reconstrucción de su adopción. Matías tiene hoy algunas cosas claras. Y una de ellas es el contradictorio rol del doctor Gustavo Monckeberg en el proceso. En algún momento su papá le contó que se entrevistaron con Monckeberg un par de años antes de la adopción, para ver la factibilidad de acceder a un hijo. En otra ocasión le relató que fue justo antes de que se los entregaran en adopción. Hoy, no tiene cómo verificar esa información porque el doctor Gustavo Monckeberg murió en 2008.
-¿El doctor Monckeberg sería a tu juicio el protagonista central en este sistema de adopciones?A mí me queda claro que Monckeberg es la figura central de toda esta operación. Mis papás me dijeron que él era la cara visible de todo esto. Aun así yo no me tragaba toda la versión, porque a ratos dudaba de todo.

“MI MAMÁ BIOLÓGICA ME ESTUVO BUSCANDO”

Tras la confesión que le hicieran sus padres sobre el rol del doctor Gustavo Monckeberg en su adopción, Matías recibió un nuevo antecedente, esta vez de boca de su madre. Una información que recién hoy es capaz de aquilatar en toda su dimensión y que explicaría por qué la fecha de nacimiento que figura en su cédula de identidad (5 de marzo de 1981) no coincide con la fecha de inscripción en el Registro Civil: 1986.
-Debo haber tenido como 16 años, cuando un día a mi mamá se le escapó una frase. Fue como un desliz… Me contó que durante los primeros cinco años de mi vida, mi mamá biológica me estuvo buscando. Y que por esa razón, mi carné figura con una inscripción cinco años más tarde de mi nacimiento. Me quedé helado. ¿Qué podía hacer yo con esa nueva información? Cada antecedente  nuevo me  desconcertaba aún más. Ella hoy desmiente que me lo haya dicho, pero yo no tengo de dónde haber inventado una historia así. Mi papá también hoy dice que eso no es cierto.
-¿Qué significó para ti, en ese momento, saber que tu mamá biológica te había estado buscando durante cinco años?… (guarda silencio un rato) No te puedo mentir, no me surgió ese llamado fuerte, como venido del interior, como para salir corriendo a buscarla. La verdad, es que mirado con ojos de hoy, creo que lo que me pasó fue que no asimilé realmente el valor de la información que estaba recibiendo.
Matías había reparado antes ya en ese detalle. Que su cédula de identidad registra una diferencia de cinco años entre su nacimiento y la inscripción en el Registro Civil. Pero había otro antecedente que le hacía ruido. Su número de RUT era muy diferente al de sus compañeros de generación. Si su número de registro es 17 millones, sus amigos tenían 13 ó 14 millones. “Hasta cierta edad yo me había convencido de que esa diferencia se debía a que yo era un niño adoptado. La verdad es que nunca me cuestioné que hubiera algo más detrás”.
-¿Le preguntaste a tu papá la razón para esa inscripción tan tardía?Me dijo que mi tío, el abogado que participó en el proceso de adopción, le había explicado que en estos casos debían pasar cinco años antes de inscribirme, para ver si yo era compatible con mi familia adoptiva. La verdad es que a mí me pareció en ese momento una explicación bastante razonable y creíble. Pero con lo que yo he logrado averiguar en todos estos años de búsqueda con personas que han adoptado, ese periodo no es superior a un año y medio. ¡No se tarda cinco años!
Lo que Matías se demoró en entender es que en esos cinco años que mediaron entre su nacimiento y su inscripción había varios secretos involucrados. Uno de ellos podría ser el que efectivamente sus padres demoraron su inscripción para no dar rastros de su paradero a su madre biológica que lo buscaba. Pero había otro secreto que avalaba el silencio de sus padres. Años después, Matías se encontraría de frente con una verdad aplastante e indesmentible.

“LA INFORMACIÓN ESTABA EN LA PIEZA CONTIGUA”

Matías Troncoso cuenta que, en su solitario peregrinar tras la búsqueda de sus orígenes, el siguiente dato concreto lo encontró en una inscripción de nacimiento donde aparece que nació en la Clínica Santa María. Cuando Matías obtuvo esa nueva información sí siguió el impulso que le surgió: decidió ir a la misma clínica a preguntar. Tenía 18 años, lo sabe bien porque recién estrenaba su licencia de conducir:
-Me presenté en el mesón de informaciones de la clínica y fui  directo al grano. Hola sé que soy adoptado, sé que nací acá y me gustaría saber si existe un registro o algo que me permita saber quiénes son mis padres biológicos. La niña que atendía quedó muy sorprendida. Al punto que llamó al jefe de servicio al cliente para que me atendiera. El funcionario hizo un par de llamadas y me respondió que a este registro sólo se podía acceder con una orden judicial. La respuesta me abrumó: una vez más tenía la sensación de que la información estaba en la pieza contigua y yo no podía acceder a ella.
-¿Se te cruzó por la cabeza ir donde un juez para que ayudara en esta búsqueda?Yo tenía 18 años y entonces no me imaginaba que un juez pudiera dedicarse a buscar este tipo de información. Además, no estaba dispuesto a abrir un juicio que podía demorar 35 años en resolverse. Decidí que no quería desgastar mi energía para un proceso en el que no tenía ya ninguna esperanza. De todos modos, les comenté a mis padres lo ocurrido. Pero no pasó de ahí…

“ESTOY PREPARADO PARA ACEPTAR QUE ELLA NO QUIERA CONOCERME”

Cuando Matías salió del colegio y sus padres lo mandaron a estudiar a Europa por dos años, su inagotable búsqueda quedó en una especie de congelador. A su regreso, se fue a vivir solo. A los 21 años, tuvo su primer hijo con su pareja de entonces y dos años después sería padre por segunda vez. Fueron años de crianza y dedicación exclusiva a sus hijos.
En esos intensos años, Matías Troncoso no sólo se dedicó a ser padre, también construyó una exitosa carrera profesional. Aún así, confiesa que hubo  momentos en que la figura de su madre biológica irrumpía en su vida sin control. Hasta que se cruzó en su camino con una persona que, por su trabajo, tenía conocimiento de cómo se indaga en los orígenes genealógicos. Y fue esa persona quien lo condujo nuevamente a la Clínica Santa María, esta vez con una recomendación precisa: debía solicitar la información sobre todas las defunciones de recién nacidos registradas en torno a la fecha de nacimiento que figura en su carnet de identidad: 5 de marzo de 1981. Esta vez, a través de un abogado, hizo la solicitud oficial. La respuesta de la clínica fue un contundente no.
-Los antecedentes recogidos por CIPER, dan cuenta de adopciones que se hicieron engañando a la madre y dando por muerto al hijo. Pese a la negativa de la clínica, ¿pudiste averiguar si pudo ser ese tu caso?No, porque eso es imposible sin poder ver los registros de defunción. Y en eso, la clínica ha sido totalmente hermética. Hace pocos días me entregaron otra información. Supe que mi tío, el abogado que además es mi padrino, fue a buscarme cuando me entregaron. No fueron mis papás. Sé que llegué a la casa de madrugada, pero nadie me sabe decir si venía directo de la clínica o de otro lugar.
-Matías, ¿para ti sería diferente saber que tu adopción fue consentida por tu madre biológica o que ella fue engañada y su hijo dado por muerto?¡Uf!, ¡qué difícil! (guarda silencio)… No sé cuál sería mi reacción si supiera que ella fue obligada o engañada… Rabia, tristeza…, no me imagino cómo sería ese momento y menos cómo sería ese reencuentro. No tengo la respuesta. Me tocaría enfrentar un proceso muy delicado, no sólo con ella sino con mis propios padres. Si fue un acto voluntario o si me entregó por las razones que sean, creo que estoy preparado para aceptar la verdad, sea cual sea. También respetaría el que ella no quisiera conocerme. Sería capaz de aceptarlo. Está en su derecho y así es la vida. En todo caso, cualquiera sea la verdad, para mí sería igualmente importante encontrarla. Me permitiría cerrar el círculo. Tendría la tranquilidad de que hice todo cuanto estuvo a mi alcance para encontrarla y saber la verdad de lo que pasó. No soporto seguir con verdades a medias.
Durante los últimos seis años, Matías Troncoso ha ido obteniendo nuevos detalles que le han permitido dar un nuevo impulso a su búsqueda. Por ejemplo, su mamá le dio el nombre de dos enfermeras matronas que trabajaban junto al doctor Gustavo Monckeberg en esos años. A una de ellas la buscó intensamente hasta lograr ubicarla. Y fue a su encuentro, pero no tuvo suerte. No logró conversar con ella.
La esposa del abogado que participó en su proceso de adopción, su tía materna, le aseguró que antes de morir su marido le había entregado una carta a su papá con todos los antecedentes que rodearon su adopción. Su papá le asegura que jamás la recibió. Hasta hoy Matías no ha logrado que ninguno de sus familiares se decida a entregarle esa carta.
Hace seis años Matías Troncoso logró al fin abrir una puerta que lo condujo a una verdad dolorosa y que no estaba sujeta a ningún desmentido. Fue el último eslabón en una cadena de secretos de familia que le han provocado mucho daño. A través de una persona que conoció su historia y entendió su angustia, pudo acceder al fin a los archivos del Registro Civil. Precisamente a aquellas carpetas altamente reservadas que contienen el historial de quienes han sido adoptados.
-¿Y cuál fue la información sobre tu adopción que allí obtuviste?Fue un golpe muy duro, tremendo. Porque yo no existo en esa base de datos. No hay historia anterior ni registro alguno sobre algún proceso de adopción que me afecte. Ante la ley, soy hijo biológico de mis padres y punto. No hay historia previa. En ese momento, supe que mi adopción había sido ilegal.
Ahí estaba el gran secreto que ocultaban sus padres sobre su adopción. Al haberlo inscrito como hijo biológico, de manera ilegal, toda la historia de su nacimiento real quedaba sepultada. Sin rastro.

“LE HE MANDADO MUCHOS RECADOS AL PADRE JOANNON”

Sacerdote Gerardo Joannon
Todo cambió nuevamente el viernes 18 de abril. El reportaje de CIPER le proporcionó el eslabón clave que le faltaba. Matías Troncoso sabe hoy que existe una posibilidad de que su historia esté vinculada a los otros casos que dio a conocer CIPER sobre adopciones irregulares. Allí donde el propio sacerdote de los Sagrados Corazones, Gerardo Joannon, reconoce que él fue quien ayudó a algunas familias a entregar en adopción a hijos de madres adolescentes. Y que lo hizo en colaboración con el doctor Gustavo Monckeberg y otros nueve médicos.
-¿Le asignas alguna responsabilidad al padre Joannon en este secreto guardado por años en tu familia?En mi caso no tengo la certeza que haya sido el cura Joannon el enlace con mi adopción. Lo que me hace mucho sentido es la estrecha relación y amistad que ese sacerdote tenía y tiene con mi familia materna y con el abogado que se hizo cargo de todo el papeleo para validar mi inscripción. A mí nunca me apareció su nombre en mi búsqueda.
-¿Qué esperas ahora del sacerdote Gerardo Joannon?Que él entregara de una vez  toda la información que tiene. Si está relacionado con mi caso, que me diga la verdad y también lo haga sobre todas las otras personas que como yo han pasado años buscando a sus madres biológicas. A mí no me interesa si sigue siendo cura, si lo sancionan o no. Sólo me tranquilizaría que entregue la información ya y que a todos nosotros nos dejen tranquilos de una vez. Le he mandado mensajes con muchas personas que lo conocen. Hasta ahora no se ha manifestado. Y es urgente que entregue una respuesta.
Quiero ser bien claro. A mí no me interesa juzgar ni condenar a ninguno de los involucrados. A ninguno. Tampoco me interesa levantar polvo, abrir causas judiciales o gastar energías en algo que no conduce a nada. Lo que sí me produce rechazo es la mentira para defender una forma de pensar, para protegerse del qué dirán. Y sostenerla durante tantos años. También quiero ser claro: ¡a mis padres nunca los voy a juzgar! Ellos me han dado todo su amor y yo he sido muy feliz a su lado.
Más de un mes antes de haber leído el reportaje de CIPER, Matías despertó una noche de madrugada con un sueño que todavía recuerda muy nítido: “Estaba con una persona que me decía que había encontrado a mi mamá biológica. Estaba a punto de decirme su nombre cuando desperté. Fue una sensación muy potente. Espero que esta entrevista sirva para que, si alguien sabe algo más sobre mi historia, pueda decirlo. Es lo único que me motiva a exponer públicamente mi historia.
 
FUENTE: CIPERCHILE
La ira y el clamor de la gente
Publicado el 28 Abril 2014
Escrito por Rafael Luis Gumucio Rivas
 
Valparaíso ha tenido los más corruptos e ineficientes gobiernos regionales y comunales en los últimos años: dos intendentes han sido denunciados a la justicia por malversación de fondos públicos; alcaldes, como Hernán Pinto y Jorge Castro han sido los reyes del clientelismo en los cerros, engañando a los pobladores con falsas promesas – Valparaíso, una de las ciudades con mayor desempleo en Chile, viene a ser como el paraíso de las mafias elitistas -. Nuestras castas políticas están podridas y de nada sirve que Chile esté clasificado, dentro de los países latinoamericanos, con menor índice de corrupción, pues sólo demuestra que los demás son aún peor.
 
Que Osvaldo Wilson se haya enfrentado al edil, Jorge Castro, y le haya cantado “las cuarenta” tiene un significado muy importante: representa la ira y el clamor de los porteños de los cerros frente al abandono y corrupción de que han sido objeto por parte de las autoridades comunales y regionales, que sólo los visitan y les prometen esta vida y la otra con el fin de comprar su voto – esta es la forma moderna del cohecho en Chile, en virtud de la “democracia binominal” -; este poblador se las cantó clarito: “yo voté por usted, pero me engañó”. El mandarín de Valparaíso se atrevió a responderle que “por qué no resaltaba lo bueno de su gestión en los cerros”, ante lo cual, Osvaldo Wilson le respondió que “tiene el derecho de hacer resaltar lo malo”. Es que nuestras autoridades se creen que su poder emana de Dios y que los pobladores están para servirles y no para ser servidos.
 
El alcalde, rodeado de una corte de asesores marinos y carabineros se sentía tan seguro que sin pensarlo dos veces, lanzó la pachotada, tuteando ante ciudadano, como lo hacen, la mayoría de las veces con todos pobladores, le dijo: “¿A ti quién te ha invitado? – como si fuera el dueño de los cerros de Valparaíso -, y la respuesta no se dejó esperar: “la pobreza nos ha conducido a vivir de forma indigna e inhumana”.
 
El alcalde, erigiéndose como protector de los pobres, expresó que existían soluciones habitacionales para los siniestrados, pero Wilson, muy explotó: “no quiero vivir en un departamento de 30 metros cuadrados, donde hasta los “pedos” son escuchados por el vecino”, es decir, quiere algo tan humano como que se respete su forma de vida y la libertad para elegir lo que a él le conviene, incluso, donde pueda criar sus animalitos - las autoridades no comprenden que muchas de las “tomas” son protagonizadas por personas de origen rural, que se han visto obligadas a emigrar a las ciudades.
 
Con razón, Osvaldo Wilson, tomando la vocería de sus compañeros, por la ineficiencia de los servicios básicos, sobre todo la falta de agua, e increpando al alcalde diciéndole “cómo se sentiría él si viviera cuatro días sin bañarse” y el edil hizo mutis por el foro.
 
La Presidenta, Michelle Bachelet, no lo ha hecho mejor, pues sólo se presentó unos minutos al segundo día de la tragedia y, al ser pifiada, nunca más se le vio por esos lares. El ministro del Interior apenas sí le vio, pues pasaba reunido en la oficina del intendente, quien no cumple ningún papel de poder ya que, para el caso del desastre, ha sido reemplazado por un delegado presidencial – no hay personajes más ridículos que los intendentes designados por el monarca de turno, ¡Basta, llegó la hora de quesean elegidos por los ciudadanos!
 
La “Gift Card”, a la cual tenían derechos los damnificados por el incendio para adquirir ropa, se ha convertido en un escándalo público, pues sólo pueden hacerlo en las grandes tiendas monopólicas del real – Cencosud, Falabella, París y Ripley – y, como lo que más necesitan los pobladores se concentra en agua y material de construcción, esta carta constituye una verdadera burla que se prestado, en algunos casos, para la compra de zapatillas de marca y poleras de los equipos favoritos de futbol.
 
Cada día las castas políticas están más lejanas del pueblo y, más temprano que tarde, los ciudadanos despertarán y ¡Dios los libre de la ira de la muchedumbre! Como decía el historiador Alberto Edwards, que no aceptaría ser diputado, pues “prefería estar entre los apaleadores, que entre los apaleados”.
 
Rafael Luis Gumucio Rivas
28/04/2014
 
FUENTE: EL CLARIN

Dirigentes de salud apuntan a Ignacio Walker por defensa de concesión hospitalaria

Cristián Pacheco | Lunes 28 de abril 2014 - 11:26 hrs. |
Salud pública
Dirigentes de salud pública señalan que la DC ha impulsado una defensa al sistema de concesión para la construcción de hospitales, una medida ampliamente criticada en la gestión de Sebastián Piñera. Según los trabajadores, existen presiones en distintos niveles para mantener el modelo durante el Gobierno de Bachelet. Las dudas radican en si prevalecerá la posición de quienes apoyan el lucro o de quienes buscan fortalecer la salud pública.
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El retraso de la construcción de hospitales ha generado gran incertidumbre en los gremios de la salud, quienes por muchos años han demandado un aumento de personal e infraestructura, pero también más eficiencia en la administración.
Para los dirigentes, frente a la escasa mantención de los hospitales públicos y el colapso del servicio sanitario se requiere con urgencia de una política de inversión que se aleje del modelo de concesiones que impulsó la gestión de Sebastián Piñera, a través del ministro Jaime Mañalich.
Son varios los problemas que asume el Gobierno de Michelle Bachelet, lo que se suma al compromiso de cumplir con los 60 nuevos proyectos contemplados en su programa. En carpeta está la inauguración de 20 nuevos hospitales, otros 20 que quedarían en construcción y 20 más con estudios técnicos y en proceso de licitación. Todo esto en solo cuatro años.
Según Gabriela Farías, presidenta de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud (Fenpruss), el problema es que existen restricciones presupuestarias y políticas que ponen en duda el camino que tomará el Gobierno. La pregunta que se hace es si la inversión será a través del gasto público o seguirá el camino de las cuestionadas concesiones. Frente a eso, asegura que un sector de la Democracia Cristiana desea mantener el modelo.
“Cuando hemos hecho lobby con los parlamentarios, por ejemplo, el senador Walker de la región de Valparaíso ha sido abierto en decirnos que no prosperará en eso, porque le interesa que este hospital se concrete por la vía de la concesión, porque encuentra que es una mejor vía y de lo contrario no se hará”, denuncia.
La propia Gabriela Farías afirma que existen presiones al interior del ministerio de Obras Públicas, aprovechando la afinidad sectorial del ministro Alberto Undurraga. Y si bien por ahora el Ejecutivo ha señalado explícitamente que detendrá la aplicación de ese modelo, la dirigenta insiste que se trata de una situación que genera tensión en la Nueva Mayoría.
Según la presidenta de la Fenpruss, “ha sido un gallito de fuerza con la propia Presidenta, respecto de cuál será la política que va a imperar y finalmente a quién le hará caso, si a la Democracia Cristiana o a otros sectores un poco más progresistas que se la juegan más bien por fortalecer el sistema público que por fortalecer el lucro en las instituciones de salud”.
En la misma línea, Óscar Riveros, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats), asegura que el lobby se ejerce en todos los niveles. “Tenga el apellido que tenga, nosotros vamos a denunciar a aquellos que quieren seguir avalando un modelo que es un fracaso”, enfatiza Riveros.
Asimismo, agrega que “la presión va desde la gente que está inserta en los ministerios, como el de Obras Públicas, como probablemente la gente que exista de ese mismo sector y con esa misma idea en el ministerio de Salud. Puede estar la gente dentro de las asesorías que tiene la Presidenta. Y claro, a lo mejor Walker, como presidente de la Democracia Cristiana, es la cabeza visible, pero hay más gente detrás”.
A partir del análisis de los procesos de licitación en curso, el director de la Fundación Creando Salud, Matías Goyenechea, acusa que se están mal utilizando los recursos del Estado, puesto que “todos estos proyectos tienen al menos un sobreprecio relacionado con los costos estimados, comparándolos con los subsidios totales que recibirán los concesionarios. Y los sobreprecios son cerca de 150 millones de dólares por cada uno de estos proyectos. Es decir, se podría haber construido otro hospital”.
En ese contexto, los dirigentes anuncian una movilización para este martes en el ministerio de Obras Públicas, hasta donde llegarían representantes regionales y nacionales junto a agrupaciones de usuarios.

FUENTE: RADIO U. DE CHILE