jueves, 11 de julio de 2013

Acuerdo RN-Concertación por el binominal: el "desquite" de Carlos Larraín que amenaza con dejar un vacío de liderazgo en la derecha

 

11/07/2013 |
Por Equipo Cambio21
¿Efectos sobre la candidatura de Longueira? Muchos. En RN notan paralizado a Longueira ante este tipo de debates. No lo perciben reaccionando, actuando, dando ordenamientos o con iniciativas rápidas en términos de incorporar a sectores de RN en forma ágil a su comando. A ojos de importantes referentes de la entidad, se nota una falta de liderazgo de Longueira frente al sector, quedando mal parado y generando un vacío político que dificultará enormemente la campaña en aras de dar señales de unidad. Al revés, esto traerá división y se agudizarán los conflictos.
El acuerdo -para muchos sorpresivo- al que llegó la directiva de Renovación Nacional, comandada por Carlos Larraín, y los senadores de la Comisión de Constitución de la Concertación con miras a modificar el sistema electoral binominal, generaron un nuevo terremoto político al interior de la derecha a casi diez días del triunfo de Pablo Longueira (UDI) en la primaria oficialista.
Desde la Unión Demócrata Independiente confirmaron que ninguno de sus parlamentarios tenía conocimiento acerca del texto y negaron su participación en el mismo, al igual que algunos senadores de RN y los diputados del ala disidente, quienes se quejan de que el trío de directivos (Larraín, Francisco Chahuán y Baldo Prokurica) actuó de espaldas a la dirigencia.
Además, el gobierno de Sebastián Piñera tildó el entendimiento entre el partido de calle Antonio Varas y el arcoiris como de "maquillaje oportunista" y también alegó que el documento de trabajo se elaboró sin que le fuera informado al Ejecutivo, al derrotado candidato Andrés Allamand y al propio Longueira, abanderado único del sector.
En respuesta, Carlos Larraín aseguró que La Moneda sí estaba al tanto de la labor que viene hace meses preparando la Comisión de Constitución del Senado, que la UDI tenía como representante e informante al legislador gremialista Hernán Larraín y que a través de emisarios -y en varias oportunidades- intentó comunicarle a Longueira sus intenciones en relación a la modificación del binominal y que -textual- no respondió.
A la pasada, el abogado fue severo con el "sistema de información del gobierno", trató de mala manera que en Palacio nominaran a dos ministros para que ayudaran a completar la plantilla de candidatos al Parlamento, lanzó fuertes descargos hacia sus detractores y prometió que seguirá adelante con la iniciativa, dado que, a su juicio, "la UDI cree que tiene derecho a veto sobre las posturas de RN, y no es así".
Esta sí que es declaración de guerra. Si hasta de "Al Qaeda" compararon al diputado de la UDI Gustavo Hasbún, gentileza de Manuel José Ossandón, candidato a senador por Santiago Oriente y vicepresidente de RN.
Análisis crudo

Al interior de RN, este movimiento de tierras que generó el acuerdo con la Concertación para modificar el binominal -firmado por la mesa de Carlos Larraín- tiene interesantes puntos claves. Veamos:
- El trato del pasado martes fue una movida de Carlos Larraín, dado que este tema se viene dando desde hace bastante tiempo. Partió en solitario con la Democracia Cristiana y RN. Se formó una comisión que luego se dio por desahuciada, dado que no se logró ningún acuerdo, lo cual motiva a Larraín a aparecer ahora con el texto, diciendo que fue un gran avance, pero sin socializarlo con el gobierno, con Allamand y con Longueira.
- En los pasillos del Congreso, La Moneda y la sede de RN se habla de "desquite", hecho que busca marcar diferencias con el Ejecutivo, tesis que ha deslizado Larraín en las entrevistas que ha concedido. El senador por la región de Los Ríos busca "ganar un espacio" dentro de RN, dado que internamente se comenta que él debiera salir más "trasquilado" de la derrota de Allamand, por ser el presidente del partido y por liderar un discurso y una estrategia conservadora, aunque como respuesta ha optado por responsabilizar al gobierno y a Piñera. No hay dudas, este acuerdo lo vuelve a posicionar en esta nueva derecha que emerge con cierta fuerza y que de alguna manera traspasó votos a Andrés Velasco, que planteó ideas totalmente distintas a las de posturas de Larraín.
- La tensión entre el gobierno y Larraín data de mucho tiempo y en eso el senador ha tenido un discurso coherente, que es que la UDI ha sido el partido beneficiado de la gestión de Piñera, que la UDI es quien maneja e incide en el gobierno y que La Moneda se la jugó por el triunfo de Longueira y no por Allamand. Por lo tanto, aquí lo que trata de demostrar es la independencia de RN y una especie de revancha tras el triunfo de la UDI en la primaria.
- Sobre Allamand, que en su momento se pensó que era el ideólogo de esta estrategia, pero que descartó conocer el trato con la Concertación, la lectura es clara: a diferencia de la UDI, que funciona de manera mucho más ordenada, en RN lo que pasó es que hubo una acción personal y que tiende a ser recurrente. No hay que olvidar que renunció a la presidencia del partido por 24 horas y después volvió. Él cada vez que pasa por etapas complejas, siempre retoma el protagonismo, el cual le resulta funcional para mantener su liderazgo. Con su discurso se consolida e instala una proclama que dice que "nosotros nos alzamos frente al gobierno y hacemos lo que queremos".
- ¿Efectos sobre la candidatura de Longueira? Muchos. En RN notan paralizado a Longueira ante este tipo de debates. No lo perciben reaccionando, actuando, dando ordenamientos o con iniciativas rápidas en términos de incorporar a sectores de RN en forma ágil a su comando. A ojos de importantes referentes de la entidad, se nota una falta de liderazgo de Longueira frente al sector, quedando mal parado y generando un vacío político que dificultará enormemente la campaña en aras de dar señales de unidad. Al revés, esto traerá división y se agudizarán los conflictos.
 
FUENTE: CAMBIO 21

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