domingo, 1 de febrero de 2015

Eduardo Saffirio: La política es reflejo de lo que ocurre en una sociedad

Rodrigo Rojas  9:15 hrs.
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En un nuevo Especial de Prensa de Radio Universidad de Chile, el ex diputado analizó el marco legislativo del 2014 y 2015 y la importancia de la política para la sociedad chilena junto a Bárbara Vidaurre, asesora legislativa de Libertad y Desarrollo y Carlos Ruíz, académico de la Universidad de Chile y Presidente Fundación Nodo XXI.
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La confianza de los políticos cada día se desvanece. En la última Encuesta CEP la Nueva Mayoría tuvo una mejor evaluación que la Alianza, aunque solo obtuvo una aprobación de 24 puntos.  El académico y ex parlamentario, Eduardo Saffirio, manifestó su inquietud respecto a esta baja.
“Junto con la simplificación burda de las personas que han convertido en un deporte nacional hablar mal de la política. Esto no es solo una manera inculta de observar la realidad, cuando uno sabe que en todas partes se “cuecen habas”, para decirlo en términos vulgares. Al final, la política muchas veces no es sino el reflejo de lo que está ocurriendo en una sociedad.”, manifestó el abogado.
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Uno de los puntos transversales del marco legislativo del 2014, y el primer tema de discusión del Especial de prensa, fue el irregular escenario económico de nuestro país. En ese sentido, Eduardo Saffirio, se refirió a cómo afectó la incertidumbre económica la aprobación de los proyectos de ley, expresando, específicamente que en la Reforma Tributaria, no se debió haber creado un clima complejo.
“El clima de crispamiento y anuncios catastrofistas respecto a una Reforma Tributaria sumamente moderada. Tres puntos del PIB no deberían ser problema en una sociedad como la chilena, con una carga tributaria tan baja en relación a su producto. Pienso que este clima sobretodo afectó al consumo. Muchas personas se asustaron creyendo que podían perder el trabajo. Había endeudamiento, por lo que más allá de la inversión, el clima destemplado de debate en torno a la Reforma, le llegó a los consumidores.”, aseveró el ex diputado.
Bárbara Vidaurre
Bárbara Vidaurre
Para Bárbara Vidaurre, abogada y directora del programa legislativo del Instituto Libertad y Desarrollo, en los proyectos de ley del 2014 y 2015 no se usaron buenas técnicas legislativas, vinculando su reflexión a la rapidez que exigió el Ejecutivo en sus reformas. De la misma forma, la especialista en materias tributarias y legislación económica, compartió la idea de que en de que en parte de las reformas claves existió un traspaso de poder desde el sector privado al Estado.
“Lamentablemente esto es cierto, destapando una diferencia ideológica que está estableciendo el actual Gobierno. Ésta vuelve desarrollar al Estado en desmedro de las libertades individuales, entendiendo que al chileno le gusta su libertad.”, explicó la experta del Instituto Libertad y Desarrollo.
En relación a la pérdida de capital político que puede sufrir la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, con esta movida agenda legislativa, Carlos Ruíz, académico de la Universidad de Chile y Presidente Fundación Nodo XXI, afirmó que no debemos referirnos a una “mandataria inmaculada”, siendo que ella solo fue electa con un cuarto de los votos en relación al total de la población chilena. En este punto, el académico destacó que Chile sufre un déficit cívico relevante.
Carlos Ruíz
Carlos Ruíz
“Esa imagen de que Michelle Bachelet fue electa, prácticamente, de una forma inmaculada, la pongo en cuestión. Ella salió con alrededor del 25 por ciento del total de votos posibles de la sociedad chilena. Podemos discutir la voluntariedad u obligatoriedad, pero es básicamente un cuarto del porcentaje total. Hace mucho rato que nos enfrentamos a un déficit de mayorías contundentes.”, aseguró el Presidente Fundación Nodo XXI.
Finalmente uno de los desafíos que quedarían pendientes, para los expertos, tanto en materia legislativa como política, se encuentra la credibilidad de sus actores.

FUENTE: RADIO U. DE CHILE

Alberto Arenas: entre la política y la técnica

Gonzalo Castillo  17:53 hrs.
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A punto de cumplir un año en el cargo, académicos y especialistas analizan la gestión del ministro de Hacienda Alberto Arenas, desde la implementación de la Reforma Tributaria hasta su rol en la discusión de la Reforma Laboral, que actualmente se encuentra en trámite en el Congreso. Mientras algunos destacan que por primera vez en mucho tiempo un titular de Hacienda se alinea con el ánimo transformador que el gobierno de Bachelet le ha querido imprimir a su gestión, otros consideran que el grado de politización de esta cartera ha roto con una tradición de moderación de esta cartera.
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Desde que ha sido el Ministro de Hacienda más político y “funcional” a las directrices de la coalición gobernante, hasta que esta misma sintonía entre Ministerio y Gobierno ha permitido sacar adelante reformas y transformaciones económicas fundamentales para el país, que habrían sido impensables antes de que asumiera su segundo mandato la Presidenta Bachelet. Ese es el amplio espectro en el que se mueven las críticas y percepciones que académicos y expertos tienen sobre la gestión de Alberto Arenas, Ministro de Hacienda del actual gobierno.
Para Víctor Salas, economista de la Universidad de Santiago, Alberto Arenas, al igual que los anteriores ministros Andrés Velasco y Felipe Larraín, han demostrado ser expertos y técnicos muy preparados, sin embargo en cuanto su peso político han necesitado del respaldo de los Jefes de Gobierno para sacar adelante su gestión, no obstante Salas le reconoce su labor en la aprobación final de la Reforma Tributaria, la que considera una transformación importante en la economía nacional.
“En los dos últimos períodos presidenciales, en cuanto a los Ministros de Hacienda, lo que uno ha podido ver es que no son tan políticamente potentes por sí mismos, y su potencia política depende del respaldo presidencial, que es el caso del actual Ministro de Hacienda y de los anteriores, que siendo buenos técnicos y expertos, evidentemente su poder político no nacía de ellos mismos, en cambio los anteriores sí habían tenido su propia presencia política”.
Por el contario, para el economista del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), Francisco Klapp el Secretario de Estado ha demostrado ser uno de los titulares de Hacienda que más inmerso ha estado en la arena política desde el retorno de la democracia, cuestión que se habría visto expresada en la discusión de la Reforma Tributaria, lo que marcaría un quiebre con una tradición de Ministros de Hacienda más moderados, que buscaban consensos y mantener las cuentas fiscales saneadas.
“El Ministro Arenas ha sido mucho más político, sus declaraciones son más políticas, tiene una carga claramente más ideológica, y tiendo a pensar que otros Ministros de Hacienda evitaban hacer ese tipo de declaraciones, más bien en búsqueda de los grandes consensos que en Chile los logramos, de hecho: Una inflación controlada, una cuenta fiscal bien saneada, una política monetaria independiente y que trabajaba relativamente en conjunto con la política fiscal, y ahora las declaraciones son de otro ámbito, son más bien de un proyecto de gobierno que tiene una meta ideológica bien concreta y él está alineado más bien con eso, creo yo”.
Klapp estima que hasta el segundo gobierno de Michelle Bachelet, los administradores del erario nacional habían sido el contrapeso frente a la presiones de los gobiernos y coaliciones oficialistas en orden a incrementar el gasto público, situación que ocurrió con Velasco en el primer gobierno de Bachelet, y por lo cual fue muy criticado por personeros de la Concertación, pero también fue considerado un buen Ministro de Hacienda, independientemente del manejo que tuvo de la crisis financiera, sostiene el economista de LyD.
Para el sociólogo Manuel Antonio Garretón, la gestión del Ministro Arenas ha representado una suerte de punto de inflexión en los gobiernos que Chile ha tenido, en la medida que a diferencia de anteriores administraciones, Arenas ha aceptado ser parte de las transformaciones económicas que el régimen político quiere imponer en el país.
“Los Ministerios de Hacienda eran una especie de “parelé” a los intentos de transformación, y en este sentido este ministro ha aceptado que el horizonte político es la transformación y el salto de Chile. La verdad es que, a diferencia de otros gobiernos, aquí el papel del Ministro de Hacienda ha sido menos protagónico que lo que fueron en los otros gobiernos, lo que habla muy bien porque eso significa que el protagonismo es de la esfera política y Hacienda está al servicio de la esfera política, y en ese sentido él ha cumplido bien”.
Gonzalo Müller, abogado y analista político, sostiene que el Secretario de Estado ha dado muestras de debilidad en su mandato, debido a que habría escogido el camino del conflicto y la controversia con los actores económicos en la discusión de las reformas estructurales, y a una eventual falta de manejo con interlocutores como los empresarios, lo que le habría terminado quitando autoridad y validez con ellos.
“Fueron muchas las situaciones en las que el Ministro se vio menoscabado frente a negociaciones, por ejemplo respecto de la misma Reforma Laboral, donde él apareció como contrapeso y finalmente pareció que le doblaron la mano. O el mundo empresarial que lo iba a ver a su oficina e inmediatamente le decían que lo que él expresaba no era suficiente y que querían directamente con la Presidenta, entonces son esos malos ratos, esas señales de debilidad pública las que lo han hecho guardar mayor distancia de los medios y tratar de pasar más desapercibido”.
En lo que coinciden analistas y académicos, es en que el Ministro Alberto Arenas ha debido restarse en estos últimos meses de las discusiones de primera línea, debido a la sobreexposición que debió soportar en los primeros meses del Gobierno de Bachelet, sobre todo durante la discusión de la Reforma Tributaria, una de las primeras reformas estructurales estipuladas en el Programa de Gobierno, cuestión que se hizo patente en la discusión por la Reforma Laboral que fue liderada por la ministra del Trabajo, Javiera Blanco.

Martine Billard: “La socialdemocracia ya no tiene nada de izquierda”

Javier Muñoz  9:28 hrs.
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Ex diputada por París se entrevistó con El Diario Electrónico y analizó los últimos acontecimientos políticos de Europa, como la victoria del Syriza en Grecia y su cercanía con el Podemos de España que avanzan en un proceso de cambio similar.
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En el marco del seminario “Europa Actual” organizado por la Casa de la Ciudadanía Montecarmelo, la ex diputada de París y miembro del Front de Gauche, Martine Billard visitó Chile y conversó con el Diario Electrónico entregando su punto de vista sobre los cambios políticos que suceden en Europa.
Las últimas elecciones en Grecia, donde triunfó la facción de izquierda Syriza, está generando nuevas perspectivas sobre la administración del país luego de la crisis económica que golpeó a varios Estados de Europa. Los resultados han sido favorables para otros movimientos que han tenido un crecimiento exponencial como el Podemos de España que durante el 2014 se trasformó en una nueva fuerza política y amenaza con destronar al ya alicaído Partido Socialista Obrero Español.
Durante su exposición la ex diputada apuntó directamente a la decadencia de los valores de la socialdemocracia y la falta de efectividad para resolver los problemas de la ciudadanía.
¿Hacia dónde va la socialdemocracia en Europa?
Bueno, la socialdemocracia en Europa ya no tiene nada de lo que se llamaba izquierda. No tiene ningún valor de izquierda, está haciendo la política liberal que se hace en todos los países, ya sean de derecha o socialistas que estén en el poder. Esa es la situación, es una socialdemocracia que ya no tiene nada que ver con su historia.
¿Cómo se interpreta el triunfo del partido griego Syriza y el avance del Podemos de España?
El triunfo del Syriza es una esperanza para todos los pueblos de Europa, ellos demostraron que siendo firmes negándose a pactar con el Pasok, que es el partido socialista griego, siendo claros, podían atraer a la gente para que voten por ellos y hacer una nueva política, primero renegociando la deuda, que en buena parte es ilegítima; romper con la austeridad; reestablecer un sistema de salud y de educación pública y la infraestructura del país. Si es posible en Grecia ¿por qué no sería posible en otros países?
En estos últimos meses en varios países europeos existe una sensación de “ya basta”; “ya no podemos más”; “queremos otra cosa, otra política. Eso se ve en Irlanda, en la lucha contra el pago del agua; se ve en Bélgica con la huelga general; en Francia con movimientos y en España con lo que está pasando.
Tenemos esperanza también porque Alexis Tsipras muestra que es firme en lo que quiere hacer. Sale primer ministro y al día siguiente ya empieza con las medidas que ha prometido.
Después si Podemos logra ganar elecciones y salir como primera fuerza en España, eso también va a permitir en los otros países que se pueda volver a construir una alternativa política
¿Dónde estarían los principales obstáculos al avance de estos movimientos en Europa?
El problema es que los pueblos están muy decepcionados en general, les falta esperanza y pensar que es posible sobre todo, porque todo lo que se cuenta día a día es que no hay otra política posible. Si se demuestra que hay otra política posible, entonces todos los pueblos van a entrar en movimiento.
¿Podríamos esperar cambios de este tipo en Alemania por ejemplo, que es dominante en Europa?
Nunca se puede saber, porque por ejemplo están empezando huelgas en Alemania, algo que no había pasado desde hace tiempo. Hay que saber que hay una pobreza muy importante en Alemania, 20 por ciento está por debajo de la línea de la pobreza, por las leyes que impulsó el Partido Socialista alemán.
¿Los anuncios del Fondo Monetario Internacional sobre el buen camino que sigue España podrían significar una estrategia para evitar el cambio?
Claro, decía lo mismo para Grecia. El problema es que la juventud de estos dos países tiene que salir de sus tierras para tener un buen porvenir. Van a Europa, a América Latina y no se puede construir un país de esta manera, con una juventud que se va.
No significa nada, el FMI y los bancos piensan solamente con estadísticas, no piensan con el ser humano. Claro que uno puede tener un país con “crecimiento”, como se dice, y con la mitad de la población en la pobreza y con desigualdad, que en los países de Europa está tremenda y aumenta, aumenta y aumenta.
¿Cómo ve el desarrollo político de Chile?
Conozco poco Chile, pero bueno, lo he seguido desde la solidaridad del Golpe de Estado y de verdad es que uno piensa en cuándo se va a volver a formar una fuerza política que tenga justamente la capacidad de poner en movimiento al pueblo en Chile, porque por el momento al parecer sigue la división, muchos grupos por aquí por allá y no está la capacidad de juntar fuerza para construir una alternativa más radical en Chile.