jueves, 8 de enero de 2015

Mis mejores enemigos: el sálvese quien pueda que desintegra a la UDI

08/01/2015 |
Por Equipo Cambio21
El “somos amigos o no somos amigos” quedó en el pasado, la moda de hoy es que cada uno se rasca su propia espalda. El caso Penta hizo que finalmente los involucrados huyeran de la defensa de su casa política ante sus continúas fallas. Simplemente, dejan el barco que se hunde para remar en el propio.
Desde hace una década que la UDI no tenía un porvenir tan complejo como el actual. El escándalo Penta-UDI sigue cobrando cabezas y ante las acusaciones uno de los senadores más manchados por la polémica, Iván Moreira, "dio la cara" y asumió las acusaciones en su contra, reconociendo que su campaña fue financiada irregularmente con dineros del grupo Penta.

Para muchos pasó desapercibido, pero el gesto que hizo Moreira apunta a la desfragmentación que existe dentro del gremialismo. Si antes era reconocido como un sector que tenía una fuerte cohesión para funcionar, hoy los individualismos para las defensas comienzan a aflorar en una suerte de "sálvese quien pueda". La idea queda mejor reflejada con los dichos del secretario general del partido, diputado Javier Macaya, quien al ser consultado sobre la suerte que correrá la senadora Ena von Baer, por los correos que envió solicitando aportes a Carlos Alberto Délano (controlador de Penta), dijo que lo de ella "fue un error y tendrá que asumir su defensa".

Lo cierto es que el partido de calle Suecia, corre una carrera por su defensa difícil de ganar. Dentro de lo que se denominó como "arista política" del escándalo Penta-UDI, los parlamentarios involucrados con el caso ya comienzan a enfrentar las solicitudes para inhabilitar sus votaciones en la Cámara, además de las citaciones a las comisiones investigadoras, de Ética y además a la justicia, para lo que no necesitan ser desaforados.

Los aludidos comienzan a "rascar sus propias espaldas". Eso también quedó de manifiesto en la breve conferencia de Moreira, quien  dijo no ser "de aquellos que para evadir sus responsabilidades optan por culpar a otros, o se escudan en el argumento que se trata de prácticas generalizadas. Cuando uno se equivoca no cabe la teoría del empate. Hoy estoy dando la cara, reconociendo mis errores con hombría y estoy pidiendo disculpas públicas", en clara referencia a la postura adoptada por Ernesto Silva, presidente de la UDI.

Contigo ni pan, ni cebolla

Para el cientista político Patricio Gajardo, hoy estamos en presencia del ocaso de la UDI, en que la añeja unión de los viejos estandartes va en retirada y los actuales referentes apuntan a salvarse por sí mismos, sin esperar más una defensa corporativa que solo ha empeorado el asunto."

Se va generando la fragmentación de las personas involucradas. "Si antes aparecían con la imagen de un partido cohesionado frente a una situación en la que estaban recibiendo una arista judicial, pero también la política, parece ser que la judicial está fragmentando al partido. Evidentemente va a depender de cómo se genere una resolución definitiva. Si hubiera detenciones o acusaciones a los políticos en que se considere que hubo delitos o ilícitos, será un duro golpe a la UDI".

En una breve conferencia, el senador Moreira reconoció su responsabilidad en el financiamiento irregular de su campaña.

El analista además consideró que más que el tema judicial, el principal verdugo del gremialismo fue la estrategia comunicacional, defensa que no rindió frutos y que hoy tiene al partido contra las cuerdas.

La estrategia del empate y de intentar manchar todo el escenario político "no funcionó para nada en la defensa. Hubo un momento en que claramente la UDI hizo una apuesta a esta especie del empate, con que no era un tema de la UDI, sino transversal y de todos los partidos (...) puede ser una buena tesis, muy difícil pensar que los gastos reservados, las soluciones de este tipo se dan solo en la UDI. El sentido común entendería a avalar que eso no es así. Pero esa estrategia no ha funcionado porque no han definido una línea coherente de acción conjunta y lo que vemos ahora es una fragmentación de los parlamentarios para enfrentar el caso, debilitando la manera de enfrentarlos", concluyó Gajardo.

Sobre todo, el partido

Por su parte, el analista y experto de la Univesidad Diego Portales, Mauricio Morales, explicó que estamos en presencia de una nueva estrategia de la UDI por intentar protegerse como partido, en que el daño es repartido entre los parlamentarios relacionados.

"Lo que le conviene a la UDI es tratar de cerrar el tema lo antes posible. Van a tratar de deslindar responsabilidades personales y no institucionales y eso más allá de la defensa corporativa del presidente del partido. Lo que hizo Moreira va en esa línea, de una explicación de carácter individual, es decir, se manchan los representantes, pero no el partido. La UDI va a salir dañada pero el control de daños va a ser menor si se culpan a los políticos de manera particular", analizó Morales.

"Es una idea del sálvese quien pueda. También hay un conflicto interno de la UDI; está el sector más duro de Longueira y compañía, enfrentado al más joven de (Ernesto) Silva y ahí también se van a sacar algunas cuentas".

Finalmente ambos expertos coinciden que el partido va a sufrir un duro daño con el escándalo, pero que no significará bajo ningún caso su término. Es más, "lamentablemente" dice Morales, el tema será olvidado antes de las elecciones municipales y piensa que la UDI se recuperaría.


FUENTE: CAMBIO 21

No hay comentarios:

Publicar un comentario